
Rojas y el presidente Sebastián Piñera. Foto tomada de t13.cl.
Tras ser nombrado por el presidente Sebastián Piñera el pasado jueves y luego de que la prensa publicara declaraciones suyas de 2015 en las que calificaba de “montaje” el Museo de la Memoria, el ministro de Cultura de Chile, Mauricio Rojas, dejó el cargo este lunes, según anunció el propio mandatario que, aun aceptando la renuncia, no dejó de apoyar públicamente a Rojas.
“Más que un museo, se trata de un montaje cuyo propósito, que sin duda logra, es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar (…) Es un uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional que a tantos nos tocó tan dura y directamente”, afirma Rojas en un libro publicado en 2015, según publicó el fin de semana el diario La Tercera.
La polémica saltó de inmediato, pese a que el ahora exministro intentó contener la reacción alegando que se trataba de una “entrevista antigua” que no refleja su pensamiento actual y, además, que considera “inaceptables, sistemáticas y gravísimas” las violaciones de los derechos humanos cometidas por la dictadura. Finalmente, presentó su renuncia, que fue aceptada por Piñera este lunes.
Piñera, que aceptó la renuncia por “el mejor interés” del país y “la buena marcha” del gobierno, afirmó que “no compartimos sus opiniones y declaraciones respecto al sentido y la misión del Museo de la Memoria, que recoge los testimonios, las vivencias, las evidencias y las enseñanzas de un periodo muy oscuro”.
Sin embargo, salió en apoyo de Rojas y repitió los argumentos que este expresó en su defensa. Además, dijo no compartir “la intención de ciertos sectores del país que pretenden imponer una verdad única y no tienen tolerancia ni respeto a la libertad de expresión y opinión”, en referencia a quienes no aceptan los intentos de manipular o “dorar” esa etapa de la historia nacional.
Hasta su nombramiento el jueves como ministro de Cultura, Rojas era encargado de contenidos de la presidencia y redactaba los discursos de Piñera.
Tras conocerse la publicación de las declaraciones de Rojas en 2015, numerosas personalidades de la vida política y cultural chilena criticaron al funcionario, así como agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos.
Carmen Hertz, abogada de derechos humanos y diputada chilena, dijo que las declaraciones de Rojas “lo incapacitan para seguir en el cargo”, mientras que el opositor Partido por la Democracia señaló en su cuenta de Twitter que tales “agraviantes declaraciones lo descalifican para el alto cargo al que ha sido nombrado por el presidente Sebastián Piñera”.
Francisco Estévez, director del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, inaugurado en 2010 por la presidente Michelle Bachelet, dijo a la prensa que “lo que uno espera de un ministerio de la Cultura es que la cultura de la memoria sea respetada”.
No obstante, el ministro secretario general de la presidencia, Gonzalo Blumel, dijo a un canal que “las opiniones del pasado son del pasado”, minimizando las declaraciones del ministro.
En reemplazo de Rojas ha sido nombrada la arqueóloga Consuelo Valdés, hasta ahora al frente del Museo Interactivo Mirador (MIM).
(Con información de agencias)