- Cubadebate - http://www.cubadebate.cu -

Barranquilla-2018: Conmoción

Cirelys Martínez ganó los 68kg del kárate gracias a una mawashi al rostro de la venezolana Marianth Cuervo. Foto: Marcelino Vázquez/ ACN/ Cubadebate.

Cuando Cirelys Martínez León inició su quinto combate del día en el Colegio Marymount eran las 14:13 y en el campo hosco de las afueras de Barranquilla la sensación térmica rozaba los 40 grados Celsius. Cirelys desconocía que una leve conmoción cerebral confundía sus pensamientos desde las 10:17 luego de un yuko marcado por la dominicana Carmen Harrigan.

Cirelys, que tiene uno de esos nombres cubanos que quizás sea la combinación de otros o simplemente la consecuencia de la imaginación de sus padres, ganó 5-2 a pesar de terminar mareada contra la dominicana.

“En varias ocasiones me preguntó con quién iba y con qué cinta iba a salir”, me cuenta Francisco García Almenares, director técnico del equipo cubano de kárate.

La decisión –arriesgada, cuestionable- fue que siguiera en competencia y no mencionarle nada respecto a la conmoción. ¿Quién le dice a un atleta que no puede seguir? Ayer, el belga Paul Gilbert pedaleó 60 kilómetros del Tour de Francia con una fractura de rótula.

Cirelys solo tuvo cinco minutos de descanso antes de combatir frente a la venezolana Marianth Cuervo, conocida internacionalmente por ser subcampeona mundial sub-21 el año pasado y en el kárate cubano por ganarle, en otros torneos, dos veces a Cirelys, quien -aún sin recuperarse del todo- pierde por un yuko recibido a los 87 segundos.

“No pasa nada, con ganarle a la guatemalteca avanzas a semifinal”, le explican mientras esperan otros cinco minutos para que regrese al tatami. Y Andrea Anzueto sucumbe ante la habanera por un punto marcado justo al final. La joven se marcha triste –supongo– porque cada aficionado carga consigo la crueldad de obviar al rival abatido. Es un mecanismo de defensa para no manchar la alegría del momento con el rosto triste de una guatemalteca de 19 años.

Antes de la semifinal descansa el doble: 10 minutos.

Sale –esta vez sí– segura contra la mexicana Sachiko Ramos y, luego de recibir otro yuko, en la segunda mitad le anota cuatro puntos para avanzar con la confianza reforzada.

Finalmente un respiro, el programa se detiene durante más de tres horas. Entonces, a las 14:13, cuando la sensación térmica es de casi 40 grados en las afueras de Barranquilla, Cirelys Martínez León, de 26 años, enfrenta su primera final centroamericana ante Marianth Cuervo, que a esa altura de la tarde ya le ha ganado tres veces durante su carrera.

Las peleas de kárate son las más efímeras de todas. Los golpes del kárate son los más limpios de todos. Y Francisco García Almenares sabe que los jueces pueden favorecer a Marianth. “Le dije: ‘tienes que llevar la iniciativa todo el tiempo, máxime cuando aquí los venezolanos mandan en todo el conglomerado que hay fuera de la competencia”.

Cuando Cirelys amagó dos veces con la zurdas antes de colocar su pierna derecha –mawashi mediante– en el bello rostro de la rival, ningún árbitro levantó bandera, como si la cara de Marianth no hubiese sido sacudida. Francisco García Almenares reclamó la jugada al instante. Poco tardaron los jueces del video en confirmar lo obvio. Cirelys ganaba 3-0 a falta de 75 segundos.

Desde entonces, renunció a la iniciativa que había impuesto y apeló al contraataque sin descuidar una posible sanción por pasividad.

“¡Sal de ahí! ¡No te regales! ¡Sepárala!”, le gritaban sus propios compañeros de equipo desde las gradas al verla encerrada en una esquina. Y Cirelys salía lanzando golpes que alejaban a Marianth, quien perdió por primera vez frente a la cubana. Yo, por supuesto, no reparé en ella. Solo observé el abrazo de 18 segundos entre Francisco García Almenares y Cirelys Martínez León.

Cuando pude llegar donde estaba la única campeona de Cuba durante la jornada del jueves 26 de julio en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, la muchacha de Arroyo Naranjo todavía respiraba agitada.

“Imagínate estoy súper contenta”, me dijo con la rara expresión de una persona que llora y ríe a la vez. Entre suspiros, Cirelys recordó una frase que había dicho cuando le pronosticaron que en Barranquilla repetiría el bronce de Veracruz-2014: “una cosa son los pronósticos y otra los propósitos”. A esa altura de la tarde, estaba conmocionada por el triunfo.

Cirelys Martínez: “Salí a ponerle corazón”

La cubana Cirelys Martínez León celebra su oro en Barranquilla-2018. Foto: Marcelino Vázquez/ ACN/ Cubadebate.

La primera campeona del kárate cubano y la número 35 de la delegación cubana en los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, Cirelys Martínez, conversó justo después de su victoria en exclusiva con Cubadebate.

A la cuarta fue la vencida frente a Marianth Cuervo ¿Qué hiciste para cambiar esa dinámica perdedora ante la venezolana y ganarle en la finlal?

Ya había perdido con ella en el grupo y anteriormente dos veces en otras competencias y pensé "esto no me pude volver a pasar, estoy en la final de los Juegos Centroamericanos”.

¿Qué estrategia te trazaste?

Nada, tranquila. Salí a ponerle corazón. Sabía lo que tenía que hacer, mantener la presión, no podía ir atrás y en cuanto se me diera el mínimo chance atacar. Después de marcar tenía que mantener el combate, saber anticipar y conservar la ventaja.

Lograste superar el bronce de hace cuatro años. ¿Consideras que este es el mejor resultado de tu carrera?

Superé el resultado de Veracruz por mucho, tenía bronce y ahora cogí el oro. “Es el mejor resultado, porque soy campeona panamericana de mi deporte, pero no de unos Juegos Panamericanos”.

¿Te sentías favorita antes de llegar a Barranquilla?

Recuerdo que cuando estaba en la escuela me fueron a entrevistar para la radio y me dijeron: "tienes pronóstico de bronce, sin embargo en el Panamericano alcanzaste el oro" y yo respondí: "una cosa son los pronósticos y otra los propósitos, mi propósito es ganar el oro”.

¿De quién te acuerdas en este momento?

Me acuerdo de todo el pueblo cubano, de mi país, de mi Comandante, de toda la delegación, de mi familia, de mis amigos… gracias a Dios por esta oportunidad.

Francisco García Almenares: "Cambiamos el refrán y a la cuarta fue la vencida"

El, podio de los 68kg del kárate kumite de los Juegos Centroamericanos de Barranquilla-2018. En la imagen, (de izq a der), la venezolana Marianth Cuervo, la cubana Cirelys Martínez, la mexicana Sachiko Ramos y la salvadoreña Joisy Mancía. Foto: Marcelino Vázquez/ ACN/ Cubadebate.

El director técnico del equipo cubano de kárate conversó en exclusiva con Cubadebate justo después de la medalla de oro conseguida por Cirelys Martínez.

Fue un torneo complicado, ¿cómo vio a su alumna en la discusión del oro?

Fue una final un poco fastidiosa, porque habían peleado tres veces y siempre perdía Cirelys. Incluso ella tiene un conmoción cerebral desde el primer combate en el que quedó casi KO y ni lo sabe. En varias ocasiones me preguntó con quién iba y con qué cinta iba a salir.

¿Por qué no le informaron sobre el golpe?

Decidí no hablarle nada porque ella no tenía conciencia de eso. Lo que hice fue darle información, hacerle un plan táctico para que lo cumpliera al pie de la letra. Y eso fue lo que hizo, porque es muy receptiva y ecuánime.

¿Qué estrategias trazó para superar por primera vez a Marianth Cuervo?

Le dije: "tienes que llevar la iniciativa todo el tiempo, máxime cuando aquí los venezolanos mandan en todo el conglomerado que hay fuera de la competencia". No podía darle posibilidad. Fíjate si es así que tú viste la patada en la cara que le dio y nadie levantó bandera. Ningún árbitro la cantó y tuve que ir el video para que la señalaran. Entonces los jueces del replay fueron bien éticos al tomar la decisión. Pero hay te das cuenta de cómo se manipula el arbitraje.

¿Cuán decisivo puede llegar a ser el arbitraje aquí?

Nosotros en el equipo nacional tenemos una premisa; ‘nada justifica la derrota’. Ningún árbitro te quita una victoria, los combates lo pierde el atleta si deja la posibilidad de ir a un hantei (decisión del ganador por votación del árbitro y los jueces).

Cirelys logró una mawashi impecable...

Las técnicas tienen que ser bien limpias y eso ella lo siguió al pie de la letra. Esa técnica que hizo es muy difícil de ejecutar, porque es una patada a la cara y es premiada con tres puntos. Le dije: "cuando se forme el lío no dejes de tirar nunca, en la distancia siempre atacas". Y fíjate que la pierna vino después de un intercambio de golpes, o sea que siguió el planteamiento táctico a la perfección.

¿Llegó Cirelys a Barranquilla-2018 como la principal figura del kárate cubano?

Una de ellas, porque hace poco más de un mes obtuvo la medalla de oro en el Panamericano de la disciplina, pero ahí es distinto porque aunque es más fuerte no hay el control del arbitraje que existe aquí. Nos cuesta más trabajo ganar en Centroamericanos que en Panamericanos.

Esta muchachita le había ganado tres veces y teníamos que sacarnos la espina. Cambiamos el refrán y a la cuarta fue la vencida. Además porque hoy es 26 de julio y la fecha no podía pasar sin que el equipo de kárate cubano no ganara un oro. Entonces hoy asaltamos en el Cuartel Moncada.

La dedicatoria, por supuesto, a los muertos de mi felicidad y a los vivos de mi felicidad; a todo el que tiene que ver con el pueblo de Cuba desde Carlos Manuel de Céspedes hasta la actualidad, a esa gente le dedicamos la victoria.

¿Cómo se trabaja con una atleta para que gane una final contra una rival que la dominado tres veces?

Le dijimos que debía llevar ella el control del combate. Cuando dejas que el rival gane distancia es más difícil. Esto es consecuencia lógica de un proceso, si marcas puntos, ganas el combate, si ganas te llevas la medalla; entonces no vamos a pensar en el oro, sino en el punto que tienes que marcarle. Nos salieron tres puntos al principio y ya tenía senshu (ganaba si quedaba empate a tres), por tanto la rival tenía que marcar cuatro para ganar.

¿Sienten presión por la necesidad de Cuba de subir en el medallero?

Trato de quitarles la presión a los muchachos. En la Villa nos hemos mantenido aislados, quizás la presión es de los jefes conmigo, pero esa no le llega a ellos. No creo que sea una cuestión de presión sino de compromiso. El karateca cubano y revolucionario además, tiene que salir a buscarla. Es un compromiso con un pueblo tan lindo como el de Cuba, que siempre se merece la victoria.

Cirelys Martínez, bronce en Veracruz-2014 y oro en Barranquilla-2018. Foto: Marcelino Vázquez/ ACN/ Cubadebate.

En video, la pelea final de Cirelys vs Marianth