Los huracanados vientos que alimentan los incendios incontrolados del sur de California, y que han obligado a evacuar a cientos de miles de personas, abrieron nuevos focos cerca de la ciudad de San Diego.
Desde que estalló en la noche del lunes en el condado de Ventura, a una hora al noroeste de Los Ángeles, el llamado incendio Thomas ha arrasado ya 53.400 hectáreas, un área que triplica el tamaño de la capital estadounidense, Washington DC, y sólo está contenido en un 10%.
Los bomberos luchan día y noche bajo una espesa nube de humo negro por combatir las llamas en seis frentes, que han destruido centenares de inmuebles.
Desde el espacio, el satélite Copernicus Sentinel-2 captó esta imagen de los incendios californianos, que ha sido compartida por la Agencia Espacial Europea.
