
Mariano Rajoy, durante la comparecencia. Foto: Uly Martín.
El jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, ratificó hoy, en la víspera de la comparecencia del presidente del Gobierno catalán, Carles Puigdemont, ante el Parlamento regional, que el Ejecutivo "hará todo lo que haga falta" para impedir la independencia de Cataluña.
Rajoy presidió una reunión del comité de dirección del PP (centroderecha, partido gobernante) que se centró en analizar la situación en la región española de Cataluña a la espera de saber si Puigdemont anuncia mañana la independencia.
"Vamos a impedir la independencia de Cataluña. Tomaremos las medidas para impedirlo que sean necesarias. La separación de Cataluña no se va producir. El Gobierno hará todo lo que haga falta para que así sea", fueron las palabras de Rajoy, según informó hoy el portavoz del PP, Pablo Casado.
Puigdemont tiene previsto comparecer mañana ante el parlamento regional para informar sobre la situación política en Cataluña tras el referéndum ilegal secesionista del 1 de octubre, con la posibilidad de que realice una declaración unilateral de independencia, aunque no está anunciada oficialmente.
No obstante, la coalición de gobierno en Cataluña, JxSí (formada por independentistas de centro y republicanos de izquierda) no ha aclarado este lunes el contenido de la intervención de Puigdemont, aunque la CUP (radicales de izquierda), que apoyan a la coalición gubernamental regional insiste en que Puigdemont debe declarar de la independencia de forma unilateral tras la consulta del 1 de octubre.
(Con información de EFE)
Parlamento catalán centra su atención en posible declaración independencia
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, comparecerá mañana en el Parlamento catalán para informar sobre la situación política actual, en una sesión la que en se podría declarar unilateralmente la independencia.
La sesión de este martes centra la atención política en España, ya que se desconoce si el líder nacionalista optará por la declaración de independencia, como le piden formaciones políticas y grupos sociales que respaldan la secesión, o bien hacer a un lado su proyecto.
Puigdemont trasladará a los diputados (135 de la cámara local) los resultados del referéndum de independencia del pasado 1 de octubre, los que no reconoce el Estado español que semanas atrás había declarado ilegal.
La crisis actual surge cuando el gobierno catalán no obedece al Tribunal Constitucional (que había suspendido la consulta por considerarla anticonstitucional), y decide realizar el referéndum a pesar de los impedimentos legales.
Según datos del gobierno catalán, el pasado 1 de octubre acudieron a votar dos millones 286 mil 217 catalanes, de los que dos millones 44 mil 38 votos votaron por el "Sí" a la independencia, un 90.2 por ciento del total, sobre 177 mil 547 del "No" (7.8 por ciento).
En recientes declaraciones, Puigdemont expuso que será el Parlamento el que defina cómo se asumirán esos resultados conforme a la Ley de Referéndum (que en septiembre pasado lo anuló el Tribunal Constitucional) para hacer efectiva la secesión.
La convocatoria en el Parlamento solo explica que Puigdemont comparecerá porque él lo pidió y no hace referencia a que si además del debate con los grupos parlamentarios se votará alguna proposición.
Sin embargo, formaciones opositoras contrarias a la independencia como Ciudadanos y el Partido Popular (PP) creen que la mayoría independentista (Juntos por el Sí y los anticapitalistas de la CUP) podría modificar el orden del día en medio del debate de mañana.
El procedimiento para introducir contenidos diferentes a lo programado en la agenda parlamentaria es el mismo utilizado el día 6 de septiembre, cuando la mayoría independentista (72 de los 135 diputados) impulsó en cuestión de horas la Ley de Referéndum.
De cara a la sesión de este martes, el dirigente del Partido Socialista de Cataluña, Miquel Iceta, aseguró que en caso de quererse imponer una votación de declaración de independencia su grupo parlamentario no participará y abandonará el pleno.
En rueda de prensa en Barcelona acompañado del líder del PSOE, Pedro Sánchez, pidió a Puigdemont "que en defensa de los catalanes y del autogobierno de Catalunya evite hacer cualquier declaración de independencia, ya sea en directo, en diferido o simbólica".
Por su parte, Sánchez expuso que "una declaración unilateral de independencia no tiene cabida en ningún Estado social de derecho, por lo que se pide a Puigdemont que abandone esa declaración".
La vicepresidenta del gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, declaró este lunes a la radio española Cope que una declaración de independencia "no va a tener ningún efecto", y que el ejecutivo español adoptará medidas para restaurar la ley y la democracia.