
"El ascenso del Apóstol", imagen del monumento a José Martí en la Plaza de la Revolución de La Habana. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.
Cuando la oscuridad llega, Martí se ilumina. Las luces del Apóstol son infinitas, trascienden al mortal. El Héroe se eleva, nos observa. Sentimos el peso de sus ideas... ser martiano es un reto.
(Tomado de Cubadesnuda)