Cuba volvió a acogerme con todo su amor

Tomé la decisión por problemas personales. Era el 8 de abril de 2015. Estaba en espera de las vacaciones, o que llegara mi relevo para el fin de la misión. Nadie se lo esperaba. Fue difícil hacerlo. Quedé embarazada, y mi pareja —que conocí al año y medio de estar en la misión— me obligó a que no siguiera en ella y a que me quedara en su país para vivir nuestra relación.