- Cubadebate - http://www.cubadebate.cu -

Amaury Pérez: «Cada momento de mi vida es un acontecimiento artístico»

Amaury Pérez en la presentación de la Misa Cubana con la participación de la Orquesta Sinfonica de Puerto Rico. Foto: José Rodríguez.

Amaury Pérez en la presentación de la Misa Cubana con la participación de la Orquesta Sinfonica de Puerto Rico. Foto: José Rodríguez.

En esta entrevista Amaury Pérez explica sus planes para el 2017. Además, el cantautor habla sobre su vida, sus anhelos y devela aspectos de su personalidad.

Si les contara que crecimos con el reality de su vida. Aunque pequeña, recuerdo nítidamente a sus padres. La popular y queridísima: Consuelito Vidal, su madre, fue una presentadora estelar y renombrada actriz y Amaury Pérez García, excelente director de la Televisión Cubana y del Cabaret Tropicana, un precursor. Fue quizá el primer niño en toda América Latina, bautizado en la CMQ Televisión. Tal vez “la providencia” así lo expondría públicamente a ser “un provocador”. A Amaury lo rodean la algarabía de su alegría, la conmoción de su ternura y la inquietud de sus ideas.

En Puerto Rico fue ovacionado recientemente después de 34 años de ausencia, en el Gran Concierto Misa Cubana. Conserva la misma calidez, la potencia de su voz y esa turbación juvenil de los apasionados.

La distancia entonces, no pudo impedir el desamor. Esta vez, el 18 de febrero, en función única, subirá a la escena del Teatro Tapia, en un Concierto íntimo. Precisa la ocasión, para que los viejos conocidos estén más cerca y para que los jóvenes, amantes de la profundidad estética de la Nueva Trova cubana, de la cual fue fundador, lo reconozcan o develen la metáfora de su profundo lirismo, expresado en más de una veintena de discos.

¿Cómo recuerdas el primer viaje a Puerto Rico?

La belleza y calidez de un país que me recibe no es un instante más. Los países que uno ha amado, pueden sobrevivir a las ausencias. Puerto Rico y su gente han viajado conmigo todos estos años. La bondad manifiesta de los puertorriqueños es lo que más recuerdo de aquel ya lejano 1983, y por supuesto el haber podido ganar, y mantener, amigos en el tiempo.

¿Por qué pasó tanto tiempo hasta “La Misa Cubana” (octubre 2016)?

Eso, evidentemente nunca lo sabré. Todo lo que imagino es tan subjetivo, que no me he detenido a preguntármelo nunca más. No tendría sentido a estas alturas.

¿Qué sentimientos guardas de esa acogida?

Una sensación de agradecimiento. Unos humildes (pero enormes) deseos de dar gracias.

¿Cuáles son los momentos más trascendentales de tu vida artística? 

Mi vida artística no es más que una prolongación sobrexpuesta de mi vida toda, y cada momento de mi vida toda es un acontecimiento artístico, o al menos trato de que lo sea de una manera natural. Como debe ser.

De tu discografía, ¿cuál catalogas como la más importante o cuál recomendarías?

“Aguas”, “De Vuelta”, “Encuentros” y de los recientes pues “3ra y 44”, sin dudas lo mejor que he grabado jamás.

¿Cuáles son tu temas favoritos e intérpretes preferidos de tus canciones?

Prefiero ser ecuménico: con los temas, porque todos reflejan un sentimiento muy particular, y con los intérpretes porque su generosidad al cantarme los hace a todos inclasificables.

Menciona los temas tuyos más solicitados.

Según el lugar que visito los temas preferidos por las audiencias mutan como muta el paisaje. Sin embargo no puedo dejar de cantar “Acuérdate de abril” o “Hacerte venir” por poner solo un par de ejemplos.

¿Quiénes son las figuras -vivas o muertas- que han marcado tu carácter y formación estética?

Dios, mis padres y Cuba son mi eje. Todos han sobrevivido de alguna manera. Mis aciertos éticos y estéticos les pertenecen, mis errores son también suyos, pero mis aciertos y fracasos son tan minúsculos, que ni Dios, ni mis padres, ni Cuba, se responsabilizarían por ellos de ninguna manera.

De todas las incursiones en la música o géneros, ¿cuáles prefieres?

Soy muy plural en todo. Con la música en primerísimo lugar. ¡Todos los géneros, como un gran ajiaco, encuentran al final el horizonte en mi travesía!

También compones por encargo ¿Cómo te va en esa experiencia?

He escrito música para cine, teatro de escenario y teatro televisado y seriados, así como programas de televisión de temas varios. Me fascinan las urgencias de la música por encargo y los riesgos que se asumen al aceptar involucrarse en ello.

¿Qué requisitos precisas para componer?

Una guitarra, un bolígrafo, una hoja de papel. Nada más. Ni siquiera el silencio.

¿Cómo te defines profesionalmente: poeta o cantor?

Soy un cantautor; término por demás especialmente ambiguo. Me considero sí, un rimador con suerte.

¿Cómo procesas la tristeza al componer? ¿De inmediato fluye la poesía?

En medio de la tristeza, no logro ni articular las emociones. Desde la alegría, puedo convocar a la tristeza, como un cómplice y no como un penitente.

¿Qué te hace profundamente feliz?

Despertar, registrarme, y comprobar que amanecí.

¿Cuál es el valor humano que más aprecias?

La lealtad sin lugar a dudas.

¿A qué atribuyes, que tantas personas te son fieles?

Uno recibe, de los agradecidos por supuesto, lo que entrega. La fidelidad, como la amistad, el amor filial o de pareja, es como un sacerdocio. Si destellas, la luz vuelve contigo. Siempre. La fidelidad para mí es un espejo.

¿Cómo reconoces a tu enemigo? 

Mis enemigos se reconocen solos, no hace falta que yo los reconozca. Se reconocen y se decantan. O se aburren. O se apagan.

¿Cuál es el significado de Dios en tu vida?

Dios es vida, gracias a Él tengo una.

¿Cómo surge un católico en una familia agnóstica?

Dejándote iluminar. No poniéndole bridas a las ilusiones, que son el “material” con que se nutre la fe. No teniendo temor a los dogmas, ni a los desánimos, ni a las circunstancias políticas que como sabemos a veces elevan y otras confunden cuando no marchitan.

¿Crees que tienes una encomienda de Dios?

No me atrevería a llamarle una encomienda. No hago proselitismos de ninguna índole y mucho menos religiosos. Dios es destino, y ante Él, solo soy un discípulo del viento.

A la altura de tus años, ¿cómo valoras la vida?

Es muy breve, tan breve que no alcanza el tiempo para vivirla.

¿Qué es para ti la muerte?

La muerte está ahí desde el mismo día en que fuiste sembrado en el vientre de tu madre. Aprendes a temerle, y con los años a convivir con ella, y hasta a esperarla. Los que tenemos fe somos seres privilegiados. La “cosa”  no termina aquí ¡Que va!

¿Cómo permanecen en ti los seres de los que te has despedido?

Viven conmigo en cada poro, en cada puesta de sol, en cada lágrima. No se desvanecen.

Si tuvieras que apreciar un tributo a tu persona, ¿cuál sería? 

No me quiero tanto como para responderte eso. La vanidad y yo no nos llevamos tan bien como debiéramos.

¿Qué es Peti en tu vida? ¿Cómo la conociste? ¿Qué te inspira? 

Peti, mi esposa, es el ser alrededor del cual gira mi universo. Ella más que una mujer es un planeta. He tenido la fortuna de habitarlo desde hace ya más de 34 años. La conocí cuando mi precariedad sentimental era tangible. Una noche, en la celebración ciertamente tumultuaria de mi cumpleaños, la vi. Fue suficiente. Desconozco si a ella le ocurrió lo mismo, aunque lo dudo. No soy tan encantador si solo aprecias mi armadura.

La familia: Eres padre y abuelo ¿Cómo eres cuando están juntos? 

De lo único que puedo presumir es de haber sido, y ser, un buen padre. Quisiera un poco de energía vital para ser el mejor y más consentidor abuelo. Cuando estemos juntos; mis hijos y por consiguiente mis nietas, viven en continentes muy lejanos uno del otro, será como renacer. Trato de no pensar mucho en eso, porque entonces enmudezco y sollozo y no existe nada más detestable y humillante que un viejo llorón.

Se rumoran tus planes del 2017: discos, libro, TV… ¿Puedes precisarlos?

Grabaré un disco temático con canciones a La Habana con título “HABANA 537”, retomaré mi programa de entrevistas televisivas para el verano, e intentaré publicar un libro de crónicas vivenciales ya listo para imprimir y seguiré cantando y escribiendo mientras el alma y el cuerpo cooperen.

¿Conservas algún anhelo o desgarramiento inconfeso?

Debí ser aún mejor persona, amar y demostrar amor con la calidad que el amor demanda, y tener menos pensamientos oscuros. No tengo secretos inconfesables: Creo que debí tener algunos. La transparencia, por momentos, traiciona.

¿Cómo defines a Amaury Pérez Vidal?

Como digo en una línea de mi canción Dame el otoño: “Un torpe tipo avasallado por los sueños”

¿Que veremos de ti, el 18 de febrero, en ese íntimo concierto en el TeatroTapia?

Verán a Amaury al desnudo; no literalmente claro. ¡A estas alturas sería bochornoso y lamentable!

(Tomado de 80 Grados)