Ir a una subserie de pelota en Matanzas y no hacerle alguna pregunta a Víctor Mesa, es un error de leso periodismo. Más allá de si uno simpatiza con él o lo detesta, está claro que el mentor de los Cocodrilos tiene imán para la prensa, sobre todo porque no mastica mucho las palabras. Cosa que, por infrecuente, está muy bien.
Hace solo unos días, en el intermedio de uno de esos patéticos programas dobles tan de moda, pude llegarme a la carrera hasta el clubhouse matancero y soltarle un par de interrogantes. Solo dos, pues el tiempo apremiaba. Pero eran suficientes: sus respuestas van a ser el detonante –estoy seguro- de un vendaval de comentarios.
El primer punto se concentró en la Serie Nacional: ¿Será este, por fin, el año de Matanzas?
“Tal vez sí, dijo el ex centerfielder cruzándose de brazos. Tenemos buenos refuerzos y todavía faltan tres por escoger, sobre todo para reforzar el área de pitcheo. Contamos con una fuerte ofensiva encabezada por el mejor one-two de Cuba hoy, integrado por Yordanis Samón y William Saavedra, dos hombres capaces de traer muchas carreras necesarias. Puede que esos factores nos ayuden a lograr el objetivo. Pero en lo que sí quiero llamar la atención es en el hecho de que desde el primer día hemos estado en el primer lugar y pretendemos mantenerlo hasta llegar a la postemporada para implantar un record más, porque eso de pasarse 90 juegos en la punta tampoco lo ha conseguido nadie. Ha sido un tremendo esfuerzo colectivo que no ha estado exento de dolores de cabeza, como la racha adversa que vivimos hace poco. ¿Que en los play off pueden salirnos mal las cosas otra vez? Por supuesto. ¿Y si quedamos segundos nuevamente? Pues segundos y a mucha honra”.
Como se cae de la mata, la otra pregunta tuvo que ver con el Clásico Mundial del año próximo. ¿Piensas llevar las riendas del equipo?, lo inquirí, sin saber que VM ya tenía la bala en la recámara.
“Lo importante no es lo que yo pienso, sino que se sigue actuando inconsultamente. Por ejemplo, nadie se acercó a los managers a la hora de confeccionar la lista de 50 preseleccionados, y por solo mencionarte un detalle, la nómina de pitchers casi no tiene zurdos a pesar de que Japón y Australia tienen unos cuantos bateadores de esa mano. Para mí, no hay ningún sentido en que esperemos al final de la Serie para designar al manager. Ese nombramiento había que haberlo hecho hace rato, como sucede en todos los demás países. Eso va contra todas las lógicas. Quien vaya a ser, Fulano o Mengano, que lo nombren desde ahora. Yo te pregunto: ¿No es absurdo que el director de un equipo no participe en la confección del roster? Si no me quieren poner a mí que no me pongan, pero no hacía falta dar pie a tanta polémica como la que se forma siempre con el secretismo”.
Dicho esto, me estrechó la mano, se acomodó la gorra y salió hacia el dugout, su espacio natural.