¡Qué clase de Pueblo tienes Fidel!

Si alguien quiere aquilatar tu siembra; si alguien necesita confirmar tu extraordinaria huella; si alguno quedó atrapado en las fabulaciones de cierta prensa afanada en ensombrecer tu influjo; si hay quien pensó que te quedaste sólo como el político más importante del pasado siglo; si no le bastó con la Plaza repleta de la noche del martes; que se pare ahora mismo al borde de la Central carretera. Ahí, en el nervio principal de la Isla, podrán encontrar la respuesta.