
Messi, en medio de un entrenamiento. Foto: EFE.
«Si a [Jorge] Sampaoli le gusta el Barça es que tiene buen gusto». Así, a su manera, Luis Enrique elogiaba a uno de los entrenadores que más entusiasmo provocan en el panorama futbolístico mundial. Un técnico, el argentino, tan bielsista como guardiolista, tan obsesionado con la presión por todos los rincones del campo como esclavo de la mística del balón. Un hombre que amenaza desde el banquillo del Sevilla a uno de sus equipos fetiche. Sí, ese Barcelona que abre esta noche en el Pizjuán oficialmente la temporada con la disputa de la Supercopa de España, torneo que ya dejó escapar hace un año tras caer goleado de mala manera en San Mamés (4-0).
No suelen ser las pretemporadas termómetros válidos para los acontecimientos que suelen desarrollarse durante el resto del curso. Sin embargo, el cúmulo de goles encajado por el Barcelona en sus cuatro partidos de preparación (uno contra el Celtic, dos frente al Leicester, cuatro frente al Liverpool y otros dos en el Gamper contra la Sampdoria) invita, cuanto menos, a la prudencia. «La defensa ha sido hasta ahora lo más preocupante. Aunque para eso están las pretemporadas, para corregirse. Quizá se deba a la carga física, aunque intentaremos mejorar. La base de todo gran equipo es que sea sólido», asumía en la víspera Sergio Busquets, mucho más crudo en el análisis que su capataz, Luis Enrique, menos dado a la autocrítica: «Pregunten a los rivales por nuestro nivel defensivo», retó a los periodistas en la Ciutat Esportiva.
Las alternativas atrás de Luis Enrique
Alternativas para la rápida redención, eso sí, le sobran este año al entrenador del Barcelona. Piqué tiene hasta tres alternativas para acompañarle en la zaga (Mascherano, quien cometió un error de bulto en el pasado Gamper, además del siempre sospechoso Mathieu y del esperanzador Umtiti).
Es en el flanco diestro donde se acumulan las dudas. Sobre todo, atendiendo a que Aleix Vidal, futbolista que hace un año llegó con la previsión de ocupar algún día la plaza de Dani Alves, ha protagonizado un verano decepcionante en el carril. Sergi Roberto, a priori, parte con ventaja para quedarse con el puesto pese a que sigue aprendiendo el oficio de defensor.
Mucho mejor cubierto ha quedado el lateral zurdo. El francés Lucas Digne dejó muy buenas sensaciones en su estreno en el Camp Nou frente a la Sampdoria, y esta noche oposita a la titularidad dado que Jordi Alba, que encadenó problemas estomacales con molestias musculares, no ha jugado un solo minuto esta pretemporada. Este sábado, sin embargo, ya pudo entrenar con normalidad.
(Con información de El Mundo)