- Cubadebate - http://www.cubadebate.cu -

Clausura Miguel Díaz-Canel III Consejo Nacional de la UNEAC

 “Lo que hemos debatido hoy es muy aportador, defiende las esencias del trabajo cultural, de la política cultural, y las esencias de la Revolución", dijo Díaz Canel. Foto: UNEAC

“Lo que hemos debatido hoy es muy aportador, defiende las esencias del trabajo cultural, de la política cultural, y las esencias de la Revolución", dijo Díaz Canel. Foto: UNEAC

Bajo la consigna “La cultura es Patria” del insigne intelectual cubano Don Fernando Ortiz, hoy tuvo lugar el III Consejo Nacional de la UNEAC, en la Biblioteca Nacional José Martí de la capital.

Las palabras de clausura de la reunión estuvieron a cargo del Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz Canel, quien agradeció todas las intervenciones y aseveró que las propuestas de cada uno de los intelectuales nos dejan la acción pendiente de pensar.

El dirigente cubano aseguró que la comunidad debe ser un escenario esencial para librar la ofensiva ideológica que lleva a cabo el país, siempre desde lo espiritual, el compromiso, la confianza.

Y expresó: “Lo cierto es que sí estamos enfrentado esencialmente una batalla ideológica, cultural y ética”. Por lo que “el trabajo cultural comunitario debemos integrarlo a un concepto más amplio, el de desarrollo local”.

Más adelante afirmó que “tenemos que pasar del debate a la acción y al enfrentamiento…llevarlo a la realidad”, pues varios proyectos comunitarios exitosos que hemos tenido y tenemos en la actualidad, se han quedado sin socializar y estas experiencias deben llenar cada punto de la Isla.

Se abogó por una cultura de la le­galidad, del comportamiento pú­bli­co, es decir, que el complejo de ex­pre­siones culturales tiene que ir interaccionando entre sí, lo inadmisible es que en las expresiones del cubano aflo­re la línea devaluadora de la cubanía.

En estrecha relación con el amor por los símbolos patrios y en lo que significa devaluarlos rezó la intervención del investigador Fernando Martínez Heredia quien, convencido que las situaciones desfavorables no se resuelven “reuniéndonos no­so­tros” advirtió la posibilidad de la recolonización de Cuba, que fue li­bre desde hace solo 55 años, y colonizada el resto de su historia. “Esta recolonización es factible si se pierde el orgullo de ser cubano, y si se empieza a separar la nación de la gente, y so­bre todo la de abajo, pues fueron los de abajo los que hicieron esta na­ción y esta revolución. La na­ción, para defenderla tiene que ser socialista y tiene que estar contra el capitalismo. Si se naturaliza la co­rrupción, mañana se naturaliza la explotación de las personas unas por otras, y eso es lo que hay que evitar rompiéndolo y utilizando todos los medios del poder revolucionario que tenemos”.

Desiderio Navarro, alertó sobre el modo en que se anuncia por algunos medios internacionales el turismo a Cuba, los elementos que se tienen en cuenta para “vender” el tu­ris­mo y las expectativas que se tienen y exhortó a los intelectuales a es­tudiar e investigar el tema, pues ya que somos objeto de la manipulación no es justo que sean otros, sino nosotros mismos quienes estemos al tanto de ese menester. Por su parte Esteban Morales explicó algunas de las pautas que toma en cuenta un equipo de trabajo asociado a la Uneac que él preside y que analiza las relaciones entre Cuba y los Es­tados Uni­dos. Al respecto apuntó la necesidad de saber articular la cultura de la resistencia y lograr una batalla de ideas más fuerte de la que se hizo a finales de los 90.

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países plantea una nueva etapa en el intercambio cultural y académico de ambos, explicó. “La Uneac de­be de­sempeñar un papel activo, pro­activo y especializado en ese concepto, y debe priorizar los contactos con organizaciones, intelectuales y artistas, editoriales, galerías de arte, instituciones musicales y proyectos au­dio­vi­suales y televisivos, así co­mo me­dios alternativos especializados en la cultura, para dar a conocer la cul­tura cu­bana en los Estados Unidos”.

Un segundo momento de la plenaria dio paso a su objetivo central, que partió de las palabras de Cecilio Avilés, presidente de la Comisión de Cultura Comunitaria, quien presentó además un audiovisual con una muestra del trabajo comunitario en distintos puntos de la geografía insular. A partir del material, sobre el que Barnet emitió un juicio crítico en el que destacó la ausencia en él de la importancia del conocimiento de la historia y de significativas manifestaciones artísticas como la literatura, los presentes protagonizaron un en­jundioso debate a propósito del ines­timable valor de la cultura en la comunidad.

A partir de estas observaciones, Abel Prieto comentó la necesidad de ser cuidadosos en lo cualitativo en la práctica de la política cultural, pues hay personas que creen que están haciendo arte y lejos de ello hacen barbaridades, acotó. “Se nos ha con­taminado el trabajo comunitario de banalidad y de cierta palabrería tecnocrática”, y es importante to­mar en cuenta el contexto en que tiene lugar cada manifestación artística. Se refirió a fuerzas desintegradoras en nuestra sociedad, a la convivencia de expresiones de barbarie y de vulgaridad, al deterioro y el autoexotismo que pretende que nos disfracemos y que nos vean como una caricatura de nosotros mismos y que se convierta nuestra identidad en algo seudo folclórico. Para combatirlo exhortó a la vanguardia y la dirección del movimiento comunitario a estar muy alertas.

Entre otros criterios afloraron que la comunidad también es la pa­tria porque es donde esta se descubre y que la cultura del barrio es para todos pero debe estar asesorada por profesionales. Aún quedan espacios don­de no llega la cultura como de­be ser y los artistas tienen responsabilidad en ello.

También se insistió en la necesidad de unirnos para com­plementarnos mejor y en el re­conocimiento de la escuela co­mo centro cultural primordial cuyas puertas están abiertas para que los especialistas interactúen con sus estudiantes.

Díaz Canel valoró de necesarios los nuevos escenarios pa­ra poder llevar a cabo debates enriquecedores como este “que nos dice por don­de tenemos que movernos” y cu­yas respuestas “nos las da­rán las esencias. Estamos librando una ba­talla cultural y ética. Si mantenemos inalterables los prin­cipios la ganamos, pero con in­teligencia no con prohibiciones. Si hay un escenario principal donde se conjuga la batalla económica con la ideológica ese es la comunidad”.

Para finalizar su intervención, Díaz Canel sentenció: “Lo que hemos debatido hoy es muy aportador, defiende las esencias del trabajo cultural, de la política cultural, y las esencias de la Revolución; las contextualiza en un momento muy decisivo de la vida del país. Y el mayor reto de la UNEAC es que avancen en este sentido, con todo esta claridad conceptual que se ha visto aquí”.

(Con información de UNEAC y Granma)