
La Premier League es el campeonato con mayores ingresos, sin embargo el 60 por ciento de los futbolistas retirados hace 5 años están en bancarrota. En la imagen: derby entre Manchester United y City.
Un estudio realizado por Xpro, organización caritativa que ayuda a exjugadores de fútbol británicos ha roto el mito del deportista millonario que lleva una vida fácil. La investigación demostró que el 60 por ciento de los jugadores retirados de la Liga Inglesa cae en bancarrota apenas cinco años después de finalizar su carrera.
Y sólo fueron analizados quienes ganaban una media de 30 mil libras esterlinas semanales, más de un millón y medio al año.
Pero esta situación no se da únicamente en el Reino Unido. En 2009 se llevó a cabo un estudio similiar en EEUU en relación a los jugadores que se retiraban de la NFL, y sus resultados fueron aún más alarmantes: el 78 por ciento estaban en bancarrota a los dos años de retirarse; mientras que en la NBA el 60 por ciento se declaraba en quiebra un quinquenio después de abandonar la práctica deportiva.
Estos datos son sólo la punta del iceberg. La bancarrota no es el único problema al que se enfrentan los exdeportistas, porque también están las depresiones, las drogas y la cárcel. Si no reciben formación y ayuda cuando se enfrenten a situaciones delicadas, "la jungla" de los negocios capitalistas puede pasarles facctura. Xpro informa que existen129 exfutbolistas en prisión, sobre todo por problemas de drogas.
¿Pero cómo pueden haber gastado tanto dinero?
"Fundamentalmente lo desperdician en bienes de un coste muy elevado que se deprecian demasiado rápido (relojes, por ejemplo), en inversiones ruinosas por desconocimiento o mala asesoría (inmobiliarias o en bolsa) y, en muchos casos, por divorcios", así lo explica, Geoff Scott, director ejecutivo de Xpro y exjugador de Stoke, Leicester y Birmingham, entre otros clubs.
Su organización recibe alrededor de 400 llamadas al mes de exjugadores que necesitan ayuda, y calculan que la situación irá a peor hasta convertirse en "epidemia".
Michael Kinsella, quien fuera portero de la cantera del Liverpool, explica su caso. Al no llegar al primer equipo pasó a jugar en conjuntos de menor nivel, como Bury y Tranmere. Su sueño se vio truncado y acabó como traficante de droga y condenado a siete años de prisión. Le pudo la tentación: "vi lo que tenían los futbolistas y lo quise, pero sólo lo podía conseguir delinquiendo", explicó.
Los futbolistas, pero sobretodo los clubes, deberían pensar en la formación de los jugadores, tanto cuando son niños, como en su edad adulta, para evitar que se conviertan en juguetes rotos.

La Barclays Premier League, un campeonato millonario donde se puede terminar en quiebra, aunque no es el único.
(Tomado de La Jugada Financiera)