Zimbabwe agradece colaboración de médicos cubanos

Puede que nues­tros médicos se hayan convertido en una suerte de misioneros que van por el mundo mostrando, quizá, el rostro más noble de un país. Aunque no sea el único. Y ese rostro, que no es de mujer, tampoco de hombre, si bien son mujeres y hombres quie­nes lo componen, anda implícito en cientos de historias de gente que por alguna razón “nos conoce” y “nos siente”.