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Kerry: «Ni enemigos, ni rivales; vecinos» (+ Fotos y Video)

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El Secretario de Estado John Kerry. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

El Secretario de Estado John Kerry. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

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Un sol de aquellos. Tres chevrolets de los años 50 entre el Malecón y la Embajada de los Estados Unidos en La Habana, que ya tiene letrero en bronce que la anuncia. Un mar azul con su mejor cara. El quinteto Brass de la Armada interpreta la «Guantanamera» y un mambo de Pérez Prado, hasta que una voz solemne anuncia la llegada de la delegación cubana encabezada por Josefina Vidal, la directora general de EEUU de la Cancillería, y unos segundos después, el Secretario de Estado.

«¡Qué maravilla estar aquí!», dice John Kerry. «Les agradezco que hayan dejado mi transporte aquí afuera», añade en broma y señala hacia los chevrolets de color negro, rojo (descapotable) y azul cielo. Es el  comienzo de su discurso, en el que intercalará frases amistosas en español, aunque en el inglés se asomará de cuando en cuando la gastada retórica de los derechos humanos, que en el lenguaje de los funcionarios estadounidenses siempre transita en un solo sentido -dos horas más tarde, el Canciller cubano explicará la diferencia de fondo que tiene la Isla con EEUU en este asunto en particular.

Además de los invitados a la ceremonia, entre quienes se encuentran senadores y representantes del Congreso de los Estados Unidos y los tres marines que arriaron la bandera en 1961 -cuando el gobierno de EEUU rompió relaciones con Cuba-, varios centenares de cubanos asisten al acto desde las aceras y los balcones próximos. Gritan «¡Viva Cuba!» apenas terminan de sonar las notas del Himno Nacional cubano a mitad de la ceremonia.

Desde el edificio marcado con el número 101 de la Calle Tercera, en el Vedado, frente a la entrada principal de la Embajada, los vecinos dialogan con el Secretario de Estado: lo saludan, agitan banderitas cubanas, toman fotografías privilegiadas del acto desde la altura o, simplemente, mantienen un educado silencio cuando él habla de «transición»y «democracia», términos que en la Isla todos saben lo que podrían significar en una voz que viene de Washington.

Pero continúa Kerry su discurso, y aquí Cubadebate les ofrece una versión amplia, no oficial, de sus palabras:

Josefina, muchas gracias por su liderazgo y por el trabajo que ha desempeñado su delegación;

Excelencias del cuerpo diplomático;

Mis colegas de Washington presentes y pasados;

Embajador Delaurentis y todo el personal de la embajada;

Amigos que nos observan de todo el mundo:

Muchas gracias por estar con nosotros en este momento verdaderamente histórico, mientras nos preparamos a izar la bandera de Estados Unidos en nuestra embajada en La Habana, símbolo del restablecimiento de las relaciones diplomáticas después de 54 años.

También es la primera vez que un Secretario de Estado de Estados Unidos ha visitado Cuba desde 1945.

Esta mañana me siento en casa y agradezco a aquellos que han venido aquí a compartir en esta ceremonia, incluso los que están afuera de nuestras rejas. Me siento en casa porque en realidad se trata de una ocasión memorable.

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Kerry en la apertura de la Embajada de Washington en La Habana. A su derecha, Josefina Vidal, directora general de EEUU en la Cancillería cubana; a la izquierda, Roberta Jacobson, Subsecretaria de Estado, ambas fueron las jefas de sus respectivos países en las negociaciones para el restablecimiento de las relaciones. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Es un día para olvidar y dejar a un lado viejas barreras y explorar nuevas posibilidades. Y es en ese espíritu que les digo, a nombre de mi país: Estados Unidos acoge con beneplácito este nuevo comienzo de su relación con el pueblo y el gobierno de Cuba.

Sabemos que el camino hacia unas relaciones plenamente normales es largo, pero es precisamente por ello que tenemos que empezar en este mismo instante. No hay nada que temer, ya que serán muchos los beneficios de los que gozaremos cuando permitamos a nuestros ciudadanos conocerse mejor, visitarse con más frecuencia, realizar negocios de forma habitual, intercambiar ideas y aprender los unos de los otros.

Amigos, estamos aquí reunidos el día de hoy ya que nuestros líderes, el presidente Obama y el presidente Castro, tomaron una valiente decisión: dejar de ser prisioneros de la historia y enfocar las oportunidades del hoy y del mañana.

Esto no significa que debamos olvidar el pasado, ¿cómo podría­mos hacerlo después de todo? Por lo menos para mi generación las imágenes son indelebles.

En 1959 Fidel Castro vino a Estados Unidos y fue saludado por multitudes entusiastas, regresó al año siguiente para la Asamblea General de la ONU y fue abrazado por el premier soviético Nikita Jruschov.

En 1961 la tragedia de la Bahía de Cochinos se desenlazó, el presidente Kennedy aceptó la responsabilidad, y en octubre de 1962 surgió la Crisis de los Misiles, 13 días que nos llevaron al umbral de una guerra nuclear.

Yo era estudiante y aun puedo recordar los rostros tensos de nuestros líderes, los mapas preocupantes que mostraban las naves, los buques que se acercaban. Y esa palabra tan extraña: cuarentena. Nos sentíamos inciertos sobre el futuro, porque no sabíamos cuando cerráramos los ojos de noche qué encontraríamos al despertar.

En ese entorno, congelados los vínculos diplomáticos entre Washington y esta capital, se veían bajo tensión, llevados a un extremo de tensión para ser cortados.

A finales del sesenta el embajador estadounidense se fue de La Habana; en enero Cuba pidió que se cortara nuestra misión diplomática y el presidente Eisenhower decidió que tenía que cerrar en ese punto la embajada.

La mayor parte del personal de Estados Unidos partió rápidamente, pero algunos permanecieron aquí para dar las llaves a nuestros colegas suizos, quienes servirían diligentemente y honorablemente como nuestro poder protector durante más de 50 años. Acabo de hablar con el Ministro de Asuntos Exteriores de Suiza y siempre les agradeceremos de todo corazón el trabajo que hicieron (Aplausos).

Entre aquellos que permanecieron en la Embajada estaban tres infantes de marina: Larry Morris, Mike East y James Tracy, ellos salieron y se encontraron frente a una multitud entre ellos y el palo de la bandera, había mucha tensión, nadie se sentía seguro; pero estos infantes de marina tenían una misión y poco a poco la multitud se fue separando para que pudieran acercarse. Bajaron la bandera, la doblaron y regresaron al edificio. Larry, Mike y James habían hecho su trabajo, pero también hicieron una profunda promesa, que regresarían a La Habana para izar la bandera una vez más (Aplausos).

En aquel entonces nadie habría podido adivinar cuán distante sería ese día. Durante más de medio siglo las relaciones estadounidenses-cubanas han estado suspendidas en el ámbito de la política de la guerra fría, interinamente toda una generación de norteamericanos y cubanos han crecido y han envejecido; Estados Unidos ha tenido 10 nuevos presidentes; en la Alemania unida, el recuerdo del Muro de Berlín se desvanece y liberados de las esposas soviéticas; Europa Central es una democracia próspera.

Infografía: Raúl Fergo/ Cubadebate

Infografía: Raúl Fergo/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Ceremonia de izamiento de la bandera en la apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

La semana pasada estuve en Hanoi para recordar el XX aniversario de la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Viet Nam. Piénsenlo, una larga y terrible guerra que infligió cicatrices indelebles sobre el cuerpo y la mente, después de dos décadas de saneamiento mutuo, seguido por dos décadas de contactos diplomáticos y comerciales. En este periodo Viet Nam ha evolucionado en un país dinámico, un país que había estado lacerado, es ahora un país dinámico, con una economía creciente.

Mientras tanto, durante esa reconciliación y normalización, las relaciones cubano-norteamericanas permanecieron encerradas en el pasado.
Mientras tanto, nuevas tecnologías permitieron a la gente beneficiarse de proyectos compartidos a lo largo de bastos recorridos. Uno no necesita un localizador satelital para darse cuenta de que el aislamiento mutuo y la separación de Estados Unidos y Cuba no era el camino correcto, y que ha llegado el momento de ir emprendiendo una dirección más prometedora. En Estados Unidos eso significa reconocer que la política de Estados Unidos no será el yunque sobre el cual se forjará el futuro cubano.

Décadas de buenas intenciones dejadas a un lado, las políticas del pasado no han llevado a una transición democrática en Cuba. No sería realista el poder normalizar relaciones a corto plazo para tener un impacto transformativo. Después de todo, el futuro de Cuba es para que sea moldeado por los cubanos, la responsabilidad por la naturaleza y calidad del gobierno y la rendición de cuentas está como debería de ser, no con una entidad extranjera o externa, pero exclusivamente con los ciudadanos de este país.

Los líderes de La Habana y el pueblo cubano saben que Estados Unidos siempre será campeón y paladín de principios democráticos y reformas, como muchos otros gobiernos, dentro y fuera de este hemisferio. Seguiremos instando al gobierno cubano para que cumpla con sus obligaciones bajo los convenios de la ONU y los convenios de derechos humanos interamericanos, obligaciones compartidas por Estados Unidos y otros países de América.

De hecho, estamos convencidos de que el pueblo de Cuba sería servido mejor con una democracia genuina, para poder expresar sus ideas, escoger a sus líderes, practicar su credo, donde el compromiso hacia la justicia social y económica se realiza más plenamente, con instituciones que deben dar respuesta a los que sirven, y que la sociedad civil independiente pueda florecer.

Quiero ser claro, el establecimiento de relaciones diplomáticas normales no es un favor que hace un gobierno a otro, es algo que dos países hacen juntos cuando los ciudadanos de ambos se beneficien, en este caso la reapertura de nuestras embajadas es importante bajo dos niveles: de persona a persona, y de gobierno a gobierno.

Ante todo, nosotros creemos que sería útil para el pueblo de nuestras naciones saber más los unos de los otros, conocerse, encontrarse, por eso nos alienta que los viajes de los estadounidenses a Cuba ya han aumentado en un 35 % desde enero, y siguen creciendo. También nos alienta que más y más empresas norteamericanas están explorando iniciativas comerciales para crear oportunidades en un número creciente de emprendedores cubanos, y también nos alienta que las empresas norteamericanas quieren ayudar a Cuba a aumentar su base de telecomunicaciones de Internet y que el gobierno, recientemente, prometió que crearía decenas de nuevos puntos Wi-Fi.

También queremos reconocer el papel especial de la comunidad cubano-norteamericana en el establecimiento de una nueva relación entre nuestros dos países. De hecho, tenemos con noso­tros a representantes de esa comunidad, algunos de ellos nacieron aquí y otros que nacieron en Estados Unidos, con sus fuertes lazos de cultura y familia, ellos pueden contribuir hacia el espíritu de cooperación bilateral y progreso que queremos crear, tal y como han contribuido mucho para con sus comunidades y su tierra de adopción.

El restablecimiento de vínculos diplomáticos hará que sea más fácil que nuestros gobiernos se comuniquen mayormente, después de todo somos vecinos y los vecinos siempre tienen mucho de qué hablar: en las áreas de aviación civil, política de emigración, preparación ante desastres, protección marina, el medio ambiente y el cambio climático, y temas complejos. El tener relaciones normales hará que sea más fácil hablar y el hablar puede profundizar la comprensión de muchas cosas; incluso, el hecho de que no estaremos siempre de acuerdo.

Todos sabemos que pese a la nueva política del presidente Obama, el bloqueo general, comercial con Cuba permanece en pie y tan solo puede ser retirado por acción del Congreso, un paso que nosotros favorecemos con gran fuerza (Aplausos).

Por ahora el Presidente ha tomado pasos para reducir las restricciones sobre las remesas, exportaciones e importaciones para ayudar a los emprendedores cubanos en el ámbito de telecomunicaciones, viajes de familias, pero queremos hacer aún más. La meta de todos estos cambios es la de ayudar a los cubanos a conectarse con el mundo y mejorar sus vidas, y así como lo hacemos de nuestra parte, instamos al gobierno cubano a que sea más fácil para que aquellos ciudadanos que quieran puedan iniciar sus negocios, emprender iniciativas de comercio y acceder a información.
El bloqueo es un camino de dos vías, ambas partes deben eliminar las restricciones que han puesto escollos ante los cubanos.

Antes de cerrar quiero, sinceramente, dar las gracias a los líderes de las Américas que durante mucho tiempo han instado a Estados Unidos y a Cuba para que restablezcan lazos normales.

Quiero dar las gracias al Santo Padre, al Papa Francisco, al Vaticano por haber apoyado el inicio de un nuevo capítulo en las relaciones entre nuestros países, y creo que no sea un accidente que el Santo Padre estará aquí, después irá a Washington.

Aplaudo al presidente Obama y al presidente Castro por haber tenido el coraje y el valor de unirnos ante una oposición considerable.

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Encuentro entre las delegaciones de Cuba y EEUU en la Embajada de Washington en La Habana, previo a la ceremonia oficial. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Doy las gracias a la secretaria de Estado Adjunta, Roberta Jacobson y a su equipo, a nuestras contrapartes en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Cuba, el Jefe de Misión, el embajador Jeffrey Delaurentis y todo el trabajo que ha llevado a esta vía.

Gracias también a nuestro maravilloso personal. Si creen ustedes que han estado ocupados en estos meses, prepárense, porque habrá aún más trabajo.
Sobre todo quiero rendir tributo al pueblo de Cuba, a la comunidad cubano-americana de Estados Unidos.

José Martí una vez dijo que todo lo que divide a los hombres es un pecado contra la humanidad. Claramente los eventos del pasado, las palabras fuertes, las acciones provocativas, represalias, las tragedias humanas, todas han sido una fuente de divisiones profundas que han disminuido nuestra humanidad común. Ha habido demasiados días de sacrificios y de dolor, demasiadas décadas de sospecha y de temor, y es por eso que me siento alentado por tantas personas de ambas partes de este estrecho que, por vínculos familiares o por un simple deseo de sustituir el enojo, la rabia por algo más productivo, se han adherido a esta búsqueda de algo mejor.

Hemos emprendido este camino sin ninguna ilusión de que vaya a ser fácil, pero todos confiamos en nuestras intenciones, confiamos en los contactos que hemos establecido y complacidos por la amistad que hemos empezado a forjar.

Estamos seguros de que este es el momento de acercarnos como dos pueblos que ya no son enemigos ni rivales, sino vecinos. Es el momento de desplegar nuestras banderas, enarbolarlas, hacerle saber al resto del mundo que nos deseamos lo mejor los unos a los otros.

Y es con esta misión que me dirijo a Larry Morris, Mike East y James Tracy. Hace 54 años ustedes, caballeros, prometieron que regresarían y que enarbolarían la bandera de Estados Unidos que fue bajada ese día de enero, hace tanto tiempo. En el día de hoy los invito, a nombre del presidente Obama y del pueblo norteamericano, a cumplir con esa promesa presentando la bandera, para que sea enarbolada, a nuestro Destacamento Militar.

Larry, East y James, ahora pueden ustedes cumplir con las palabras que rendirían a cualquier diplomático orgulloso, tal y como lo harían para cualquier infante de marina: ¡Promesa hecha, promesa mantenida!

(Versión de Cubadebate)

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Uno de los marines que arrió la bandera en 1961, durante la apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Kerry en el interior de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana: el Cardenal Jaime Ortega (tercero de izquierda a derecha) y a su lado, con traje azul claro, el Historiador de La Habana, Eusebio Leal. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

El ex Jefe de la Oficina de Intereses de EEUU en Cuba, Wayne Smith, en la apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Engage Cuba en la apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cientos de habaneros asistieron a la apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Los marines Larry Morris, Mike East y Jim Tracey, quienes en 1961 arriaron la bandera de EEUU, asisten a la apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

El Canciller de Suiza en la apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

El Canciller de Suiza Didier Burkhalter en la apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Se han publicado 151 comentarios



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  • Felicia DM Padron dijo:

    Sigan creyendo que el chicharron es carne!!

  • aguila dijo:

    PA LANTE CUBA!! SEGUIMOS DE PIE Y LUCHANDO CON LA MIRADA FIRME Y DE FRENTE..

  • Mechdunarodñe dijo:

    en mi opinion todo lo veo muyyyyyyyyyyy positivo, pienso que sin olvidar el pasado y estar alertar, se debe borrar y comenzar desde cero, por el bien de ambos paises y más de Cuba

  • aguila dijo:

    PA LANTE CON LA MIRADA FIRME Y MIRANDO AL FRENTE

  • yo_aqui dijo:

    He leido muchos comentarios y gente que no aprueba lo que sucede de estas nuevas relaciones con los estados unidos … y planteo… pq vamos en contra de las decisiones de nuestro gobierno… si ellos tomaron estas decisiones pq la discutimos… ademas si alguien no estuviera de acuerdo pq no se pronuncio o las publico o llevo sus opiniones a maximas instancias del gobierno…. confio en el gobierno por lo que hace , basta de escribir cosas malas de estas relaciones…

  • Marcelo dijo:

    Saludos desde Montevideo para todos los hermano cubanos.
    Viva la revolución.

  • EddySS dijo:

    Buen slogan para un buen comienzo.

    No hay retórica, exponen sus ideas y definen sus puntos de vistas con respeto a un pueblo que ha ganado en las penurias el derecho a que se le respete.

    Que reconozcan que se dice bloqueo y con él se han aislado, es valiente. Como valiente ha sido el pueblo cubano con resistirlo y seguir compartiendo con mundo lo poco que tenemos y que no hemos negado ni incluso a quien nos desprecien.

    Ni enemigos, porque la convivencia pacífica es la más sensata alternativa para dos naciones libres, soberanas y vecinas. Ni rivales porque cada una encuentra su propio camino en paralelo, sin interferencias, respetando sus puntos de vistas, resolviendo las necesidades comunes y aceptando las cosas tal y como están a nuestra altura y nuestros tiempos.

    Del respeto fiel a este principio, ha de surgir a la altura del siglo XXI, una lección para el futuro que sirva de modelo en el trato a las diferencias, eso es lo que el mundo ahora espera de nosotros y debemos entregarles esta nueva conquista. Todo aquel que venga contra este principio básico de las nuevas relaciones, deberá ser relegado al silencio y al olvido, tal y como han quedado los grupos de poder rivales que pretender hacer de los gobierno, marionetas a sus intereses.

    Esperemos que el Congreso sancione una nueva ley unilateral eliminando aquella que no debió legislarse nunca ni contra el peor enemigo: matarlo de hambre, enfermedades, miseria y conflictos internos que desgarren y dividan sus habitantes, que atenten contra sus dirigentes, que mutilen sus sueños y preparen los lazos que aten sus esperanzas y responda a grupitos que se olvidan de las multitudes.

    Esperemos que los gobernantes sucesores, sepan ver el sacrificio del orgullo de estos hombres de la diplomacia a quienes les sobran recursos en las ideas y no se dejan entorpecer por la fuerza ciega de sus armas.

  • cecilia dijo:

    yam, de todo lo que he leido lo de usted me parece los más sensato. yo no sé porqué hay que estar recalcando siempre las desavenencias, cuando lo que hay que hacer ahora es aferrarse a lo que nos une y al bien común. tengo 52 años, sufrí desde pequeña el sufrimiento de mi abuela con sus dos hijos separados por ese mar que más parece un abismo insondable, si seguimos invocando las consignas extremistas de acá y de allá. durante estos largos años vi evolucionar en mi pequeño drama familiar los derroteros de la relación entre los dos países, con extremismos y oportunismos de un lado y del otro, y los que sufrimos, los que pagamos fuimos las familias divididas. seguiremos sufriendo si nos seguimos aferrando al odio y a lo que nos separa. lo que ha ocurrido es histórico. porqué pretender que kerry se deshaga de su ideología, porqué necesitar que bruno diga algo para complacer??? creo que los más importante es aprender unos de los otros y respetar los asuntos internos. a mí particularmente no me interesa que de USA nos enseñen de derechos humanos ni democracia, pues ellos tienen la propia, con sus aciertos y limitaciones. nosotros, igualmente, tenemos un sistema con virtudes y defectos. internamente y con voluntad de mejorar, tenemos que revisar cosas de nuestro sistema político, y de nuestro sistema electoral. remítanse a comentarios en los días de las elecciones para que lean cuántas insatisfacciones tenemos muchos sobre la democracia y la participación verdadera de la sociedad en las decisiones de nuestro país. no estar satisfechos no significa que uno quiera adoptar el sistema democrático de USA ni de otro país. otro aspecto que hay que revisar es la verdadera rendición de cuentas de los dirigentes al pueblo. en fin, sin influencias externas, sin copiar ni pedirle auxilio a kerry ni a nadie, nosotros sí tenemos muchas cosas que mejorar. desde adentro y a partir de nosotros mismos. saludos y tenemos que felicitarnos por lo que está ocurriendo.

  • Ricardo Salazar Crespo dijo:

    La gran diferencia histórica.
    Verdaderamente, lo que ha venido ocurriendo desde el 17 de diciembre de 2014 hasta el 14 de agosto de 2015 constituye un hito en la historia de las relaciones de Cuba con los E.U.A.
    Ya no son los cubanos (1826) pidiéndole al Libertador Simón Bolívar su ayuda con el envío de un ejército para liberar a Cuba del colonialismo español, y su frustración ante la clara respuesta recibida: no era procedente esa ayuda por la oposición del gobierno de Inglaterra y de los Estados Unidos a la independencia de Cuba; ya no son los cubanos rogándole a “La Gran República del Norte”, como se le llamaba entonces, el reconocimiento del derecho a la beligerancia en los tiempos de Céspedes; ya no es el apoyo del ejército mambí al desembarco de tropas de los E.U.A. que truncaron la independencia en los momentos de ser conquistada por el Ejército Libertador; ya no se trata de la aceptación obligada de una Enmienda Platt o de un abusivo y desigual Tratado de Reciprocidad Comercial; ya no se espera y recibe a ningún mediador en los conflictos. En fin, ya Cuba no es el país que sigue las orientaciones y los dictados del Norte; hoy recibe al Secretario de Estado John Kerry para dar comienzo a una nueva era en las relaciones entre los dos países. Atrás el desprecio, atrás la doctrina de la Fruta Madura, atrás la prohibición de la presencia de los cubanos en la capitulación de España ante las fuerzas de los E.U.A. ignorando a los que todo lo habían sacrificado y todo lo habían logrado a lo largo de muchos años de intentos y fracasos, de reinicio y continuidad de una lucha centenaria que, por fin, hizo a Cuba libre e independiente. Y si el intento histórico ahora estuviera muchísimo más disfrazado y camuflado, allí estará siempre presente ese celoso guardián de toda la América Latina, sabio y profundo, que seguirá guiando a los cubanos ahora y siempre, el incomparable José Martí.
    Prof. Ricardo Salazar Crespo.
    Cascorro. Tel. 87 8260.

  • Pánfilo Epifanio dijo:

    La restauración de las relaciones diplomáticas entre Cuba y EE.UU. es un grandísimo paso de avance, que deja atrás una política absurda de aislamiento y agresión. Claro que aún falta mucho para un total restablecimiento de las relaciones entre ambos paises, pero el camino más largo comienza con el primer paso. Creo que es hora de dejar atrás rencores y ajustes de cuentas, violencia solo genera violencia. El odio no permite a la mente pensar con claridad y enturbia el alma y el destino de las personas. Es hora de trabajar por un futuro mejor, ahora sin la necesidad de estar peleando (al menos abiertamente) con el poderoso vecino de enfrente. Mucho podemos lograr de conjunto con los norteamericanos sin que tengamos por ello que claudicar en nuestros principios. Colaboración no significa rendición. Como Kerry dijo: «ni enemigos ni rivales, vecinos», es hora de pensar como buenos vecinos y cooperar. ¡Avante Cuba, a toda máquina!

  • Cubaneando dijo:

    El bloqueo es un camino de dos vías, ambas partes deben eliminar las restricciones que han puesto escollos ante los cubanos

  • elmanicero dijo:

    Como dice un viejo refran. A tú amigo tenlo cerca y a tu enemigo más cerca. Pero el caso es que ya no somos enemigos, somos «amigos, simplemente amigos y nada más». Se imaginan ahora USA y CUBA unidos :D Ahora si se formo la gozadera, como dice Gente de Zona. Hoy es el principio de la creación de un imperio, o de una dinastia, es asi q empiezan.

  • PEREGRINO dijo:

    Señores, dejen al Carlos ese, que no sabe o no quiere saber nada de Cuba, lo que quiere es propaganda.
    Déjenlo que se cocine en su propia hiel.
    SOLAVAYA

  • Hipólito Correa Reina dijo:

    Muy interesantes las relacionses, solo esperar de que parte están los intereses que lo hacen interesante…………..

  • Miguel dijo:

    Eso no lo sabes. No puedes ser absoluto

  • MASCUBANO dijo:

    Cubanos, dijo nuestro apóstol como si estuviera aquí con nosotros:..La razón se nutre en la controversia, educase(…) en la viril y salvadora práctica de decir sin miedo lo que piensan, y oír sin ira y sin mala sospecha lo que piensan otros… y también escribió :De este pueblo del norte hay mucho que temer y mucho que parece virtud y no lo es(…) pero es de admirar como que cada hombre se debe aquí a sí mismo el magnífico concepto de la libertad(OC-T10-p459). Estoy convencido que lo que está sucediendo no puede más que dignificar al pueblo cubano y que es hora de apartar(no olvidar) el pasado entre los dos gobiernos, porque los pueblos de ambos lados y aún más del nuestro sólo han tenido penurias y limitaciones de su libertad individual. La política necesaria-Ampliar caminos sin cerrar salidas, con amplio espíritu en que quepan todos,aún para las soluciones más extremas.(OC-T18-p 284). Es mi sentir de que hoy debemos todos los cubanos dignos de llamarse así, acercarnos al pensamiento del Maestro que como dijo Fidel ha sido el más grande de todos los cubanos, porque vuelvo a citar al apóstol …En pueblos como en hombres, la vida se cimienta sobre la satisfacción de las necesidades materiales(OC-T6-p337) y hasta el día de hoy en nuestra Cuba, tierra de grandes hombres el cimiento de nuestras vidas dista mucho para vivir orgulloso de ello. Unión y respeto es nuestra imperiosa necesidad entre nosotros.

  • Raúl dijo:

    El cuento, eso es de lo que viven los politicos norteamericanos. Cuando leemos lo que dicen parce uno estar en una cama medio dormido y gente hablando para que se acaben de dormir. Los muy… deberian recordar de que democracia hablan. La que han implantado en Irak, la que han provocado en los paises islamicos de africa, la que ha costado miles de victimas por donde quiera que pasan. Los cubanos lo tenemos bien claro lo que es el precio de la libertad pues desde 1868 hasta el 1959 fuimos marionetas despues no más, que devuelvan la base de guntanamo y si son tan buenos quiten el bloqueo genocida con sólo eso sería suficiente, no nos hacen falta los yanquis aquí hombre a hombre como dicen. Viva CUBA , Abajo el imperio yanquí.

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Rosa Miriam Elizalde

Rosa Miriam Elizalde

Periodista cubana. Vicepresidenta Primera de la UPEC y Vicepresidenta de la FELAP. Es Doctora en Ciencias de la Comunicación y autora o coautora de los libros «Antes de que se me olvide», «Jineteros en La Habana», «Clic Internet» y «Chávez Nuestro», entre otros. Ha recibido en varias ocasiones el Premio Nacional de Periodismo «Juan Gualberto Gómez». Fundadora de Cubadebate y su Editora jefa hasta enero 2017. En twitter: @elizalderosa

Ismael Francisco

Ismael Francisco

Fotorreportero de Cubadebate. Ha trabajado en Granma, Prensa Latina y la AIN. Ha realizado la cobertura gráfica de importantes acontecimientos políticos, deportivos y sociales en Cuba y otras partes el mundo. Posee varios premios y reconocimientos periodísticos.

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