
Fernando Alonso.
Fernando Alonso habría recibido una descarga eléctrica de 600 watt que le habría hecho perder el conocimiento antes de estrellarse el domingo 22 de febrero contra un muro del circuito de Montmeló.
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha solicitado una investigación a McLaren, que niega esa posibilidad, y el mismo Alonso habría requerido aclaraciones al patrón Ron Dennis, quien desde el inicio dijo dudar que el español fuese consciente, pero por problemas propios, en el momento del accidente.
El ex piloto italiano Fabrizio Barbazza, alegando tener a su disposición "pruebas contundentes", ha sostenido desde su cuenta en Facebook que Alonso fue víctima de esa descarga desprendida del power-unit Honda de su monoposto, a despecho de los sistemas de protección contra las averías eléctricas.
En su opinión, la descarga habría provocado a Alonso "una fuerte dificultad de puesta a foco y una obstrucción momentánea de las venas, suficientes para hacer perder el control de su auto, pese a que no viajaba a alta velocidad".
Otras hipótesis parecidas provienen de Alemania, donde fueron sostenidas primero por el diario Bild y luego por el periodista Ralf Bach, y a su vez recogidas en su edición de hoy por el sito especializado "f1grand prix".
Se recuerda que, cuando fue auxiliado en el habitáculo de su McLaren, Alonso estaba sin conocimiento pero cuando lo recuperó empezó a hablar en italiano, creyendo estar todavía en Ferrari, para agregar más tarde que su ambición era correr algún día en Fórmula 1.
El piloto español ha sufrido una pérdida de memoria de 20 años, que está superando lentamente y se espera que le vuelvan sus recuerdos en plenitud, para así ayudar a la reconstrucción del episodio, que permanece envuelto en la incertidumbre.
Alonso no será de la partida en el Gran Premio de Australia que el próximo domingo inaugurará el Mundial 2015 pero ha asegurado que ya se está preparando para la prueba sucesiva, a correrse en Malasia el 29 del corriente mes.
(Con información de ANSA)