Tras batallar durante 100 lances el cubano Leinier Domínguez rubricó hoy sus segundas tablas consecutivas en el Grand Prix de Ajedrez de Bakú, donde son cuatro los dueños de la cima.
Al mando de piezas blancas el ídolo de Güines (2 751 puntos ELO) apeló a la apertura Española para vérselas con el ruso Evgeny Tomashevsky (2 701) y el desenlace fue el mismo con que cerró ayer la fecha inicial.
El duelo más extenso en lo que va de torneo dejó cambios relativamente rápidos de las figuras menores y final de damas y dos torres por bando, con estratégicas penetraciones por las líneas abiertas.
Las amenazas de ambas partes carecieron de consecuencias letales y en el momento del estrechón de manos que les dejó con una raya per cápita cada rey estaba acompañado por una torre y un peón.
Así despidieron la ronda como parte del quinteto escolta de los líderes, el italiano Fabiano Caruana (2 844), el israelí Boris Gelfand (2 748), el ruso Peter Svidler (2 732) y el estadounidense Hikaru Nakamura (2 764), todos con 1,5.
Los dos primeros acordaron la paz entre ellos mientras Svidler derrotaba al local Shakriyar Mamedyarov (2 764) en 36 lances de un Gambito de Dama y Nakamura le imitaba en 48 de una Holandesa ante el ruso Dmitry Andreikin (2 722).
El par de compromisos restantes se definieron con paridad entre los rusos Alexander Grischuk (2 797) y Sergey Karjakin (2 767), y el uzbeco Rustan Kasimdzhanov (2 706) y el azerí Teimour Radjabov (2 726).
Además de Leinier y Tomashevsky, acumulan una raya Grischuk, Kasimdzhanov y Radjabov, muestran media Karjakin y Mamedyarov, y Andreikin encajó par de derrotas en un pésimo comienzo.
Este sábado se disputará la tercera jornada a base de Karjakin-Leinier, Tomashevsky-Kasimdzhanov, Gelfand-Grischuk, Nakamura-Caruana, Mamedyarov-Andreikin y Radjabov-Svilder.