
El médico estadounidense, Rick Sacra, infectado por el virus del ébola en Liberia mientras trabajaba como misionero cristiano, se recuperó y pudo salir este jueves de un hospital estadounidense.
"Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) declararon que estaba sano y sin rastros del virus", dijo durante una rueda de prensa en el Centro Médico de Nebraska (centro de Estados Unidos), donde fue puesto en cuarentena y tratado tras haber sido repatriado en septiembre.
Su recuperación podría deberse a dos transfusiones de plasma sanguíneo de su colega en la organización caritativa Samaritan's Purse, el doctor Kent Brantly, quien superó la infección, explicaron previamente sus médicos.
Brantly también se contagió en Liberia y fue repatriado a Estados Unidos.
Además de las transfusiones sanguíneas, Sacra recibió un tratamiento experimental que no fue divulgado. El equipo de salud solo precisó en su momento que no se trataba del suero experimental ZMapp, administrado al doctor Brantly y su asistente Nancy Writebol, también restablecida.
Sacra, que se contagió realizando una cesárea en un hospital de Liberia, dijo que mantuvo el optimismo desde que cayó enfermo y que estuvo muy bien atendido.
"Me siento muy bien aunque aún estoy muy débil", comentó el jueves, precisando que era ahora capaz de hacer bicicleta estacionaria cinco minutos por día.
La epidemia de ébola, la más grave desde la aparición del virus en 1976, ha dejado 2.917 muertos en África Occidental de 6.263 casos detectados, según las últimas cifras divulgadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
(Con información de AFP)