
La violencia reapareció en Ferguson, Estados Unidos, donde varias tiendas fueron saqueadas y la Policía disparó gases para contener protestas alimentadas por un confuso informe policial que sugería que el joven negro abatido hace una semana por la Policía era un ladrón.
Este señalamiento volvió a desatar la cólera en la ciudad, ubicada en los suburbios de St. Louis, Missouri (sur), escenario de violentos disturbios en la última semana y que parecía haber retornado a la calma tras un relevo en el mando policial el jueves.
Pero la difusión del reporte oficial que hace aparecer a Michael Brown como sospechoso de robar una tienda, pareció exaltar los ánimos de nuevo.
Una manifestación pacífica, encabezada por el activista de los derechos humanos reverendo Jesse Jackson, que concluyó alrededor de la medianoche (05H00 GMT), fue seguida por ataques de saqueadores contra al menos tres tiendas.
"Si ustedes reciben información contradictoria es porque es el caos aquí. En algunos lugares, no pasa nada y en otros es una locura", escribió en Twitter Joel Anderson, un periodista de BuzzFeed.
Los habitantes intentaron en varias ocasiones impedir los saqueos y se mantuvieron en el lugar para proteger los comercios. Precisamente uno de ellos fue donde se acusó a Brown de haber querido robar cajas de cigarros, señaló la cadena CNN.
(Con información de Reuters)