
Mamedyarov es el ariete azerí.
Rebasado el ecuador de la Olimpiada de Ajedrez que se disputa en la ciudad noruega de Tromso –agárrese para que no se caiga-, Cuba ocupa la segunda posición entre las 177 naciones participantes en el torneo Abierto, superada en estrecho desempate por su rival de este sábado, la poderosa Azerbaiyán.
La patria del genial Garri Kasparov tiene la octava escuadra en la preclasificación del evento (ELO de 2696, por 2669 de Cuba), y saldrá a por todas en el empeño de mantener la cumbre y, de paso, vengar la derrota de sus vecinos euroasiáticos de Kazajistán.
La gran fortaleza del equipo es sin dudas Shakriyar Mamedyarov (2743 y número 18 del planeta), jugador muy agresivo que constituye el único bicampeón mundial juvenil gracias a sus coronas en 2003 y 2005. En su duelo particular contra Leinier Domínguez (2760), Shak lleva la delantera 1-0 (Grand Prix de Londres 2012, 65 lances de una Bogo-India) con tres empates.
La segunda mesa de los azeríes la defiende Teimour Radjabov (2724), un talento que antes de cumplir 16 años se gastó el alarde de derrotar con piezas negras al Ogro Kasparov en Linares’03. En septiembre de 2012 Radja llegó a gozar de un ELO en vivo de 2800, pero de entonces a la fecha emprendió un retroceso que casi lo llevó a salir del club de los 2700.
Cuarto en el ranking del mundo en su época de gloria, Radjabov venció a Lázaro Bruzón (2664) en el Festival Internacional de Biel 2006 (43 movimientos de un Gambito de Dama Declinado), pero el cubano igualó poco después el score en la Olimpiada de ese año (74 de una Defensa Siciliana).
Los restantes trebejistas de la tropa son los también Grandes Maestros Rauf Mamedov (2659), Eltaj Safarli (2649) y Gadir Guseinov (2613), todos bajo la capitanía del ex monarca del orbe Alexander Jalifman.
De todos ellos, solo a Radjabov le ha ido mal en Tromso. Mamedyarov va fuerte a la vanguardia (4 puntos de 5 contra un ELO promedio de 2641), al tiempo que Safarli hace un trabajo destructivo por debajo (4,5 de 5). Mientras, los más destacados por Cuba son Bruzón (5 de 6) e Isán Ortiz (3,5 de 4), sexto y quinto del evento en sus respectivos tableros.
En mi opinión, el enfrentamiento Safarli-Ortiz (2603) deberá ser definitorio, aunque acaso Yuniesky Quesada (2649) podría sacar partido a la conducción de piezas blancas. Leinier llevará también esa ventaja frente a Mamedyarov, pero ha tenido hasta el momento un campeonato gris.
Por su parte, las muchachas se ubican ahora mismo en la plaza 28 (4 matches airosos y 2 fallidos) de una clasificación que tiene en punta a las grandes candidatas de China y Rusia -únicas cuartetas con paso perfecto en toda la Olimpiada-, las cuales se las verán hoy en un duelo que será prácticamente decisivo.
Las discípulas de Román Hernández (decimonovenas preclasificadas con coeficiente promedio de 2319) se batirán con Israel (media de 2266, escaño 26). Por las rivales, las de mejor rendimiento en la lid han sido sus líderes, la MI absoluta Masha Klinova (2312 y 3,5 de 5 posibles) y la MIF Yuliya Shvayger (2275 y 4,5 de 6).

Radjabov conducirá trebejos claros.

Mamedov, el tercer hombre.