
El estelar Di María regaló en tiempo extra el único gol del partido entre Argentina contra Suiza, cuando la tanda de penaltis era casi inminente. Marcó el mejor jugador del partido, asistido por Messi, en una de las pocas veces en las que Argentina tuvo espacios para correr. Su remate raso, tocadito y al palo largo fue demasiado para Benaglio, que antes había detenido a Argentina con un puñado de buenas paradas. Argentina está en cuartos de final.