La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) ha puesto de manifiesto al menos una docena de casos de empleados que utilizan sus poderes de vigilancia para espiar a sus amantes o cónyuges, tras la solicitud hecha por un senador.En otro caso, una mujer le dijo a la NSA que ella había grabado una conversación entre su marido y un número de teléfono en el exterior porque sospechaba que le había sido infiel. Ella también renunció antes de que pudiera ser castigada, dijo el inspector general.
Otra mujer dijo que había tomado la costumbre de introducir números de teléfono de extranjeros que obtuvo en su vida social en el sistema SIGINT para asegurarse de que no estaba conversando con "personajes oscuros" con la intención, según ella, de ayudar a la misión de la NSA. Pero la oficina del inspector general no estuvo de acuerdo y remitió su caso ante el Departamento de Justicia.
El primer escándalo referente a la vigilancia masiva por parte de agencias de EE.UU. estalló en junio de este año, después de que el excolaborador de la CIA Edward Snowden revelara en una entrevista al diario 'The Guardian' datos sobre el programa PRISM, con el que la inteligencia de EE.UU. espiaba a sus propios ciudadanos e incluso a los dirigentes y jefes de otros Estados.