
En un futuro no muy lejano la Tierra podría sufrir olas de calor más extremas por el cambio climático. A finales de este siglo podrán sacudir el 85% de toda la superficie del planeta, según investigadores de Alemania y España.
Si se aplican medidas de mitigación eficaces y las emisiones descienden sustancialmente, los efectos positivos empezarían a observarse hacia el año 2040. Esto significa que a finales de siglo, las olas de calor excepcionales se convertirán en algo habitual en los trópicos, el 50% de los veranos en Sudamérica y en África occidental, y el 20% en Europa occidental.
En el caso de que sigan incrementándose las emisiones de gas, el modelo climático de los científicos pronostica que para el año 2100 las olas de calor 3-sigma se producirían en el 85% del planeta y las de tipo 5, en el 60%.