
"Agárrate, Catalina". Foto: Archivo.
Este viernes, en la sala Che Guevara de la Casa de las Américas se presentó la murga uruguaya Agárrate Catalina ("Agarrate", pronunciado en la norma rioplatense), que regresa a Cuba para traer su riqueza escénica y musical, su humor y tradición.
Con el espectáculo "El fin del mundo", tocaron temas como la guerra, la indolencia, la violencia, la condición humana... Todo desde un enfoque satírico, muy reflexivo, y sacando al público lo mismo risas que lágrimas.
Esta murga, fundada en 2001, resultado de la unión de los hermanos Yamandú y Tabaré Cardozo, Carlos Tanco y otros artistas, hizo su debut en el Carnaval Mayor de Montevideo y desde entonces ha cosechado premios y reconocimientos.
En su destacada trayectoria artística fueron embajadores culturales por la Intendencia Municipal de Montevideo en el año 2006. Han realizado giras por el interior de Uruguay, así como por naciones latinoamericanas (Argentina, Brasil, México, Paraguay, Chile, Panamá, Cuba) y España y Francia.
Se han presentado también en el continente europeo, en distintas ciudades de España, entre las que se contaron Madrid, Cádiz, Barcelona y Santander.
La agrupación ha editado seis discos con récord de ventas y ha difundido su trabajo en el DVD Pasaporte, que incluye imágenes de sus distintos viajes por el mundo y los espectáculos completos de los años 2006, 2007 y 2008.
Su director responsable es Yamandú Cardozo, y los textos son realizados por el mismo junto a su hermano Tabaré Cardozo y a Carlos Tanco. Por varios años la dirección escénica y los arreglos corales estuvieron a cargo de Martin Duarte, aunque actualmente esa tarea la desempeña Tabaré Cardozo.
Sobre la murga como expresión popular, el investigador Carlos Correo de Paiva ha afirmado que luego de un siglo en el que la murga ha tenido un proceso lento de legitimación, siempre ha sido considerada como grupos marginales urbanos.
Hoy esas transformaciones son visibles en la propia estructura musical, en gran medida beneficiada por el papel del arreglador coral, figura clave en la murga, entre otras razones.