Si el máximo conductor de la Iglesia Católica fuera elegido por votación popular, con derecho a voto de todos los bautizados, el próximo Sumo Pontífice sin duda sería el Cardenal JOAO BRAZ DE AVIZ, brazileño, 65 años.
Daría paso a una profunda renovación al interior de la Iglesia, acercándola a la vivencia del verdadero cristianismo y alejándola de las inmensas desviaciones y corrupción a que la han llevado los grupos de poder económico (Banco Ambrosiano, Opus Dei), políticos fascistas (Propaganda 2), sectas corruptas (Legionarios de Cristo).
Sería un Pontifificado que, con seguridad interpelaría a toda la Curia Romana, como lo hiciera San FRANCISCO DE ASÍS ante el Papa INOCENCIO III: si la vivencia del verdadero cristianismo, de renuncia a los bienes materiales y preferencial por los pobres, es una quimera o una realidad a la que nos llama por medio del Evangelio, Jesús el Hijo de Dios encarnado.
Si el máximo conductor de la Iglesia Católica fuera elegido por votación popular, con derecho a voto de todos los bautizados, el próximo Sumo Pontífice sin duda sería el Cardenal JOAO BRAZ DE AVIZ, brazileño, 65 años.
Daría paso a una profunda renovación al interior de la Iglesia, acercándola a la vivencia del verdadero cristianismo y alejándola de las inmensas desviaciones y corrupción a que la han llevado los grupos de poder económico (Banco Ambrosiano, Opus Dei), políticos fascistas (Propaganda 2), sectas corruptas (Legionarios de Cristo).
Sería un Pontifificado que, con seguridad interpelaría a toda la Curia Romana, como lo hiciera San FRANCISCO DE ASÍS ante el Papa INOCENCIO III: si la vivencia del verdadero cristianismo, de renuncia a los bienes materiales y preferencial por los pobres, es una quimera o una realidad a la que nos llama por medio del Evangelio, Jesús el Hijo de Dios encarnado.