¿Qué hará Premio Nobel de la Paz tras condena bloqueo EEUU contra Cuba?
Una interrogante quedará planteada en las próximas horas cuando unánimemente la comunidad internacional condene por vigésima primera ocasión en la Asamblea General de la ONU el bloqueo que Estados Unidos impone a Cuba desde hace más de cinco décadas: ¿Qué hará el premio Nobel de la Paz y reelecto mandatario norteamericano, Barack Obama?
Según analistas políticos, Obama tiene todas las condiciones a su favor para levantar de una vez por todas el cerco económico, financiero y comercial que Washington mantiene contra la mayor de las Antillas, a pesar del rechazo mundial y del fracaso de esa política agresiva.
Los expertos coinciden que en su segundo y último mandato, el actual inquilino de la Casa Blanca tiene "menos atadas las manos" para poner fin al bloqueo, al igual que para liberar a los cinco cubanos antiterroristas presos injustamente en Estados Unidos.
De igual forma, concuerdan en que el voto latino tuvo una importante incidencia en que Obama ocupe nuevamente la silla presidencial, mientras que el sector anticubano más recalcitrante de Miami, Florida, fue derrotado con el triunfo en las recientes elecciones del premio Nobel de la Paz en ese estado norteamericano.
Precisamente el mandatario de Bolivia, Evo Morales, señaló recientemente que un reconocimiento de su similar estadounidense al apoyo que recibió de los latinos en los comicios del de 7 de noviembre pasado debería ser levantar el bloqueo a la nación antillana.
De otro lado, nada le debe el gobernante de Washington a la mafia cubanoamericana de Miami, la más empeñada en mantener a toda costa el bloqueo contra Cuba, que cada año es refutado una y otra vez por casi la totalidad de los países miembros de la ONU.
Obama conoce muy bien que esa postura agresiva hacia la isla caribeña sostenida por sucesivas administraciones de la Casa Blanca ha fracasado totalmente, pese a haber sido arreciada en los últimos años con el propósito de rendir a la Revolución cubana.
A juicio de los mismos analistas, hoy no existe pretexto alguno que justifique a Estados Unidos continuar con esa conducta obcecada, que lo único que ha motivado es el desprestigio norteamericano ante la comunidad internacional.
El premio Nobel de la Paz podría ganarse esa distinción que le regalaron, sin merecerla, si tuviera la voluntad y la valentía necesarias para acabar con el cerco a la Isla y liberar a los cinco cubanos presos en cárceles norteamericanas, tras ser condenados injustamente a largas penas.
Dos plumazos de Obama podrían pasarlo a la historia como el presidente de Estados Unidos que puso punto final a una historia nefasta de confrontación con Cuba, que solo ha perjudicado a los pueblos de ambos países vecinos.
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Ummm Premio Nobel de la Paz, que yo sepa ese premio no se otorga por lo que se hará sino por lo que se haya echo.
En cuanto a quitar el bloqueo, creo no es una decisión de una sola persona en los EEUU, el presidente si tiene potestad para llevarlo a debate pero la última palabra la decide el congreso con su cámara de representantes y su mayoría republicana y el senado.
Unos acá han apostado por un sí, yo tan solo hago la misma pregunta formulé hace unos días en este cubadebate (no sé si la censuraron, ni tampoco sé si este lo censurarán también) ¿Que ha pasado con Sean Pen y su propuesta de conversaciones entre Barack Obama y Raúl Castro?
En el debate está la solución de los problemas, primero conversar y luego arreglar, porque créame si pensamos primero en arreglar para despues conversar, entonces nunca, pero nunca se lograría nada.
rene dijo:
Este Obama es como M. Jackson es negro, pero quiere ser blanco
Sabes Obama es lo contrario de MJ.Obama es negro por fuera y blanco por dentro ,en cambio MJ era blanco por fuera pero negro por dentro.El color de la piel no define a una persona.Piensa que ha hecho Obama por alguien y cuanto hizo MJ por todos.
Convertirse en un verdadero Presidente y levantar el Bloqueo: eso debiera hacer pero lamentablemente no es él quien decide eso.
No obstante como se disfruta cada victoria de la razón.
Este es otro éxito del ideario de Fidel.
Obama: “Lo mejor está por llegar”
Texto íntegro del discurso de Barack Obama tras su reelección como presidente demócrata
Barack Obama 7 NOV 2012 - 10:32 CET
Muchas gracias.
Hoy, más de 200 años después de que una antigua colonia se ganara el derecho a decidir su propio destino, la tarea de perfeccionar nuestra unión sigue adelante.
Sigue adelante gracias a vosotros. Sigue adelante porque habéis reafirmado el espíritu que ha triunfado sobre la guerra y la depresión, el espíritu que ha levantado a este país desde la desesperación más profunda hasta las mayores esperanzas, la convicción de que, aunque cada uno de nosotros persigue sus sueños personales, somos la familia americana y asecendemos o caemos como una misma nación y un mismo pueblo.
Esta noche, en esta elección, vosotros, el pueblo estadounidense, nos habéis recordado que, aunque nuestro camino ha sido duro, aunque nuestro recorrido ha sido largo, nos hemos levantado, hemos recuperado nuestro rumbo, y sabemos, desde el fondo de nuestros corazones, que, para los Estados Unidos de América, lo mejor está por llegar.
Nos habéis elegido para que nos centremos en vuestro trabajo
Quiero dar las gracias a todos los estadounidenses que han participado en esta elección,a los que votaban por primera vez y a los que tuvieron que guardar cola durante mucho tiempo. Por cierto, eso es algo que tenemos que arreglar. A los que recorrieron las aceras y los que cogieron los teléfonos, a los que levantaron carteles de Obama y los que levantaron carteles de Romney, habéis hecho oír vuestras voces y habéis influido en los resultados.
Acabo de hablar con el gobernador Romney y les he felicitado a él y a Paul Ryan por una campaña muy disputada. Hemos peleado de manera feroz, pero solo porque amamos profundamente a este país y nos preocupa muchísimo su futuro. Desde George y Lenore hasta su hijo Mitt, la familia Romney ha querido trabajar por Estados Unidos, dedicarse al servicio público, y ese es el legado que esta noche honramos y aplaudimos. En las próximas semanas, aspiro a reunirme con el gobernador Romney con el fin de hablar de lo que podemos hacer juntos para impulsar el país hacia adelante.
Quiero dar las gracias a mi amigo y socio de estos cuatro años, el guerrero feliz de América, el mejor vicepresidente que jamás podría haber, Joe Biden.
Y no sería el hombre que soy hoy sin la mujer que aceptó casarse conmigo hace 20 años. Lo voy a decir en público: Michelle, nunca te he querido tanto como en este momento. Me siento más orgulloso que nunca, viendo cómo se ha enamorado Estados Unidos de ti en tu papel de primera dama. Sasha y Malia, estáis convirtiéndoos ante nuestros ojos en dos jóvenes fuertes, listas y bellas, igual que vuestra madre. Estoy muy orgulloso de vosotras. Pero tengo que decir que, por ahora, un perro es suficiente.
El futuro nos reserva algo mejor, siempre que tengamos el valor de seguir intentándolo, seguir trabajando, seguir luchando
Gracias al mejor equipo de campaña y de voluntarios en la historia de la política. El mejor. El mejor de toda la historia. Algunos erais nuevos esta vez, y otros habéis estado a mi lado desde el principio. Pero todos sois mi familia. Hagáis lo que hagáis, vayáis donde vayáis, llevaréis con vosotros el recuerdo de la historia que hicimos juntos y tendréis durante toda la vida el agradecimiento de un presidente. Gracias por creer hasta el final, a través de cada colina y cada valle. Me habéis llevado sobre vuestros hombros todo el camino y siempre agradeceré todo lo que habéis hecho y vuestro increíble esfuerzo.
Sé que las campañas políticas, en ocasiones, pueden parecer poco importantes, incluso tontas. Y son carne de cañón para los cínicos que dicen que la política no es más que un enfrentamiento de egos o un territorio que se disputan grupos de intereses. Pero, si habéis tenido la oportunidad de hablar con las personas que han acudido a nuestros mítines y han hecho cola en el gimnasio de un instituto, o si habéis visto a los voluntarios que trabajaban hasta altas horas de la noche en una oficina de campaña en algún rincón remoto, habréis descubierto otra cosa.
Habréis oído la decisión en la voz de un joven organizador sobre el terreno que trabaja para pagarse la universidad y quiere garantizar que todos los jóvenes tengan la misma oportunidad. Habréis oído el orgullo en la voz de una voluntaria que iba puerta a puerta porque su hermano encontró trabajo, por fin, cuando la fábrica de automóviles local añadió otro turno. Habréis oído el hondo patriotismo en la voz de la esposa de un militar que se encargaba de los teléfonos por las noches para asegurarse de que ninguna persona que lucha por este país tenga que luchar jamás para tener empleo ni para tener un techo cuando vuelve a casa.
Por eso hacemos todo esto. Eso es lo que puede ser la política. Por eso son importantes las elecciones. No son una cosa pequeña, son una cosa fundamental. Muy importante. En un país de 300 millones, la democracia puede ser ruidosa, caótica, complicada. Tenemos opiniones distintas. Cada uno tiene sus propias convicciones. Y cuando atravesamos tiempos difíciles, cuando tomamos grandes decisiones como país, es inevitable que se agiten las pasiones y surjan controversias.
Eso no va a cambiar de la noche a la mañana, ni tiene por qué. Estos debates que tenemos son una seña de nuestra libertad. No podemos olvidar jamás que en estos instantes, mientras hablamos aquí, en países lejanos hay personas que están arriesgando sus vidas para tener la posibilidad de discutir sobre las cuestiones importantes, para tener la oportunidad de emitir su voto como hemos hecho hoy aquí.
Sin embargo, a pesar de nuestras diferencias, la mayoría de nosotros comparte ciertas esperanzas para el futuro de Estados Unidos. Quermos que nuestros hijos crezcan en un país en el que tengan acceso a las mejores escuelas y los mejores profesores. Un país que esté a la altura de su legado como líder mundial en tecnología, descubrimiento e innovación, con todo el empleo de calidad y las nuevas empresas que se derivan de ellos.
Queremos que nuestros hijos vivan en un país que no esté acosado por la deuda, que no esté debilitado por las desigualdades
Queremos que nuestros hijos vivan en un país que no esté acosado por la deuda, que no esté debilitado por las desigualdades, que no esté amenazado por la capacidad destructiva de un planeta que se calienta. Queremos transmitir un país seguro, respetado y admirado en todo el mundo, una nación defendida por el ejército más poderoso de la tierra y las mejores tropas que ha conocido el mundo. Pero también un país que avance con confianza más allá de esta época de guerra para construir una paz basada en la promesa de libertad y dignidad para todos los seres humanos.
Creemos en un Estados Unidos generoso, un Estados Unidos compasivo, un Estados Unidos tolerante, abierto a los sueños de una hija de inmigrantes que estudia en nuestras escuelas y jura fidelidad a nuestra bandera. Abierto a los sueños del chico de la parte sur de Chicago que ve que puede tener una vida más allá de la esquina más cercana. A los del hijo del ebanista de Carolina del Norte que quiere ser médico o científico, ingeniero o empresario, diplomático o incluso presidente; ese es el futuro al que aspiramos. Esa es la visión que compartimos. Esa es la dirección en la que debemos avanzar. Hacia allí debemos ir.
Por supuesto, tenemos discrepancias, a veces feroces, sobre la forma de llegar. El progreso, como ocurre desde hace más de dos siglos, es irregular. No siempre es una línea recta. No siempre es un camino llano. Saber que tenemos unas esperanzas y unos sueños comunes no basta, por sí solo, para terminar con la paralización, resolver todos nuestros problemas ni sustituir al esfuerzo de construir un consenso y alcanzar los difíciles compromisos necesarios para impulsar el país. Pero ese vínculo común debe ser nuestro punto de partida.
Creo que podemos continuar el progreso que ya hemos logrado y seguir esforzándonos para tener nuevos puestos de trabajo, una nueva seguridad para la clase media.
Nuestra economía está recuperándose. Está llegando a su fin una década de guerra. La larga campaña ha terminado. Y, tanto si me habéis dado vuestro voto como si no, os he escuchado, he aprendido cosas de vosotros, y habéis hecho que sea mejor presidente. Con vuestras historias y vuestras luchas, regreso a la Casa Blanca más decidido y más inspirado que nunca sobre la tarea que nos aguarda y el futuro que tenemos por delante.
Esta noche habéis votado para que actuemos, no para que hagamos la política habitual. Nos habéis elegido para que nos centremos en vuestro trabajo, no en el nuestro. En los meses y semanas que vienen, estoy deseando colaborar con los líderes de los dos partidos para afrontar los retos que solo podemos superar si estamos unidos. Reducir el déficit. Reformar nuestro código tributario. Arreglar nuestro sistema de inmigración. Liberarnos del petróleo extranjero. Tenemos muchas más cosas que hacer.
Pero eso no significa que vosotros hayáis terminado. El papel del ciudadano en nuestra democracia no acaba con el voto. Estados Unidos no se ha movido nunca en función de lo que otros pueden hacer por nosotros. Estados Unidos consiste en saber qué podemos hacer todos juntos, mediante una labor tan frustrante y difícil, pero necesaria, como es el autogobierno. Ese es el principio sobre el que se fundó nuestra nación.
Este país tiene más riqueza que ningún otro, pero no es eso lo que nos hace ricos. Tenemos el ejército más poderoso de la historia, pero no es eso lo que nos hace fuertes. Nuestras universidades y nuestra cultura son la envidia del mundo entero, pero no es eso lo que hace que el mundo venga sin cesar hasta aquí.
Lo que hace que Estados Unidos sea excepcional son los lazos que mantienen unida a la nación más variada del mundo. La convicción de que tenemos un destino común; de que este país solo funciona cuando aceptamos que tenemos ciertas obligaciones con nuestros conciudadanos y con las generaciones futuras. La libertad por la que tantos estadounidenses han luchado y han muerto acarrea responsabilidades además de derechos. Y entre esas responsabilidades están el amor, la generosidad, el deber y el patriotismo. Eso es lo que da a Estados Unidos su grandeza.
Esta noche me siento esperanzado porque he visto ese espíritu en acción. Lo he visto en la empresa familiar cuyos dueños prefieren recortar sus ganancias antes que despedir a sus vecinos, y en los trabajadores que prefieren trabajar menos horas antes que ver que un amigo pierde su empleo. Lo he visto en los soldados que vuelven a alistarse después de perder una pierna y en los SEALs que suben por las escaleras e irrumpen en la oscuridad porque saben que tienen a un compañero guardándoles las espaldas.
Lo he visto en las costas de Nueva Jersey y Nueva York, donde los líderes de todos los partidos y todas las instancias del Gobierno se olvidaron de sus diferencias para ayudar a una comunidad a reconstruir todo lo que una terrible tormenta había destruido. Y lo vi el otro día, en Mentor, Ohio, donde un padre contó la historia de su hija de ocho años, cuya larga batalla contra la leucemia habría arruinado a su familia si no hubiera sido por la reforma sanitaria aprobada solo unos meses antes de que la compañía de seguros estuviera a punto de dejar de pagarle los tratamientos.
Tuve ocasión de hablar con su padre y de conocer a esa increíble niña. Y, cuando el padre contó su historia a la multitud que le escuchaba, todos los padres del público teníamos los ojos llenos de lágrimas, porque sabíamos que su hija podía una de las nuestras. Sé que todos los estadounidenses quieren que el futuro de esa niña sea tan brillante como el de sus hijos. Así somos nosotros. Ese es el país que tan orgulloso estoy de presidir.
Y esta noche, a pesar de todas las dificultades que hemos padecido, a pesar de todas las frustraciones con Washington, tengo más esperanzas que nunca sobre nuestro futuro. Tengo más esperanzas que nunca sobre Estados Unidos. Y os pido que sostengáis esa esperanza. No hablo de tener un optimismo ciego, una esperanza que ignore la enormidad de las tareas que nos aguardan ni los osbtáculos que encontraremos por el camino. No hablo de un idealismo iluso que nos permita permanecer al margen ni eludir el combate.
Siempre he creído que la esperanza es ese sentimiento tenaz en nuestro interior que insiste, a pesar de que todo indique lo contrario, en que el futuro nos reserva algo mejor, siempre que tengamos el valor de seguir intentándolo, seguir trabajando, seguir luchando.
Creo que podemos continuar el progreso que ya hemos logrado y seguir esforzándonos para tener nuevos puestos de trabajo, nuevas oportunidades, una nueva seguridad para la clase media. Creo que podemos cumplir la promesa de nuestros fundadores, la idea de que, si una persona está dispuesta a trabajar duro, no importa de dónde venga ni qué aspecto tenga ni dónde ame. No importa que sea negro, blanco, hispano, asiático, indio americano, joven, viejo, pobre, rico, capacitado, discapacitado, gay o heterosexual; en Estados Unidos, si está dispuesto a esforzarse, puede conseguir lo que sea.
Creo que podemos alcanzar juntos este futuro porque no estamos tan divididos como hace pensar nuestra política. No somos tan cínicos como dicen los expertos. Somos más que la suma de nuestras ambiciones individuales, y somos más que una colección de estados rojos y estados azules. Somos, y siempre seremos, los Estados Unidos de América.
Y juntos, con vuestra ayuda y la gracia de Dios, continuaremos nuestro viaje y recordaremos al mundo por qué vivimos en la mejor nación de la tierra.
Gracias, América... Dios os bendiga. Dios bendiga a Estados Unidos.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia
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Por lo que oí del representante USA hoy en la asamblea general, no harán nada por levantar el bloqueo. La misma música barroca en tiempos de reguetón. Más de lo mismo.
gracias forista
furiazul dijo:
Mejor será seguir trabajando, mejorar cada día nuestra economía, tratar de ayudarnos entre nosotros los cubanos
realmente asi levantamos el bloqueo, dejandolos a ellos sin razon alguna para continuar aislandonos.
Creo que lo más que hará será quizás flexibilizar algo, porque el bloqueo es todo un sistema bien complejo, todo un montaje que no se va de hoy para mañana. A mi juicio será como un árbol que se irá desgajando por viejo y gastado.
todos sabemos lo que va hacer. NADA, como siempre
QUE BUENO QUE LA INMENSA MAYORÍA DE LOS FORISTAS ESTÁN CONSCIENTES DE QUE EL GOBIERNO DE USA, NO HARÁ ABSOLUTAMENTE NINGÚN CAMBIO RESPECTO A NUESTRO PAÍS. BARAK OBAMA ES SOLO UN PRESIDENTE REPRESENTATIVO,NO ES QUIEN EN REALIDAD MANDA EN AQUELLA NACIÓN,ALLÍ QUIENES MANDAN SON LOS ALCONES DEL PENTÁGONO Y EL EMPRESARIADO REACCIONARIO, Y SI EL LLEGASE A OPONERSE A ESTOS PODERES,LE SUCEDERÍA LO MISMO QUE EN SU TIEMPO A LE SUCEDIO A JHON F. KENEDY. LO MATAN Y SE ACABÓ. ENTONCES LO QUE QUEDA ES DENUNCIAR Y SEGUIR NUESTRA LABOR DE RESISTENCIA COMO PUEBLO,SIN ALBERGAR FALSAS ESPERANZAS AL RESPECTO. EL NO HARÁ NADA ABSOLUTAMENTE.
Obama es un simple peón asalariado de los dueños del poder, no tiene sentido pensar que el pueda decidir sobre levantar el bloqueo.
Creo que obama lo que mas teme es que una decision de tal envergadura le pase factura, igual que se la pasaron a kenedy.
Señores olvídense de que Obama levantara el bloqueo, eso lo decide el gobierno invisible que son las élites que no ponen la cara
Si sumamos la población total de las naciones que votaron en contra de la resolución cubana de levantamiento del bloqueo, más las que se abstuvieron, la cifra no representa más que el 5% de la población mundial que en 2011 se calculaba en alrededor de los 7 mil millones.
Pueden tratar de calcularlos ustedes mismos:
De los que votaron en contra:
EEUU con 312 millones, Israel con unos 7 millones 746 mil, y Palau con alrededor de 20 mil.
De los que se abstuvieron:
Islas Marshall con 68 mil 400 y Micronesia con 111 mil habitantes.
Redondeando el total es de 319 millones de personas.
Nunca he creído en la clase política de EE.UU, es un imperio, y todo lo que hace lo hace por sus intereses.Ha sido el interes de sus gobernantes, controlar al mundo, Para qué? para obtener de él todos los recursos que lo sostengan y lo hagan más poderoso. No olvidemos del orgullo del imperio. Tengo fé y la certeza que el embargo criminal estadounidense seguirá siendo derrotado por Cuba, Latinoamérica y por todo el mundo, a medida que avance y se consolide la integración latinoamericana y se vayan estableciendo acuerdos económicos y comerciales con otros bloques ya sean asiáticos, africanos u europeos bajo prinsipios justos. Miremos al Sur, no soñemos con el Norte revuelto, porque apesar de lo que dice Obama, veo a un EE.UU que cada vez más perdiendo influencia en todo el mundo.Su naturaleza no va a cambiar, sino por la presión y acción sostenida de los paises integrados en diferentes bloques políticos y económicos. Adelante hermanos Cubanos, Dios y el mundo está con su justa causa.
NADA DE NADA, NO LO QUITARÁN ESO DEPENDE DEL IMPERIO NO DE UN INFELIZ PRESIDENTE....NO HAY QUE ESPERAR POR LOAS AMERICANOS PARA QUITAR EL BLOQUEO...LO QUE HAY QUE SEGUIR PREPARANDONOS SOBRE TODO LA JUVENTUD PARA SEGUIR RESISTIENDO EL BLOQUEO POR 200, 300 ?? MIL AÑOS MÁS..AHI ES DONDE SIEMPRE ESTARÁ NUESTRA VICTORIA.
Obama no sabe que hacer con la papa caliente que le cayo en la mano. Ningun presidente estadounidense se la ha podido comer y ya es hora que decida a la luz del clamor mundial.
Obama no es mas que un titere de todos esos esbirros ese objeto decorativo no va a hacer nada
Lo unico que hará es sacudir las plumas, un plumazo por acá y otro por allá, gavilán con carita de paloma. Por eso trabajar y crecernos por encima de mil dificultades, es lo que seguiremos haciendo los cubanos. La dignidad y la soberanía no la perderemos jamás.
OBAMA SEGUIRA FIEL A LOS INTERES DEL IMPERIO, SEGUIRA APROBANDO GUERRAS SUCIAS Y CRIMINALES, Y SEGUIRA BLOQUEANDO A NUESTRO PUEBLO CUBANO, COMO LO HAN HECHO TODAS LAS ADMINISTRACIONES YANQUIS DESDE QUE TRIUNFO LA REVOLUCIÓN, NADA BUENO ESPERO DEL INFAME PREMIO NOBEL DE LA PAZ.
CADA DÍA AL CONOCER LOS ATROPELLOS QUE LOS GRINGOS HACEN CONTRA OTROS PUEBLOS Y CONTRA MI HERMOSA PATRIA CUBANA, CADA DÍA ADMIRO MÁS A FIDEL, A NUESTRA HISTORIA Y A LA REVOLUCIÓN.
POR ESO TENEMOS QUE SEGUIR RESISTIENDO Y TRABAJANDO DURO PARA AVANZAR POR NUESTROS PROPIOS ESFUERZOS Y DEMOSTRALE AL IMPERIO QUE CUBA ES Y SEGUIRA SIENDO LIBRE Y SOBERANA Y COMO DIJERA MACEO -QUIEN INTENTE APODERARSE DE CUBA, SOLO RECOGERÁ EL POLVO DE SU SUELO ANEGADO EN SANGRE, SI NO PERECE EN LA CONTIENDA-
OBAMA CREO QUE PUEDES HACER MUCHAS COSAS POR MEJORAR A MILLONES DE SERES HUMANOS EN EL MUNDO, PUEDES EVITAR GUERRAS, CRIMENES Y ASESINATOS EN NOMBRE DE LA LIBERTAD Y PUEDES QUITARLE EL BLOQUEO A CUBA, PERO LA PREGUNTA ES: TENDRÁS EL VALOR DE HACERLO????
ESTOY SEGURO QUE OBAMA NO SE ARRIESGARÁ A TANTO, EL NO QUIERE QUE LE HAGAN LO QUE LE HICIERON A KENEDDY.
SIN DUDAS OBAMA NO TIENE VALOR PARA DAR ESE PASO, OJALA Y YO ME EQUIVOQUE, PERO LO QUE DIJE, LO DIGO CON CONVICCIÓN.
OBAMA GRAN PRESIDENTE Y PERSONA ,AUN TENIENDO EL CONGRESO CON MINORIA DEMOCRATA ,HA DADO IMPORTANTES PASOS ,DE HECHO CUBA SE HA BENEFICIADO CON CIFRAS MULTIMILLONARIAS RECORD DE TURISMO Y REMESAS ,MAS,, DEUDAS EXTERNAS RENEGOCIADAS EN MARCO VENTAJOSO PARA CUBA Y MAS ,TODO ESTO DESPUES DE 17 DE DIC
COINCIDO CON EL Q QUITAR EL EMBARGO APENAS VA A MEJORAR LA VIDA DEL CUBANO