Ímpetu por quintales y esfuerzo por arrobas pusieron en la final olímpica londinense de los 90 kilogramos al cubano Asley González, que hace apenas minutos batió en la antesala de esa instancia al ruso Kirill Denisov.
El europeo venía de vencer al griego Ilias Iliadis, vigente monarca planetario y favorito de la división. Sin embargo, González salió decidido a volverlo a derrotar -ya lo había hecho hace un año en el Mundial de París-, llevó la iniciativa todo el tiempo y acabó doblegándolo a través de un ippon a solo 22 segundos del final del período reglamentario.
Previamente, el cubano -bronce en la cita universal de 2011- había derrotado al argentino Héctor Campos, por ippon prematuro; al serbio Dmitri Gerasimenko, mediante un yuko derivado de dos amonestaciones por pasividad de su oponente; y al australiano Mark Anthony, que apenas se esforzó por continuar en competencia.
Su adversario en el combate por el oro será el sudcoreano Dae-Nam Song, triunfador por waza-ari del renombrado brasileño Tiago Camilo.