
Carmelo Anthony fue un tren desde la banca norteña. Foto: Getty Images
Así de sencillo, Túnez quedó reducido a cenizas. Estados Unidos, Team USA, Dream Team VI o como le quieran llamar a la banda NBA de los norteños en el baloncesto olímpico, literalmente borró (110-63) de la faz terrícola a una escuadra que llegaba con el cartel de monarca africano.
Un tal Salah Mejri, gigante de siete pies, se suponía iba a inquietar el juego de los estadounidenses, pero apenas alcanzó cuatro unidades y su presencia en los tableros fue testimonial, no pudo capturar rebotes. Eso a pesar de que a Estados Unidos se le achaca cierto déficit de estatura y fortaleza...
Mientras algunos se jactan con el "hándicap" ellos plasman su dominio en el juego de transición, nada menos que impresionante, se sumergen en trepidantes carreras y penetran las defensas hasta dejarlas sin argumentos para rebatir un poderío ofensivo de tercera dimensión.
"Estos chicos no tienen nervios", llegó a decir el entrenador Mike Krzyzewski, quien volvió a disfrutar con soberano placer otra paliza de sus pupilos, aún sin el aporte habitual de los fenómenos Kobe Bryant, Lebron James y Kevin Durant.
La estrella de Oklahoma Thunder, tres veces consecutivas máximo anotador de la NBA, se quedó con apenas 13 cartones. Sí, apenas, no exagero, solo ese calificativo es permisible en estas circunstancias, pues Durant tiene un promedio de 26 puntos por encuentro en toda su carrera.
En el caso de Bryant y James se puede decir que no estuvieron imbuidos en el pleito, pues entre ambos acumularon (habrán bien los ojos y disfruten leyendo, esto se da muy poco) ¡nueve puntos!, sin cubrir ni siquiera la mitad del trayecto, claro está. Tal cifra deja entrever algo, ellos son humanos, pero descubre otra verdad demoledora: los demás pueden convertirse en máquinas cuando lo deseen.
Ante Túnez les correspondió liderar en materia de encestes a Kevin Love y Carmelo Anthony, dos habituales, regulares e inamovibles en Minesota Timberwolves y New York Knicks, respectivamente, y sin embargo, suplentes de alto rango en el Team USA.
Anthony, jugador estadounidense con más puntos (35) en un solo partido en un Mundial FIBA, y Love, sumaron 16 unidades per cápita, en choque donde su contribución ayudó a levantar el espíritu alicaído de los titulares.
También aprovecharon la ocasión y tomaron la batuta el novato Anthony Davis -aún no ha debutado en la NBA- y Russell Westbrook, con 12 y 11 tantos, por ese orden, sin olvidar los 10 cartones del sexto hombre más valorado en el mejor baloncesto del planeta: James Harden.
Sin embargo, el show de la National Basketball Asociation no se limitó a los exponentes norteños, pues el argentino Manu Ginobili (26), el brasileño Thiago Splitter (21), Pau Gasol (20) de España, el francés Tony Parker (17), el ruso Andrei Kirilenko (16) y el lituano Linas aleiza (13) demostraron su clase de NBA.
Resultados de la segunda jornada masculina:
Grupo A: Lituania 72-Nigeria 53, Francia 71-Argentina 64, Estados Unidos 110-Túnez 63.
Grupo B: Rusia 73-China 54, España 82-Australia 70, Brasil 67-Gran Bretaña 62.

El argentino Enmanuel Ginobili, indetenible ante Francia, fue el máximo encestador de la segunda jornada del baloncesto masculino. Foto: Daylife

El brasileño Thiago Splitter, pura potencia de cara al aro. Foto: Getty Images