El turco, Sultan Kosen, considerado el hombre más grande del mundo, dejó de crecer con una estatura de 2,51 metros, gracias a un tratamiento efectivo contra su acromegalia, una enfermedad que impide detener el período de crecimiento.
"Dejó de crecer, es algo bueno", dijo el médico Jason Sheehan. Este neurocirujano le extirpó a Kosen, hace dos años, un tumor en el cerebro que causaba su crecimiento patológico.
"A causa de su tamaño, deberá seguir sometiéndose a tratamientos, pero confiamos en que su crecimiento no le causará problemas suplementarios", subrayó Sheehan, del centro médico de la universidad de Virginia (este de Estados Unidos).
Hijo de una pareja de agricultores de Mardin, en el sureste de Turquía, Sultan Kosense se hizo famoso cuando entró en el libro de récords Guinness en 2009 como "el hombre más grande del mundo". En esa entonces, medía 2,47 metros.
(Con información de AFP)