
Villa remata a portería ante la oposición de Rodwell. Foto: AP
En Wembley, España sumó 21 remates, aunque Joe Hart únicamente debió intervenir dos veces, sin problemas ante Silva en el minuto 32 y con ciertos apuros ante Fábregas casi al final. Entre medias, Villa mandó al lateral de la red un claro mano a mano y estrelló un zurdazo cruzado en la madera. La Roja elevó la posesión hasta el 71 por ciento y lanzó seis saques de esquina. Sin embargo, lastrada por la baja forma de sus delanteros, el ejercicio de toque fue baldío en Londres, donde la campeona mundial cosechó otra derrota en un amistoso. Y ya van cuatro de ocho en año y medio.
Durante toda la tarde, España careció de poderío en el área. Una carencia aún más evidente en un primer tiempo sin desborde. "Nos faltó un poco de llegada y de profundidad", admitió Vicente del Bosque, fiel de nuevo a su esquema 4-3-3, con David Villa como principal referencia arriba. No por casualidad, el '7' del Barcelona lideró la estadística rematadora (siete intentos), seguido de Fábregas y Alonso (ambos con tres). Pólvora mojada ante el ordenado muro inglés, que repelió nada menos que 13 de los 21 disparos.
Parece evidente que la delantera de La Roja no anda fina en los últimos meses. De los 23 futbolistas de la última convocatoria, sólo Villa (siete goles en 17 partidos con el Barça), Llorente (siete en 16 con el Athletic) y Torres (cuatro en 12 con el Chelsea) son arietes puros. El seleccionador se ha cansado de proclamar que también considera delanteros a Silva, Navas y Mata, pero el hábitat natural de estos tres 'bajitos' no es el área, sino sus inmediaciones, justo donde apretó Inglaterra.
En las dos líneas defensivas de Capello destacaron Joleon Lescott y Scott Parker, uno en la marca y otro en las ayudas. El central del City se anticipó con elegancia primero a Villa y luego a Torres, mientras el volante del Tottenham fue el mejor complemento para la línea de atrás, donde también cumplieron con creces Cole, Jagielka y Johnson. La defensa, la única línea que no tocó Capello en los cambios, amordazó la creatividad de La Roja y redujo los remates a la mínima expresión.
Paralelismos en las derrotas
"Nuestros defensas y Scott impidieron jugar a España donde más le gusta, en el borde del área", analizó Frank Lampard, con los pies en el suelo pese al triunfo. "Debemos ser realistas, porque dominaron el partido durante muchos minutos. España es sin duda el mejor equipo del mundo", añadió el ídolo del Chelsea, de 33 años. Inglaterra, con sólo tres remates en 90 minutos y achicando agua en los minutos finales, lograba lo que antes ya habían conseguido Argentina, Portugal e Italia.
Las grandes potencias del fútbol parecen haber cogido el truco a la campeona mundial, que ya cayó con estrépito en Buenos Aires (4-1) y Lisboa (4-0) y mereció mejor suerte en Bari (2-1). Y salvo ante Portugal, España fue superior tanto en remates como en posesión a Argentina (53% y 22), Italia (56% y 20) e Inglaterra (71% y 21).
El tropiezo de Wembley recordó el debut mundialista ante Suiza, tal y como reconoció el propio Xavi Hernández. "Me imagino que los rivales nos van a jugar siempre así. Pienso que hemos controlado y jugado bien, aunque quizá nos faltó también el último pase". Esa infausta noche de Durban, las cifras fueron casi idénticas a las referidas (63% y 24). Por eso, España debe aprender de estas derrotas para afrontar el futuro.
(Tomado de El Mundo)