Estados Unidos: Donde mandan los bancos, no manda presidente

El presidente Barack Obama puede ser el político más poderoso del mundo, pero, cuando se trata de economía tiene, como sus predecesores, mucho menos poder del que creen los estadounidenses. El sistema político estadounidense es presidencialista: tanto si se trata de una guerra en curso o de una victoria legislativa, la "responsabilidad final" recae en el presidente, como señalaba un pisapapeles en la oficina de Harry Truman.