El doping ya ha cobrado tres víctimas en Guadalajara

Es triste y, en especial, penoso: el gran flagelo del deporte contemporáneo, el doping, ha asomado tres veces su oreja peluda en los nacientes Juegos Panamericanos de Guadalajara. Sin haberse iniciado las competiciones, tres atletas habían recibido la negativa a intervenir en el evento: la fondista brasileña Simone Alves da Silva, el ciclista de montaña puertorriqueño Kelvin González y el pesista chileno Cristian Escalante, que iba a ser el abanderado de su delegación.