Veteranos demócratas dicen estar muy decepcionados por la actitud de los republicanos tras las conversaciones de emergencia llevadas a cabo en la Casa Blanca este sábado, para tratar de evitar que la mayor economía del mundo se quede sin dinero para pagar sus deudas.
Aunque el plazo del 2 de agosto cada vez está más cerca, el líder demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo que los republicanos no están dispuestos a ceder.
El presidente Obama se ha comprometido a hacer recortes en los gastos, pero también exige un incremento en los ingresos fiscales.
Sin embargo, sus oponentes republicanos sostienen que el aumento de los impuestos perjudicará a la economía.
Cualquier plan deberá ser aprobado por la Cámara de Representantes y el Senado.
(Con información de BBC Mundo)