El rey de Bélgica, Alberto II, fustigó hoy la crisis política e institucional que sacude a su país hace más de un año, la cual "podría dañar nuestra posición en el seno de Europa", advirtió.
Alberto II insistió en que la situación actual en Bélgica, con un gobierno en funciones hace más de 400 días, "crea inquietud en nuestros socios y podría dañar el impulso de la construcción europea".
Pese a que elogió al Ejecutivo en funciones, gestionado por el ex primer ministro Yves Leterme, insistió en que eso "no disminuye la urgencia y la necesidad de formar un Gobierno".
Un día antes de la fiesta nacional belga, que se celebra mañana, el monarca urgió a los líderes políticos a tomar "decisiones valientes" y a los ciudadanos a "favorecer un mejor entendimiento" entre las comunidades lingüísticas del país.
Bélgica celebró elecciones anticipadas en junio de 2010 a raíz de la ruptura en abril de ese año del Gobierno de coalición, comicios que dieron la victoria, sin mayoría, al partido independentista flamenco N-VA.
Pero las siete fuerzas políticas principales del país no han logrado aún formar Gobierno, lo cual se debe sobre todo a las diferencias para alcanzar una nueva descentralización del estado federal.
Los conflictos entre las tres comunidades lingüísticas belgas (neerlandófona, francófona y germanófona) han puesto al país en más de una oportunidad al borde de la desintegración.
(Con información de Prensa Latina)