Gladys Bejerano Portela, contralora general de la República, pidió en entrevista con el semanario "Trabajadores" mayor responsabilidad de los jefes y del colectivo laboral para mejorar las eficiencia de las empresas.
"La Contraloría General pidió a los que tienen la compleja tarea de dirigir y administrar, que erradiquen de una vez por todas las condiciones que fomentan el oportunismo, el delito y la corrupción", indicó Bejerano.
"De las más de 750 entidades auditadas en todo el país, el 63% tuvo calificaciones satisfactorias y aceptables, mientras que el 37% fue evaluado deficiente o mal", indicó un reporte del Noticiero Nacional de Televisión.
Esto muestra una mejoría respecto a 2001, cuando la Oficina de la Contraloría Nacional concluyó que sólo un 46% de las 300 entidades auditadas obtuvieron calificaciones de "satisfactorias" o "aceptables".
La también Vicepresidenta del Consejo de Estado subrayó que hay muchos compañeros, la mayoría de los que asumen cargos administrativos, que son muy abnegados y han dado su disposición de enfrentar la dirección de una empresa en momentos difíciles.
Pero, al propio tiempo, alerta que les faltan conocimientos y preparación, y han estado influidos por malos hábitos, como el de producir a toda costa y costo.
Es cierto -admite- que producir resulta muy importante para el avance y desarrollo del país, pero debe hacerse con calidad, con buenos resultados.
Refiere igualmente que la Contraloría ha tenido que enfrentar casos en los que las personas han perdido valores e incumplieron sus deberes conscientemente, con el objetivo de beneficiarse.
Bejerano recordó que también se han entregado reconocimientos a determinada empresa por lo logrado en la producción, y después ha ocurrido allí una irregularidad porque no ha mantenido un sistema de control adecuado.
Significó que la educación y la capacitación en estos temas, no sólo deben llegar a las administraciones, que son las que tienen mayor responsabilidad, sino también a los trabajadores.
Interrogada por el semanario sobre el papel que le corresponde desempeñar a la Contraloría General de la República en la actualización del modelo económico cubano, señaló que su misión está precisamente en preservar los recursos del país, lograr una dirección económica y administrativa eficientes, y prevenir los hechos de corrupción e ilegalidades.
Los sistemas de control tienen que servir para que las administraciones sean más eficientes, y en ese sentido debemos ayudar y exigir, precisó la contralora general.
(Con información de agencias)