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Enrique Pineda Barnet: "Hoy por hoy soy capaz de prescindir de todo"

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Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, como me gusta decir siempre, en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, el barrio de Lezama, en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC.

Hoy, esta noche, está con nosotros, me siento hasta emocionado,  uno de los grandes directores de cine que ha tenido nuestro país, una de las personas más encantadoras que conozco. Una de las personas más cultas, divertidas, elocuentes, locuaces y preparadas de nuestros medios artísticos, mi amigo querido, Enrique Pineda Barnet.

Enriquito, muy buenas noches, bienvenido, muchas gracias por aceptar venir.

Enrique Pineda. No faltaba más.

Amaury. Cuando me puse a leer tu currículum, me encontré con una cosa. Digo, perdóname, ¿no te molesta que te trate de tú?, es que nos hemos tratado de tú toda la vida.

Enrique Pineda. Entonces puedes empezar a tutarme desde ya.

Amaury. Me encuentro que Enrique Pineda Barnet, es, voy a leer: Director, guionista de cine y videos, profesor universitario, periodista, crítico, locutor, actor de teatro, cine y televisión, escritor, compositor, cantante. ¿Eres consciente de que eres como un artista del renacimiento?, te faltó pintar.

Enrique pineda. Me faltó pintar, pero era tal como cantar y bailar, porque ya hace muchos años que no hago ninguna de las dos cosas.

Amaury. Pero lo hiciste ¿cómo se puede, cómo podías estirar el tiempo de manera de hacer todas esas cosas?

Enrique Pineda. Todas esas cosas nunca se hacen a la vez, ojalá. Son pinceladas en la vida de uno.

Amaury. Pero sin embargo, con la literatura te ganaste el premio Hernández Catá de literatura. ¿Qué era ese premio?

Enrique Pineda. Bueno, el premio Hernández Catá es..., me da tristeza que me preguntes a estas alturas qué es el premio Hernández Catá, porque Hernández Catá era el premio literario más significativo que tuvo la República.

Ese premio le fue otorgado a todas las figuras, yo creo que a todas las figuras que fueron significativas en el siglo XX.

La revista Bohemia en un momento determinado publicaba todas las semanas un cuento de Hernández Catá, no de Hernández Catá, sino un premio Hernández Catá. Y había un tipo, que era Guillermo Cabrera Infante, el tipo era mi paradigma, era el escritor que yo leía con más admiración, por la audacia, por el verbo, por la imaginación, a veces por la turbulencia, era un escritorazo y me hice amigo de Guillermo Cabrera Infante que era contemporáneo conmigo, un poquitico mayor que yo. Y un día, conversando con Guillermo, me dice ¿por qué tú no mandas al Hernández Catá? Decía: tú mandas ahora y luego te puedes ganar la cuarta mención; el año que tiene te ganas la tercera; después la segunda, después la primera y el premio. Tenía cinco años de perspectiva para ganar el premio.

Amaury. Lo que le había pasado a él.

Enrique Pineda. Por lo que le había pasado a él y además, a mí me parecía como que demasiado pronto. Y bueno, entonces yo mando. Me acuerdo que el día que voy a entregar mi cuento, me dice la señora que recibía los cuentos: ¿Pero usted no es amigo de Guillermito? Dígole, sí, yo soy muy amigo de Guillermito. Dice: ¿Sabe que Guillermito no ha traído su cuento de este año? ¡Pero no me diga eso! No, no y hoy cierra la admisión, dígale que tiene que correr y que tiene que traérmelo. Bueno, yo corro a  casa de Guillermo, él ya estaba en la onda esa de que ya está por encima de eso, no, yo no lo he llevado todavía. Y, está bien, llévaselo, es decir, yo tenía que entregarlo. (Por suerte tuvo mención, si no, hubiera parecido que yo no lo había entregado) Y un día llego a mi casa y me encuentro un telegrama por debajo de la puerta y, Premio Nacional Hernández Catá. Y bueno, me voy corriendo para casa de Guillermo, me bajo en la Avenida de los Presidentes y corro a la casa de Guillermito, le toco a la puerta y Guillermito me abre y le digo: Guille, el Premio, ¡tengo el premio Hernández Catá!

Y se queda Guillermo así, y me dice, -y ahora vienen los piticos que ponen ustedes en la televisión-: "me c... en el c... de tu madre", ¡pam!, y me tira la puerta en mis narices. Y ahí es cuando todo se agolpa..., cuando lo comprendes todo en un instante, dices: ¿hasta dónde he sido imbécil? ¿Cómo yo puedo darle con alegría la noticia a un amigo, la noticia de que le he ganado un espacio que le pertenece a él?, porque para mí ese premio le pertenecía a él, porque ya se lo había ganado, porque ya tenía cinco premios anteriores.

Amaury. Pero un amigo tiene la obligación de sentirse feliz con los éxitos de otro amigo.

Enrique Pineda. Sí, eso después yo lo he sentido muchas veces  y yo lo comprendo. Pero ahí no cabía, no cabía eso, realmente no cabía eso porque era totalmente injusto.

Amaury. ¿Y el premio, en qué consistía, Enrique?

Enrique Pineda. El premio consistía en una cantidad de dinero, no me acuerdo ya si era, en aquel momento, cien pesos.

Amaury. ¡Que era mucho!.

Enrique Barnet. ¡Ja, o quinientos, yo no sé!.

Amaury. ¡Si eran quinientos... mucho más!.

Enrique Pineda. No sé, no sé y publicar el cuento en Bohemia y en El País, en el periódico El País. Bueno, por ahí fue la cosa, eso fue..., realmente fue un momento, uno de los momentos más tristes de mi vidae inició el momento más triste.

Amaury. Enrique, pero tú has tenido una cantidad de éxitos a lo largo de tu vida, que imagino la misma cantidad de enemigos.

Enrique Pineda. Bueno, más o menos. Más o menos, no creas que estás muy distante. Sí, sí, cuando te destacas mucho en algo, eres sombra para alguien. Y a partir de ser sombra para alguien, ganas en ese alguien un enemigo. Y eso ensombreció mucho mi alegría de ganador. Era demasiado joven, tenía 17 años.

Y nada, los viejos me llevaron a mi primer viaje fuera de La Habana. Es más, mi primer viaje fuera del Vedado. De un niñito bitongo del Vedado, eso es otra carga de la vida, los viejos me sacaron, me llevaron a Trinidad..., a Trinidad con sus tradiciones, fuimos a ver a las Sánchez Iznaga. Conocí a toda la flor y nata de Trinidad, todavía aquellas viejas se vestían con batas blancas de hilo hasta el piso. Eran señoras muy respetables, nos enseñaron sus palacios, sus porcelanas, sus abanicos de nácar que tenían dedicatorias por detrás de grandes figuras del siglo anterior. Y entonces me invitaban por la noche a una serenata. ¿Y dónde eran las serenatas? La serenata llegaba a su casa, llegábamos a su casa y aquellas señoras nos esperaban en chancletas, con un porrón de barro, mitad aguardiente, mitad vino tinto.

Amaury. ¡Ah! Pero mira a las señoras...

Enrique Pineda. Las señoras sabían mucho, sabían mucho. Entonces llevábamos acordeones, guitarras, etc., y nos sentábamos en los muros de la Iglesia de La Popa, y cantábamos Longina, Y si llego a besarte, todo ese repertorio que después tanto he machacado.

Amaury. ¿Y ya tú cantabas en esa época?

Enrique Pineda. Yo cantaba desde chiquito.

Amaury. Quiero decir, en esa época ¿ya cantabas, te exhibías, cantabas ahí, delante de las señoras?

EnriquePineda. Sí, sí, yo era bastante exhibicionista  en ese sentido. Me encantaba cantar y que me vieran cantar y que gustara que yo cantara. Y allí, yo recuerdo que en las escenas de las zarzuelas siempre hay unas muchachas debutantes, en las zarzuelas españolas, y siempre hay tres viudas, o tres viejas. Siempre son tres, no sé por qué, tres viejas, tres brujas sentadas y de repente estos viejos se me convirtieron en las viejas de la zarzuela y ellos me empezaron a decir: siempre que tengas un triunfo en tu vida, ganarás enemigos y te llegará la sombra. ¡Dios, era horrible!

Amaury. Y además, eras un niño, un adolescente.

Enrique Pineda. Era un adolescente y entonces, de repente, con esas cosas y esos consejos. Y me decían: nunca pienses que los amigos son solamente aquellos que te abrigan cuando estás en desgracia. Es más fácil compadecer que enaltecer. Los amigos son fundamentalmente aquellos que gozan, disfrutan y son felices con tu felicidad.

Amaury. Pero tú has logrado vencer, es como el misterio del abanico, cuando me hablaste de las señoras que se abanicaban, ese gran misterio que tiene el abanico, que mientras uno lo está moviendo, puede durar muchos años y no haces más que cerrarlo y ponerlo en una vitrina y se marchita.

Enrique Pineda. Se queda paralítico

Amaury Pérez. Tú has estado hasta hoy moviendo el abanico.

Enrique Pineda. Es una imagen bonita. Se podía poner en una obrita de teatro, "Moviendo el abanico"

Amaury. "Moviendo el abanico". Ahora, tú me dices que naciste en el Vedado, de una clase media alta.

Enrique Pineda. Sí, media profesional.

Amaury Pérez. Porque normalmente, uno no hacía el pre, uno terminaba la enseñanza, lo que hoy sería secundaria y se matriculaba en carreras cortas para generar trabajo. Sin embargo, Enrique Pineda Barnet se va a estudiar al preuniversitario de la Víbora. ¿Por qué a la Víbora?

Enrique Pineda. Bueno, la Víbora, porque en aquella época, como en épocas sucesivas, había muchos problemas en el movimiento estudiantil. El movimiento estudiantil se politizaba mucho, había huelgas, había problemas y entonces a  mi familia le había llegado mucho el rumor de que en el Instituto del Vedado había mucho lío con los estudiantes y que había expulsiones de los estudiantes, y a partir de ahí, pues me pusieron en la Víbora que tenía fama de ser un Instituto tranquilo y estudioso. Bien difícil porque era lejos, yo tenía que coger una guagua, una ruta 79 para llegar a la Víbora. Pero a mí me hizo mucho bien también salir del ámbito estrecho del Vedado.

Amaury. Pero a mí me ha contado un amigo suyo que usted no sólo...

Enrique Pineda. ...Empezaste a tratarme de usted.

Amaury. ¡Ah!, de usted, es verdad, hice mal, pero yo te juro que yo te quiero mucho y te voy a seguir tratando de tú. Un amigo tuyo me dijo, se sentó conmigo el otro día cuando estaba preparando esta entrevista y me dijo: Mira, Enriquito era en el Pre; inteligente, simpático, de una elocuencia aplastante. Pero, además, me dijo: era el muchacho, el joven más lindo del Pre y todas las muchachas estaban enamoradas de él y todos nosotros sentíamos celos de aquel muchacho.

Enrique Pineda. Ese amigo tuyo me lo dijo a mí una vez, me lo contó, ahora después de viejo me lo dijo.

Amaury. ¿Te lo dijo? Todos estaban celosos.

Enrique Pineda. Yo no lo sabía, mira, si yo llego a saber que el perico era sordo... (risas)

Amaury. Pero, Enrique, tú eres un hombre, todavía, muy hermoso. Yo, quisiera, la pregunta empezaba por aquí, ¿las personas bellas tienen una responsabilidad?, ¿la belleza conlleva a una responsabilidad con los demás? Son tan pocos los bellos y tantos los que no lo somos.

Enrique Pineda. Mira, Amaury, por favor. Esto es cómico, esto es cómico..., esto..., yo me encuentro bellísimo. Me encuentro yo, a mí, bellísimo, pero no bellísimo frente al espejito del baño, no, realmente yo me siento bello en el sentido de que yo sé que yo soy un alma bella. Eso sí, me siento muy orgulloso, y no voy a renunciar a eso de ningún modo. Ahí está toda mi vanidad.

La cuñada de esa persona que te habló, era encantadora y la esposa misma, una gente..., unas poetas tremendas, muchachas que hablaban con las flores sentadas en la escalinata del Instituto.

Amaury. Bueno, pues vamos a hablar entonces de esa amiga. La última vez que nos vimos, fue en un ambiente muy triste, familiar, fue en el velorio de esa gran amiga tuya, Margarita Perea Maza. ¿Cómo tú la recuerdas, a Margarita?

Enrique Pineda. Yo la recuerdo como el lirismo, justamente,  como la languidez, la poesía. Era una persona que era toda poesía. Porque ella era, además, muy amiga  de mi novia. Mi novia en aquel momento, una persona que vive y que yo la recuerdo con un amor entrañable y que nos reencontramos justamente y fuimos a tu casa. Aquella persona...

Amaury. ¡Aquella persona!

Enrique Pineda. Aquella persona, que fui a tu casa con ella cuando vino el Papa...

Amaury. ...Cuando vino el Papa...

Enrique Pineda. ...Exactamente, claro, aquella persona era mi novia de los 16 años.

Amaury Pérez. ¡Mira tú! Bueno, di el nombre tú...

Enrique Pineda. No, no, no me gustaría. No, porque yo no sé si a ella le gustaría.

Amaury. Está bien. Ahora, siempre que te veo, veo a Esperancita, a tu mamá. ¿Qué significó y qué significa tu mamá? Porque es que ustedes fueron: madre e hijo; amigo y amiga, novios. No sé, llegó un momento en que uno no podía concebir a Enriquito sin Esperancita.

Enrique Pineda. Sí, yo sé, hay parejas así, hay parejas, matrimonios, así. Y yo decía, bueno, yo estoy casado con mi mamá. Yo nunca le tuve, nunca tuve temor ni rechazo a esos criterios de "este tiene complejo de Edipo", no, para nada. Yo estaba enamorado de mi madre, era un ser maravilloso. Cómo no amarla, cómo no enamorarme de ella. Estaba fascinado con mi madre y fue siempre mi gran amiga, mi gran cómplice.

Un día participé de una conversación entre Sergei Urusevski, el fotógrafo soviético, con Saúl Yelín. Y Saúl le dice a Urusevski: Mi socio, mi compinche. Y Urusevski le pregunta ¿qué cosa es ser compinche? ¿Qué cosa es ser socio? Y Saúl, que era en ese sentido un hombre muy agudo, brillante, le dice: ser cómplice, ser compinche, ser socio, es mucho más profundo que ser amigo. Es quererse en lo bueno y en lo malo. Y eso fue mi mamá para mí.

Mi mamá para mí era mi socia, mi compinche. Porque era para tomarnos el trago juntos. Nos esperábamos para contarnos las maldades, las picardías. Nos conocíamos tanto y tan bien, tan bien, que era una relación estrecha, profunda.

Mi madre llegó a ser, yo decía, y, me atrevo a decirlo,  con vanidad, era el paradigma de mis amigos. Mis amigos adoraban y adoran todavía a mi madre. Mis amigos hablan de mi madre como de una socia, una compinche, una amiga que se nos fue a pasear.

Amaury. Bueno, tú eres una persona que ha ganado muchos premios, muchos, algunos muy importantes. Como la entrevista no es cronológica salto.

Enrique Pineda. Ah, sí, sí.

Amaury. ¿Siempre uno merece los premios, cuando se los dan, uno siente que sí, que me lo dieron porque me lo merezco, porque me lo gané. Sobre todo los premios que has ganado después, el Goya por La bella del Alhambra?

Enrique Pineda. El Goya yo me lo gané. Sí, me lo gané. Yo me lo gané y yo estaba seguro que me lo iba a ganar. Sin embargo, me gané el Coral de La Habana y no me lo dieron, y ese sí que me lo gané y no me lo dieron y fue una cosa para mí feísima.

Amaury. Por La bella del Alhambra.

Enrique Pineda. Por La bella del Alhambra, pero como la cosa es fea prefiero no hablar de ella. Pero el Goya yo me lo gané y estaba muy orgulloso, fui a buscarlo, ah, ah y me encantó, me encantó.

Amaury. Enrique, ¿Cuándo tú llegas, al cine?, ¿haciendo documentales?

Enrique Pineda. No, no, de una manera muy rara. Todo el mundo pensaba que yo iba a hacer cine algún día, porque yo fui fundador de la televisión, cosa que no lo dice ningún currículum mío por ningún lado, y eso sí yo me lo gané, porque fui de los primeritos.

Hice primero guiones, guiones de suspenso y guiones musicales para la televisión y después empecé a hacer producción y terminé dirigiendo comerciales y algunos programas musicales y demás.

Cuando al Triunfo de la Revolución se va a crear el ICAIC, poco tiempo después, casi inmediatamente, en marzo se constituyó la ley de creación del ICAIC y entonces ahí todo el mundo pensaba que yo iba para el ICAIC.

Yo había sido fundador de Teatro Estudio, estaba en Teatro Estudio, y mucha gente, de la televisión inclusive, iba a Teatro Estudio porque había rumores de que Julio García Espinosa estaba yendo a Teatro Estudio a ver gente, a ver a quién se llevaba para el ICAIC.

Para mí ir al ICAIC era ganarme algo que había que ganarse. Estábamos hablando de esto hece un rato ¿quién se lo cree? yo creía que yo no tenía méritos para ir para el ICAIC a fundar una institución, era como un sueño, el ICAIC era como soñar. Como después fue la escuela de cine, que todo el mundo decía: ¿hacer una escuela de cine en Cuba? Es un sueño, un sueño para cualquier adolescente, para cualquier joven que tiene aspiraciones. Entonces, bueno, en ese soñar, pensé que yo no me lo merecía, y aguardé, me mantuve un poco a distancia. Yo no había ido a la  Sierra (Maestra) a combatir, yo no me había alzado por ningún lado, ni lo había pensado ni por un instante.

Amaury.Eras un demócrata y un hombre de oposición, pero no eras un hombre de acción.

Enrique Pineda. Para mí una pistola. En mi casa a veces había, porque en mi casa hubo política ajena a mí, pero para mí una pistola, un arma era algo, de esas cosas que eso no se toca.

Amaury. Pero y por eso tú pensabas a lo mejor que cuando se fundó el ICAIC tú no tenías derecho.

Enrique Pineda. Yo no me lo merecía, yo no me lo merecía, había estado en la clandestinidad, y en cosas y eso, pero.... Y entonces me pongo a pensar ¿qué puedo yo hacer? Yo entrevisté a muchos soldados rebeldes. Me metí en un grupito que había en Columbia, en el Campamento de Columbia, había... Osmany Cienfuegos y Camilo, habían inaugurado unos departamentos de cine y de teatro y entonces Ana Sáenz, una actriz muy buena, una actriz extraordinaria era muy amiga de Violeta Casals, una gran actriz y una guerrillera símbolo de la Revolución. Y entonces Ana me dice: oye, ahí en el antiguo campamento de Columba tenemos un departamento de teatro. Vamos allí y allí enseñamos teatro a los soldados y hacemos teatro con los soldados. Digo, bueno vamos.

Nos fuimos allí y teníamos pase y todo para entrar en el campamento de Columbia. Te estoy hablando de los primeros días.

Amaury. Sí, del 59.

Enrique. Sí, del 59, iniciales. Y digo yo, esta gente lo que necesita ahora es prepararse para la paz, porque les falta cultura, les falta ejercicio artístico, les falta plenitud espiritual y no sé qué. Yo puedo ser un misionero, yo me puedo ir para ese lugar, para la Sierra Maestra y ayudar a que aquello se levante y yo puedo ser un misionero, yo estoy preparado para ser un misionero, hacer teatro en la Sierra Maestra.

Amaury. ¿Todo eso en el 59?

Enrique Pineda. Todo eso en el 59. Entonces empiezo a  prepararme psicológicamente y a preparar datos. Mi currículum, mi sueldo, mis salarios históricos, tengo todo en unos files preparados en secreto y guardados. Y un día estoy en mi casa y una noche exactamente, me llama Norka Méndez, aquella modelo maravillosa, inolvidable de las revistas Vogue, que era la esposa de Korda, el fotógrafo, en aquel momento. Y Korda y Norka estaban de visita en mi casa porque me fueron a anunciar que Norka estaba embarazada.

Que Norka estaba embarazada, ya iba a seguir con el absurdo, que Norka estaba embaraza, hay qué cómico. Y están viendo televisión en mi casa, y sale un programa con Fidel en la televisión, en el Canal 2, que era el canal que estaba, -yo vivía en Malecón y 23- y el Canal 2 estaba en la otra esquina, frente a lo que era el Montmatre.

Bueno, pues Fidel solicita, empieza a explicar de la Sierra, del campesinado de la Sierra, que hacen falta maestros voluntarios -no te estoy hablando de Campaña de Alfabetización- eso fue mucho antes de la Campaña de Alfabetización, que los confunden mucho y a veces los olvidan mucho a los maestros voluntarios.

Entonces dice: hacen falta jóvenes, con algún nivel cultural, etc., con alguna experiencia, que estén dispuestos a irse a la Sierra, tienen que, aquello es difícil, en fin. Digo: ah, eso es lo mío.

Agarro, voy a mi cuarto, cojo mi file con el currículum y todas aquellas cosas y dejo a Korda y a Norka viendo la televisión y me voy a la esquina, cruzo la avenida Infanta y me voy al Canal. Hay un soldadito en la puerta y estaba un VW chiquitico, que Fidel en aquella época andaba en el VW aquel sin nadie que lo cuidara y, el soldadito en la puerta.

Le digo, mire, cuando baje el Comandante, usted le da esto, porque esto él lo está pidiendo ahora, en este momento él lo está pidiendo y me voy, se queda el soldadito con el file. Llego a mi casa, entro, está Korda y Norka y de repente dice Norka: ¿Eh, y eso qué cosa es? Y es Fidel en la pantalla con mi file en la mano, diciendo: aquí tenemos el primero que llegó. Dice Norka: ¿Pero qué es eso? ¿Te volviste loco?, no, no, eso fue ahora mismo estando ustedes aquí. Yo sabía lo que estaba haciendo y medí muy bien lo que estaba haciendo, lo había medido de antemano porque eso estaba en mi cabeza, pero no, no percibía la significación que iba a tener aquello, la explosión que iba a tener aquello en la gente, en la calle, en el país y en mi propia casa, mi mamá, por ejemplo. Yo no vivía con mi mamá, yo vivía aparte de mi casa. Pero el susto, eso fue para mi madre un susto, fue inclusive, eso fue una contradicción seria, dolorosa. Y bueno, ya al día siguiente yo era el primer maestro voluntario. No he caminado dos cuadras cuando siento detrás de mí que me dicen: "hay a quién le gusta posar de vedette del sufrimiento", cuando miro, era Guillermo.

Amaury. ¿Era Guillermo Cabrera Infante?.

Enrique Pineda. Era Guillermo. Entonces, nada, eso fue un primer choque incómodo. En fin. Y ahí pasaron cosas de esa índole, hubo mucha gente aclamándome con mucho amor y, hubo mucha gente que me fustigó por eso, pero ahí cambió mi vida. Cambió por completo mi vida.

Amaury. ¿Y te fuiste a la Sierra por fin?

Enrique Pineda. Me fui a la Sierra, estuve una buena temporada de ángeles en la Sierra, y conocí otro mundo, otra vida, otro amor, otra manera de vivir y, sobre todo, para mí, que me ha acompañado hasta hoy, bueno me acompañan hasta hoy mis alumnitos aquellos. Los niñitos que me encontré en la Sierra cuando llegué, chiquiticos, descalzos, barrigoncitos, etc., están aquí. Y me llaman y me cuidan. Ya fue, para mí la vida fue otra. Aprendí algo muy importante, prescindir. Aprendí a prescindir. Desde entonces hasta hoy no he hecho otra cosa que el ejercicio de prescindir.

Amaury. De prescindir de cosas materiales.

Enrique Pineda. De prescindir de la vida, de todo. Hoy por hoy soy capaz de prescindir de todo, sin problemas de ninguna índole, sin que me cree conflictos; prescindir, punto. No solamente no hay, no hay de esto, bueno, prescindo. Pero es que hay otros no hay que son más profundos, más complicados y prescindo. He prescindido hasta del amor en muchas ocasiones, porque a veces hay que operarse del amor. Hay que operares de muchas cosas en la vida y a veces uno se opera del amor y ya, tranquilo.

Amaury. Bueno hay dos momentos que yo quisiera marcar, porque los tengo aquí muy presentes, además. Uno es el Enrique Pineda Barnet co-guionista de Soy Cuba, con Evtushenko, esa experiencia, y después el director de ese insólito documental que se llama Giselle. ¿Cómo fue trabajar con Evtushenko en el guión de Soy Cuba y cómo fue trabajar con Alicia en Giselle?

Enrique Pineda. Bueno, yo te diría que hay coautorías mucho más interesantes que esas. La actuación con él no me aportó nada, ni me interesó para nada y hoy me sigue sin interesar, francamente para nada.

Amaury. Y nada, la película, incluso, tampoco.

Enrique Pineda. De la película a mí me gusta mucho su fotografía.

Amaury. Un gran fotógrafo Urusevski.

Enrique Pineda. Su dirección de fotografía es tremenda, el aporte de haber conocido a un hombre como Sergei Urusevski, es uno de los más grandes artistas que he conocido en mi vida. Un tipo de un talento, un artista de una creatividad increíble, profundo, honrado, honesto y amoroso. Gente maravillosa, él y su esposa. Bueno, un director importante, más nada. Un director importante para la historia del cine ruso.

Amaury. Sí, pero la fotografía de Soy Cubaes fabulosa.

Enrique Pineda. La fotografía de Soy Cuba es excepcional. El guión de Soy Cuba, las deficiencias que tiene, las tiene. Yo me hago responsable, porque hay que cargar con todo. Evtushenko podía estar, podía no haber estado, no me enriqueció ni me quito nada en la vida, para nada.

En el caso de Alicia, que por cierto no es un documental.

Amaury. Es un largo.

Enrique Pineda. Es un largo de ficción, porque además está hecho el guión y está tratada la película con la dramaturgia de una película de ficción.

Amaury. ¿Y Por que dice todo el mundo que es un documental?

Enrique Pineda. Porque la gente es esquemática, la gente..., además, ese esquema de película, película es todo, todo lo que fue hecho con cine es película. Entonces película, es una película. Pero aparte podía ser una película documental. No es una película documental ¿por qué documental?,  por el hecho de que se hizo en un escenario. Pero se hizo en un escenario con todas las técnicas de un largometraje de ficción. Además, tuvo seis meses de preparación de todos los actores. Todos aquellos actores ya no eran más bailarines, eran actores. Y no es lo mismo pensar un argumento en actor, que pensarlo en bailarín. Y con todo un análisis dramatúrgico de cada personaje, y hubo cambios radicales en la película que no son propios del ballet. Para mí fue una grandísima experiencia, porque tuvimos que estudiarnos, nosotros, el equipo de filmación tuvo que estudiar ballet para entender el ballet y su estructura y poderla llevar a cabo.

Y los bailarines y el equipo del ballet, tuvieron que estudiar cine para entender el fenómeno. Y ahí hice mi primer puente de interés. Realmente era un puente bien interesante.

Las cuatro divas, las cuatro joyas, niñas adorables, nunca han olvidado esa experiencia. Yo no las he olvidado a ellas nunca, como no he olvidado a toda la gente del ballet.

Inclusive, una Alicia distinta a la Alicia que conozco después. Una Alicia diferente, una Alicia sencilla, no modesta, porque eso no le cabe, pero una Alicia estudiosa, una Alicia dócil, aparte de su rigor y de su fuerza. Pero yo recuerdo una anécdota tremenda de una escena en la que llegó un momento que yo le dije a Alicia, Alicia hay que cortarse el pelo. Me dijo: yo, que llevo 14 años dejándome crecer el pelo para la escena de la locura.

Y le dije, justamente mire las manos, mire adónde llegan, esa escena de la locura en una pantalla. No es lo mismo que en un teatro.

En la pantalla necesita mucho menos para que las manos puedan salir. En fin, hablamos de eso, del expresionismo, de la significación de un gesto así, etc. Y al día siguiente llegó con el pelo cortado y yo pensé que aquella rebeldía en aquel momento iba a ser para siempre, no, fue dócil y fue en ese sentido modesta, ahí fue modesta, ahí fue modesta.

Amaury. ¿Y siguen siendo amigos todavía Alicia y tú?

Enrique Pineda. Sí, hay cosas en el medio... entre tú y yo, se interpone, a veces, un abismo que son las vidas, las elecciones, en fin, pero yo la sigo queriendo y la sigo respetando y admirando profundamente.

Amaury. Bueno, aquí yo tengo, Enrique, una lista de películas, tú me dirás si alguna falta. Yo la saqué del currículum que tú me dijiste que me mandabas un currículum por correo, pero que eso no tenía ninguna importancia, pero a mí me ha servido mucho: David, Mella, Aquella larga noche, Tiempo de amar, la super Bella del Alhambra, película que me estremeció y me estremece y que cada vez que la ponen en televisión la vuelvo a ver. El Charenton del Buendía y La Anunciación. ¿Qué cosa es el Charenton del Buendía?

Enrique Pineda. El Charenton del Buendía es un documental, un documental largo que es el proceso de montaje para una puesta en escena de la obra Marat/Sade, de Peter Weiss, que por ser el Grupo Buendía, grupo teatral tan interesante, dirigido por Flora Lauten, con Raquel Carrió.

Es un proceso que yo sabía que iba a ser todo un proceso muy rico para mostrarle a los espectadores, que es el proceso interno del teatro, cómo se va haciendo el montaje de la obra, cómo van descubriendo desde la factura de los objetos con los que andan, hasta el propio actor. Cómo se van preparando los actores, cómo van descubriendo imágenes, cómo van descubriendo cosas y es todo ese proceso durante tres años, fuimos filmando poco a poco. Simplemente éramos Pablo Massip y yo. Íbamos todos los días al grupo a filmar un pedacito de cómo ellos descubrían esto poco a poco. Es un trabajo muy interesante, realmente, se llama así, El Charenton del Buendía, ¿por qué? Porque el Charenton es un manicomio que había en París en los momentos de la Revolución Francesa. Y en ese manicomio el Marqués de Sade escondía a los artistas, que le olía a pólvora la cabeza, los artistas que estaban condenados a la guillotina, y el Marqués de Sade los escondía en ese manicomio, que era un sótano y los hacía pasar por locos.

Por eso es que yo le llamo El Charenton del Buendía, porque es el manicomio del Buendía, cómo los actores estos están salvando sus vidas actualmente con el montaje de esta puesta en escena.

Yo hago mucho documental que parece ficción y viceversa, porque Mella es como una ficción con métodos de documental.

Amaury. Eso que se llama ahora docudrama.

Enrique Pineda. No es docudrama, el docudrama es otra cosa. El docudrama es una pretensión de parecerse a un documental y no lograrlo, es otra cosa diferente.

Amaury. Bueno, hablemos de La Anunciación, que es tu más reciente película, y que trata el tema de la separación de la familia.

Enrique Pineda. La Anunciación es una bronca. La Anunciación es una bronca en todos los sentidos. Siempre hay ángeles demoníacos y siempre hay dificultades y, entonces a mí me plantearon La Anunciación como una dificultad. No hay transporte para hacer cine. Yo dije, bueno, no hay transporte. Me fui al portal de de donde estaba esa discusión y dije: Tin marin de dos pingüés, ahí voy a hacer la película, en frente. De manera, que no hay transporte, yo la hago sin transporte. No, pero no hay pintura para retocar, no sé qué. Está bien, yo quiero el edificio tal y como está. Sí, pero el problema está en que es un lugar muy pequeño, y entonces caben pocos actores. No, si yo con cinco actores la voy a hacer.

Con todos los no, no, no hay, no hay, no hay, y yo te dije que aprendí a prescindir. Ah, pues prescindo. Y realmente iba a ser una película un poco tensa. Pero había algo muy importante que yo necesitaba decir; cosas que yo necesitaba decir. Y ahí está La Anunciación, cuyo título está, yo le había puesto primero Te espero en la eternidad, pero después me supo un poco, que ya empecé a pensar en que no tenía nada que ver con Guzmán, ni con el bolero, ni con nada de esto, es otra cosa, es una cosa más dura y de repente me encuentro con el cuadro de Antonia Eiriz, que se llama La Anunciación. Este, este es, ese esperpento de Antonia Eiriz, esa mujer embarazada, que está ahí, que es un monstruo y que viene el ángel demoníaco a avisarle lo que tienes ahí. Esto es tremendo. Entonces, bueno, me fui con el título de Antonia. Naturalmente esta no es una película con pretensiones de ser bonita. No es una película con pretensiones de ser... Yo precisamente hago el anti anuncio. Yo hago los anti anuncio, yo creo en eso, yo fui publicitario mucho tiempo. Vendí jabón Camay con el alma, y los vendía con ganas y me gustaba venderlos. Pero yo ahora quería hacer el anticine, es decir, esta película no tiene acción, no tiene violencia. Yo dije; ¿qué es lo que prohíben los sábados por la noche?, la película no tiene ninguna de las cosas esas. La película tiene la carga del amor, del dolor, del desprendimiento. Tiene la carga para hacer pensar, para hacer reflexionar. Y así es el resultado. Y se ha puesto en todas partes. El otro día alguien me dijo: cuidado con la piratería.

La piratería yo la agradezco, la piratería es mi distribuidor gratuito. Y así ha caminado por ahí. Bien. Tengo un montón de proyectos, los proyectos no se me acaban. Ya me puse viejo, ya.

Amaury. No hables de eso, aquí no se habla de eso.

Enrique pineda. Ya me puse viejo, porque el abanico se me arrugó.

Amaury. Aquí no se habla de vejez, aquí nadie es viejo.

Enrique Pineda. Pero, realmente yo pa'lante tengo muchísimos proyectos y estoy feliz con eso. De lo que no puedo prescindir es de los proyectos. Iré haciendo proyectos, los dejaré metido por los rincones.

Hoy por hoy mis alumnos son mis minas, porque he ido sembrando alumnos maravillosos, queridísimos que están en todas partes. Ya los hay por dondequiera, por dondequiera me encuentro un alumno. Y eso me hace muy feliz, muy feliz. Yo tengo hijos por docenas y eso me pone muy contento, la verdad.

Amaury. Bueno, Enriquito, qué me queda por decirte. Agradecerte el tiempo que me has dado, porque es un tiempo... el tiempo que me has dedicado hoy y que le has dedicado, por supuesto, a los televidentes que nos estén viendo es un tiempo que dejaste de crear cosas, para contarme cosas.

Enrique Pineda. No, cree cosas, así las creamos.

Amaury. Te quiero mucho.

Enrique Pineda. Gracias, igualmente.

Amaury. Te quiero mucho siempre, siempre te he querido, siempre te he admirado. Y a ver si en estos días trabajamos en algo juntos.

Enrique Pineda. Y no hablamos de tus papis.

Amaury. No, no, de mis papis...

Enrique Pineda. Esa entrevista te la hago yo.

Amaury Pérez. Esa es otra entrevista y yo sí no voy a llorar en televisión. Te quiero mucho.

Enrique Pineda. Chao.

Amaury. Buenas noches tengan todos.

Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet llega a "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Rafael Solís, Enrique Pineda Barnet y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Rafael Solís, Enrique Pineda Barnet y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet y Manolito Iglesias, editor de "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet y Manolito Iglesias, editor de "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Se han publicado 131 comentarios



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  • Laurita dijo:

    Maravillosa la entrevista, poco sabía de Enrique Pineda más allá de sus escritos y de su nombre y ahí supiste entregarnos todo el hombre excepcional que es!

    Felicidades por este programa

  • Ibis dijo:

    AMAURY, TU TRANQUILO, SON 60 PROGRAMAS Y ¿¿CUANTAS ILUSTRES PERSONALIDADES HAY EN ESTE PAIS QUE ESTAN DISPUESTAS A QUE LOS ENTREVISTES?? CLARO Y COINCIDO CONTIGO, LO PEOR SON LAS EXCLUSIONES Y NO LOS INVITADOS.
    NOSOTROS ESTAMOS FELICES, MUY FELICES CON TU PROGRAMA Y AGRADECEMOS AMABLEMENTE A LOS QUE HAN ACEPTADO Y A LOS QUE NO , SUS RAZONES TENDRAN .
    GRACIAS POR TUS ACLARACIONES .
    UN ABRAZO
    IBIS

  • Claudia MV dijo:

    Hola Amaury:

    Excelente programa con Pineda Barnet, un personaje impresionante por su talento, pero lo que más me gusta de su personalidad es que no demuestra esa falsa modestia que, según mi punto de vista tanto daño hace a la imagen de los artistas. Realmente una entrevista muy buena.

    Por otra parte me gustaría que se tuviera en cuenta para la próxima temporada, entrevistar a Daniel Chavarría, creo que es un escritor muy importante que es además Premio Nacional de Literatura y que tiene una historia muy interesante, a mi parecer sería una magnífica entrevista.

    Hasta el próximo martes....

  • Bury dijo:

    Muy especial el señor Pineda, es un hombre muy muy sabio le deseo lo mejor de la vida, además le pido de favor que si algún día puede nos de una conferecncia publica desde la TV para enseñrnos a presindir es algo que le hace mucha falta al cubano, yo no se presindir, solo se pasar mucho trabajo y necesidad espamtosa por todo lo que me falta y debería presindir pero no se.
    Saludos para el gran señor Pineda, me impresionó mucho pero mucho su sabiduría.
    Amaury, muchos saludos

  • Laynet dijo:

    Buenas tardes Amauri me gusta mucho tu programa y te quiero felicitar aunque a veces tenga que dar muela en mi casa para que me dejen ver tu programa y luego vean lo que quieran yo pense que tu programa iva a durar un poquito mas pero una compañera que tambien te escribe me comento que solo eran 60 programas y que ya ivan a conclir.Recibe muchos besos y que sigas teniendo exito en todo lo que te propongas, me gustaria mucho que me contestaras.

  • omega dijo:

    Bless:
    ¿tú eres el papá de Coco Freeman?

  • nelly sarduy dijo:

    Amaury: Magnifico programa este del martes con Enrique Pineda, otra gran personalidad, que hombre tan sencillo y elocuente, me lo imaginaba de otra forma.
    Si existiera otra ronda de entrevista quisiera no dejaras fuera a otro cineasta maravilloso, a Fernando Perez.
    Saludos
    nelly

  • Clarita dijo:

    Lamento muchísimo no haber podido ver la entrevista; estoy casi sin tiempo para nada y dudo que pueda ver la retransmisión, en ese horario asesino en el que la ponen, pero acabo de leerla y me pareció maravillosa, sin dudas está entre la mejores. Un abrazo y mis felicitaciones.

  • Julio César dijo:

    Felicitar al maestro Pineda Barnet por dejarnos en la Historia de Cuba su pelicula de la Bella del Alambra, la cual forma parte importante de lo que somos: CUBA !! Gracias maestro!!

  • José Antonio dijo:

    Amaury nuevamente aplaudo tu profesionalidad, tu maestría y tus dotes de excelente entrevistador, y bravo por Enrique.

    Oye, sencillez, modestia y humildad demuestras cuando te tomas el interés de responderle con amabilidad a los foristas.

  • Antonio Ernesto dijo:

    Mi antes estimadísimo, y ahora venerable señor Amaury Pérez Vidal:

    Mis saludos ante todo, y el deseo de que los problemas que le agobien sean
    tan ligeros como para que le dedique unos brevísimos minutos a mi esquela
    electrónica. Le escribe Antonio Ernesto Planos Samón, Licenciado en
    Historia del Arte, recién graduado de la última promoción de la
    Universidad de Oriente en Santiago de Cuba. Me he dedicado, en mis cortos
    pero quizás fructíferos 24 años de existencia a crear, organizar, promover
    y apoyar espacios donde se difunda la cultura alternativa; siempre
    buscando ideas y conceptos de inclusión social, conciliación de
    alteridades y aperturas (o reaperturas) de caminos, en el sentido más
    amplio. Soy, además, colaborador y redactor de la página web internacional
    cuba-metal.com y de las revistas nacionales Scriptorium y El Punto Ge;
    empeños destinados a la promoción y difusión de la música rock dentro y
    fuera de nuestra isla. Disculpe tan monótona introducción, donde hago
    alusión a mi vida, pero solo intento dar alguna fuerza a mis palabras para
    que usted las tenga en cierta consideración. He tomado el sano riesgo de
    escribirle motivado, principalmente, por la necesidad de compartir con
    usted mis apreciaciones sobre un fenómeno –pues ya puede llamarse de esa
    manera– que está ocurriendo en Cuba desde que salió al aire Con 2 que se
    quieran. Me refiero al debate posterior a cada programa donde los tópicos
    resultan: 1) la cultura nacional, 2) la política cultural y sus reacomodos
    en sucesivas etapas luego de 1959, 3) la sociedad cubana y sus modus
    vivendis, y última pero no menos importante 4) la necesidad de preservar
    nuestra historia y nuestro patrimonio cultural.
    Y no piense usted que me refiero a –fríos– debates del mundo intelectual,
    sino al contrario!, estoy hablando de sinceras opiniones de gente que
    desde su media o poca preparación, expone su experiencia luego de haberse
    enfrentado a su programa. No critico, en lo absoluto, la densidad de
    información que se maneja en Con 2 que se quieran, sino defiendo, (y me
    imagino que ese sea el objetivo) la idea de un programa televisivo de
    altísima calidad, que actúe como compilador de la memoria
    histórico-cultural que nuestro pueblo, en muchas ocasiones y por
    muchísimos factores, olvida. Su conducción es insistentemente
    extraordinaria, y no lo digo por el vínculo afectivo que sostiene con más
    de un invitado, o por su capacidad innata de provocar hasta la médula ese
    ambiente de complicidad tan propicio para que el entrevistado se confiese
    ante millones de televidentes (y le recuerdo al programa de Carilda
    Oliver); sino por esa magia natural y certera que ha hecho que cada martes
    su interlocutor se sienta premiado, admirado, conmovido, y porque no,
    imprescindible. Usted ha convocado a estrellas y luceros de nuestra
    cultura, y quien le escribe no imagina vagamente siquiera lo difícil que
    se torna el proceso de selección de estos monstruos vivientes; y sin
    embargo siento que es mi deber advertir ante el posible olvido de a quien
    considero el más grande teórico, crítico e investigador de arte y
    literatura de nuestra Cuba en los últimos treinta años, el señor Desiderio
    Navarro (Camagüey, 1948), y no por sus premios o distinciones (Cultura
    Nacional, 1989; Medalla Alejo Carpentier, 2003; Príncipe Claus de Holanda,
    2009), las incesantes publicaciones (Cultura y Marxismo, 1986; Ejercicios
    del criterio, 1989; A pe(n)sar de todo, 2008) o las traducciones en más de
    quince idiomas de más de trescientos ochenta textos culturales y
    literarios… sino, especialmente, por su constancia desde 1972 en la
    dirección de Criterios convertida hoy en revista, editorial y Centro
    Teórico. Desiderio Navarro es sin alguna objeción el puente informativo
    que han tenido, durante años, los pensadores cubanos para actualizar su
    corpus teórico-cultural; sorteando además barreras de todo tipo para
    llenar esas tan frecuentes ausencias y vacíos bibliográficos en nuestras
    bibliotecas y universidades. No me corresponde a mi dar la justicia divina
    del reconocimiento, mas personalmente no pasaría por alto la increíble
    suerte de entrevistar, y para la posteridad, a quien copió a mano muchas
    libretas de textos teóricos junto a su esposa Tatiana Borísovna; y para
    suerte y asombro de colegas y admiradores sigue siendo un hombre
    esencialmente modesto.
    No creo necesario extenderme mucho más, pues prometí ser breve. Espero y
    estas cuartillas sostengan la admiración que siento por su persona y por
    su trabajo; además de las buenas intenciones de esta misiva. Perdone una
    vez más la extensión y la falta de protocolo evidente, puede estar seguro
    que es resultado de la falta de práctica y no de la falta de respeto.
    De más está decirle que puede responderme a esta misma dirección, pues
    estaré a la espera de su respuesta.
    Sin más… Abrazos y Fé
    Tony
    12
    de marzo de 2011
    Antonio Ernesto Planos Samón

  • Marcos dijo:

    Querido Amaury Pérez, soy un fiel admirador de su programa de los martes con 2 que se quieran, es un maravilloso y encantador programa que nunca me pierdo y que forlace mis valores como persona y ser humano.De igual manera guardo los articulos publicados en la página Web de Cubadebate. Desearía que en los próximos programas entrevistaras a la bellisima Laritza Ulloa, locutora del Noticiero de la Televisión Cubana.
    Hoy te escribo para expresarte mi más profunda satisfacción por tan magnífico programa.
    Atentamente,
    Marcos A. Rodríguez Henández
    Holguin.

  • Felipe Caraballo dijo:

    diganle a leo brawer que ante todo hay que ser modesto y que ser modesto cabe en un grano de maiz , lo que te pierdes por no ir al programa de amaury
    FELIPE

  • Carol dijo:

    PRESCINDIR S Y LUEGO C

  • Edel Arevalo Chávez dijo:

    Amaury

    Recuerda que en la zona oriental de Cuba existen personalidades cubanas que merecen estar en tu programa, saludos y exitos

  • Sandra Otazos dijo:

    Amaury soy una fiel admiradora de tu programa, considero que eres muy
    profesional.
    Trabajo en la secundaria básica Camilo Cienfuegos de Yaguajay como
    profesora de Español Literatura y necesitamos dentro de sus posibilidades
    nos haga llegar el programa dedicado a Alicia Alonso puesto que lo
    utilizaremos para una clase en la que abordaremos la labor de esta gran
    figura de la cultura cubana.

  • Jessica dijo:

    Saludar al todo el programa y en especial a ti Amaury, supongo que has recibido miles de correos, felicitándote y es que es verdad, hay muy pocos programas que hayan tocado esa fibra dentro de nosotros, nos conmuevan, nos instruyan, nos amplian los conocimientos, los horizontes, en este mundo un poco perdido, nos das esperanzas de que mientras haya algo bueno, mientras haya gente culta, la sociedad no esta perdida y espero que muchos jóvenes se interesen por el programa porque sino no saben lo que se estan perdiendo y en parte podremos decir que la juventud no esta perdida, aunque me duela decirlo porque si lo esta, me gustan sobre todo los intelectuales que invitas a tu programa, sobre todo Antón Arrufat, son respuestas siempre picantes, me encantó tambien la entrevista a Liuba María Hevia, sentí el cariño que había entre ustedes, me encantaría que entrevistáras a Reinaldo Taladrid, es de las pocas personas que no se sabe casi nada y que ha entregado mucho. tu fiel televidente: Jessica narciandi, 20 años, estudiante de segundo año de ciencias farmaceuticas, en la uh

  • martine dijo:

    Lamentablemente no pude ver el programa, llegue del trabajo con los creditos avisando de mi demora (no doy con los acentos). Este programa tiene como virtud ser transmisor de un legado cultural, historico y hasta social, que le impone a uno el hecho de estar actualizado en sus ponencias, ya que con uno que se pierda, dejamos de aprender, y eso si que no basta. No solo aprendemos conceptualmente hablando, sino que conocemos, concepto mas sencillo diria yo, sobre todo por los datos reales, especificos y relevantes que nos aportan sus invitados. Retomando el inicio, hube de hacer hoy mi lectura obligatoria de la entrevista del pasado martes, que mas alla de mostrar datos adicionales de aquellos que ya conocia, me deja con una sensacion de desamparo cultural que me impone la avidez del conocimiento, aun en medio de la escacez del tiempo, de las dificultades y la fastidiosa y simple cotidianidad que padecemos la mayoria. En este sentido, gracias a todos los involucrados de este fenomeno televisivo actual, por brindarme personalmente el afan de superacion, la posibilidad del intento de despegue en medio del hastio que nos circunda tantas veces...

  • José Antonio dijo:

    Felipe

    Respetemos el derecho de los demás, dejemos a Leo que decida por su propia voluntad.

  • Mariella Stuart dijo:

    ¡Un gran abrazo, Enrique! Bella entrevista... ¡GRACIAS Amaury!

  • Roy Portillo dijo:

    Estimadísimo Amaury:
    Aquí en mi pais Honduras también te admiramos, como admiramos la Revolución Cubana. Que programazos los tuyos viejo. Continua de la misma manera, siempre estamos a la expectativa de tu próximo invitado. Exitos. Un fuerte abrazo fraternal.

    Roy Portillo

  • HAYDÉE dijo:

    Bueno, todavía no entiendo como hay unos pocos que critiquen la frase de Prescindir de todo, en ocaciones hasta del amor, que piensen que este hombre que derrama el amor a chorros en esta entrevista,pueda no amar, es que como bien dice él en ocasiones el amor se convierte en algo dañino y hay que arrancarlo, ¡¡¡dichoso el que con esa grandeza de espíritu que le acompaña sabe arrancarlo cuando daña'', es para mi la capacidad mas grande de saber amar, de no bajar de su sitio por quien no lo merece, creo que la frase ha sido mal interpretada, creo que le viene bien ,este versito popular, ''No me quieres, no me importa, no me siento abandonado, tu perdiste a quien te quiso y yo, no he perdido nada''.creo que eso es lo que el quiso decir aunque ante un hombre genial, un monstruo cultural e intelectual como lo es este gran Señor, sea juzgado tan superficialmente pero creo que desde su grnadeza espiritual ría la mal-interpretación de su frase, sinceramente me parece que le faltó tiempo al pgograma para conocerlo mejor, que riqueza de pensamiento y de cultura,mi Dios, gracias Amauri, no tuvo que recordar el genio de sus ancestros para demostrar quien es El,, mi reverencia para ese Sr que venera a su madre de forma tan linda, reverencial por decirlo de alguna forma,no voy a insistir en el fin del programa, no hay arreglo como decimos vulgarmente, te faltan muchísimos y los que no quisieron, ay amor mio, te sobran,en el verano debían repetir el que hicistes años atras, ahora te ví con Edith Mazola y disfruté el fragmento, te felcito nuevamente: Haydée

  • JESUS GARCIA CLAVIJO dijo:

    NO ES DE CRITICAR SI ALGUNOS NO QUIERAN IR AL PROGRAMA DE AMAURY.

    PERO ELLOS SE LO PIERDEN.

    AMAURY EN CUBA SOBRAN BUENA GENTE QUE ACEPTARIAN IR DE BUENA GANA Y TAMBIEN LO MERECEN.

    YA ESPERAMOS EL MARTES.

  • anabel dijo:

    Por su nombre y curriculum conocía a casi todos los que has invitado a tu programa ,pero el poder apreciar su riqueza espiritual te lo debo a tí ,cada vez que termina una entrevista me queda el desconcierto de pensar en el inmenso desconocimiento que tengo de todas esas personas ,y lamento los que se fueron de una manera u otra y que no podrán ser entrevistados,te agradezco tu espontaneidad y la magia que le pones.

  • Walter Rodríguez González dijo:

    Amauri debo decir que tu programa es excepcional, no siempre puedo tener el pacler de sentarme frente al TV cada martes para ver tu programa por razones de trabajo pero cuando no puedo hacerlo lo sigo por el sitio cuba denbate,estimo que tu programa es unos de los mejores de este corte en la programació de la televisión cubana hoy, nunca antes desde que tengo uso de razón había existido en la TV cubana un programa tan bie estructurado, de tanta seriedad, veracidad y sobre todo reconocimiento a esas grandes íconos de nuestro país personalidades de todos las capas de la sociedad cubana que con gran sacrificio han logrado escalar hasta donde están hoy.
    Te felicito Amauri, no solo a tí, va la felicitación a todo ese colectivo que en el aninimato hacen posible que podamos disfrutar de ese maravilloso programa...el puebo de cuba un gran mayoría te agradece lo que haces hoy...tienes que ser hijo de quien eres esa maravillosa mujer...Consuelito...a quie seguí siempre desde niño y no soy muy viejo, tengo solo 35 años, se cumple en ti el refran de tal alo tal astilla.....felicidade amigo.

    Walter...

  • Steve dijo:

    El programa de Amaury es lo máximo! Lástima que no cante nada.

  • Elvia Peláez dijo:

    Señor Amaury soy Elvia Peláez Urra de la ciudad de Camagüey, tengo 61 años y soy
    fan de usted como cantautor y como persona lo admiro mucho y sigo todos los
    programas en lo que usted aparece, guardo una revista bohemia donde aparece una
    entrevista suya y también escuche la entrevista en radio rebelde en el programa
    Frecuencia Total, el cual me estimuló mucho pues yo también soy un poco
    invisible y sus palabras me dieron aliento para vivir. Guardo la relación del
    programa con 2 que se quieran que empezó el 4 de mayo del 2010 , todas, le
    deseo éxitos y saludos y todo lo mejor de la vida.
    Lo quiere mucho
    Elvia Peláez

  • Bless dijo:

    omega, no, no soy el papá de Coco Freeman, sencillamente soy un seguidor de su musica entre tantos... solo que no conozco mucho de su vida personal y creo que este programa tiene la cobertura perfecta para ello. Él es un tremendísimo intérprete, asi lo demostró en Viña del Mar (Chile) en este llegó hasta la final, cosas asi me gustaría saber con mas detalles, contadas por el mismo!!!
    saludos
    DTB

  • Regla C. Benitez dijo:

    Co. Amaury:
    Mis saludos y respetos para nUd. Aprovechando esta oportunidad para darle las gracias por ese programa. Hemos tenido oportunidad de conocer muchas cuestiones interesantes de distintas personalidades.
    Le deseo a Ud. Amaury, muchas cosas buenas, que Dios siempre lo acompañe y le proporcione MUCHA SALUD, FELICIDAD y LARGA VIDA para que nos pueda seguir deleitando con esos MARAVILLOSOS espacios televisivos.
    Si no abuso de su tiempo, desearía conocer lo siguiente: cuándo comparecerá el co. Silvio Rodríguez en su programa?
    Si el Co. Rodríguez, accediera a la entrevista, pudiera preguntarle el por qué no hace CASI NUNCA mención al tiempo que permaneció en en Matanzas, donde fue MUY BIEN acogido y cabe aclarar que todos los matanceros hemos admirado y respetado a Silvio en todas sus presentaciones... desde el año setenta y piquito hasta nuestros días.
    Con mi afecto sincero para Ud.

    Regla C. Benítez Rodríguez.

  • Ananay dijo:

    Me encanta el programa. Precisamente con los entrevistados mas viejos, es con los que mas disfruto. Quizas el mayor encanto (o el unico?) que tiene la vejez es el que los viejos han vivido mucho mas, y pueden hablarnos a los jovenes cosas desconocidas para nosotros. Repito, aquellos que vivieron la Republica, antes de 1959, tienen tanto y tanto interesante que contar!!!
    Me encantaria ver a Luis Carbonell, es una leyenda viva. Saludos.

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Amaury Pérez Vidal

Amaury Pérez Vidal

Cantautor cubano. Fundador de la Nueva Trova. Ha conducido varios espacios exitosos en la televisión nacional. Ha escrito varias novelas y poemas.

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