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Enrique Pineda Barnet: "Hoy por hoy soy capaz de prescindir de todo"

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Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, como me gusta decir siempre, en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, el barrio de Lezama, en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC.

Hoy, esta noche, está con nosotros, me siento hasta emocionado,  uno de los grandes directores de cine que ha tenido nuestro país, una de las personas más encantadoras que conozco. Una de las personas más cultas, divertidas, elocuentes, locuaces y preparadas de nuestros medios artísticos, mi amigo querido, Enrique Pineda Barnet.

Enriquito, muy buenas noches, bienvenido, muchas gracias por aceptar venir.

Enrique Pineda. No faltaba más.

Amaury. Cuando me puse a leer tu currículum, me encontré con una cosa. Digo, perdóname, ¿no te molesta que te trate de tú?, es que nos hemos tratado de tú toda la vida.

Enrique Pineda. Entonces puedes empezar a tutarme desde ya.

Amaury. Me encuentro que Enrique Pineda Barnet, es, voy a leer: Director, guionista de cine y videos, profesor universitario, periodista, crítico, locutor, actor de teatro, cine y televisión, escritor, compositor, cantante. ¿Eres consciente de que eres como un artista del renacimiento?, te faltó pintar.

Enrique pineda. Me faltó pintar, pero era tal como cantar y bailar, porque ya hace muchos años que no hago ninguna de las dos cosas.

Amaury. Pero lo hiciste ¿cómo se puede, cómo podías estirar el tiempo de manera de hacer todas esas cosas?

Enrique Pineda. Todas esas cosas nunca se hacen a la vez, ojalá. Son pinceladas en la vida de uno.

Amaury. Pero sin embargo, con la literatura te ganaste el premio Hernández Catá de literatura. ¿Qué era ese premio?

Enrique Pineda. Bueno, el premio Hernández Catá es..., me da tristeza que me preguntes a estas alturas qué es el premio Hernández Catá, porque Hernández Catá era el premio literario más significativo que tuvo la República.

Ese premio le fue otorgado a todas las figuras, yo creo que a todas las figuras que fueron significativas en el siglo XX.

La revista Bohemia en un momento determinado publicaba todas las semanas un cuento de Hernández Catá, no de Hernández Catá, sino un premio Hernández Catá. Y había un tipo, que era Guillermo Cabrera Infante, el tipo era mi paradigma, era el escritor que yo leía con más admiración, por la audacia, por el verbo, por la imaginación, a veces por la turbulencia, era un escritorazo y me hice amigo de Guillermo Cabrera Infante que era contemporáneo conmigo, un poquitico mayor que yo. Y un día, conversando con Guillermo, me dice ¿por qué tú no mandas al Hernández Catá? Decía: tú mandas ahora y luego te puedes ganar la cuarta mención; el año que tiene te ganas la tercera; después la segunda, después la primera y el premio. Tenía cinco años de perspectiva para ganar el premio.

Amaury. Lo que le había pasado a él.

Enrique Pineda. Por lo que le había pasado a él y además, a mí me parecía como que demasiado pronto. Y bueno, entonces yo mando. Me acuerdo que el día que voy a entregar mi cuento, me dice la señora que recibía los cuentos: ¿Pero usted no es amigo de Guillermito? Dígole, sí, yo soy muy amigo de Guillermito. Dice: ¿Sabe que Guillermito no ha traído su cuento de este año? ¡Pero no me diga eso! No, no y hoy cierra la admisión, dígale que tiene que correr y que tiene que traérmelo. Bueno, yo corro a  casa de Guillermo, él ya estaba en la onda esa de que ya está por encima de eso, no, yo no lo he llevado todavía. Y, está bien, llévaselo, es decir, yo tenía que entregarlo. (Por suerte tuvo mención, si no, hubiera parecido que yo no lo había entregado) Y un día llego a mi casa y me encuentro un telegrama por debajo de la puerta y, Premio Nacional Hernández Catá. Y bueno, me voy corriendo para casa de Guillermo, me bajo en la Avenida de los Presidentes y corro a la casa de Guillermito, le toco a la puerta y Guillermito me abre y le digo: Guille, el Premio, ¡tengo el premio Hernández Catá!

Y se queda Guillermo así, y me dice, -y ahora vienen los piticos que ponen ustedes en la televisión-: "me c... en el c... de tu madre", ¡pam!, y me tira la puerta en mis narices. Y ahí es cuando todo se agolpa..., cuando lo comprendes todo en un instante, dices: ¿hasta dónde he sido imbécil? ¿Cómo yo puedo darle con alegría la noticia a un amigo, la noticia de que le he ganado un espacio que le pertenece a él?, porque para mí ese premio le pertenecía a él, porque ya se lo había ganado, porque ya tenía cinco premios anteriores.

Amaury. Pero un amigo tiene la obligación de sentirse feliz con los éxitos de otro amigo.

Enrique Pineda. Sí, eso después yo lo he sentido muchas veces  y yo lo comprendo. Pero ahí no cabía, no cabía eso, realmente no cabía eso porque era totalmente injusto.

Amaury. ¿Y el premio, en qué consistía, Enrique?

Enrique Pineda. El premio consistía en una cantidad de dinero, no me acuerdo ya si era, en aquel momento, cien pesos.

Amaury. ¡Que era mucho!.

Enrique Barnet. ¡Ja, o quinientos, yo no sé!.

Amaury. ¡Si eran quinientos... mucho más!.

Enrique Pineda. No sé, no sé y publicar el cuento en Bohemia y en El País, en el periódico El País. Bueno, por ahí fue la cosa, eso fue..., realmente fue un momento, uno de los momentos más tristes de mi vidae inició el momento más triste.

Amaury. Enrique, pero tú has tenido una cantidad de éxitos a lo largo de tu vida, que imagino la misma cantidad de enemigos.

Enrique Pineda. Bueno, más o menos. Más o menos, no creas que estás muy distante. Sí, sí, cuando te destacas mucho en algo, eres sombra para alguien. Y a partir de ser sombra para alguien, ganas en ese alguien un enemigo. Y eso ensombreció mucho mi alegría de ganador. Era demasiado joven, tenía 17 años.

Y nada, los viejos me llevaron a mi primer viaje fuera de La Habana. Es más, mi primer viaje fuera del Vedado. De un niñito bitongo del Vedado, eso es otra carga de la vida, los viejos me sacaron, me llevaron a Trinidad..., a Trinidad con sus tradiciones, fuimos a ver a las Sánchez Iznaga. Conocí a toda la flor y nata de Trinidad, todavía aquellas viejas se vestían con batas blancas de hilo hasta el piso. Eran señoras muy respetables, nos enseñaron sus palacios, sus porcelanas, sus abanicos de nácar que tenían dedicatorias por detrás de grandes figuras del siglo anterior. Y entonces me invitaban por la noche a una serenata. ¿Y dónde eran las serenatas? La serenata llegaba a su casa, llegábamos a su casa y aquellas señoras nos esperaban en chancletas, con un porrón de barro, mitad aguardiente, mitad vino tinto.

Amaury. ¡Ah! Pero mira a las señoras...

Enrique Pineda. Las señoras sabían mucho, sabían mucho. Entonces llevábamos acordeones, guitarras, etc., y nos sentábamos en los muros de la Iglesia de La Popa, y cantábamos Longina, Y si llego a besarte, todo ese repertorio que después tanto he machacado.

Amaury. ¿Y ya tú cantabas en esa época?

Enrique Pineda. Yo cantaba desde chiquito.

Amaury. Quiero decir, en esa época ¿ya cantabas, te exhibías, cantabas ahí, delante de las señoras?

EnriquePineda. Sí, sí, yo era bastante exhibicionista  en ese sentido. Me encantaba cantar y que me vieran cantar y que gustara que yo cantara. Y allí, yo recuerdo que en las escenas de las zarzuelas siempre hay unas muchachas debutantes, en las zarzuelas españolas, y siempre hay tres viudas, o tres viejas. Siempre son tres, no sé por qué, tres viejas, tres brujas sentadas y de repente estos viejos se me convirtieron en las viejas de la zarzuela y ellos me empezaron a decir: siempre que tengas un triunfo en tu vida, ganarás enemigos y te llegará la sombra. ¡Dios, era horrible!

Amaury. Y además, eras un niño, un adolescente.

Enrique Pineda. Era un adolescente y entonces, de repente, con esas cosas y esos consejos. Y me decían: nunca pienses que los amigos son solamente aquellos que te abrigan cuando estás en desgracia. Es más fácil compadecer que enaltecer. Los amigos son fundamentalmente aquellos que gozan, disfrutan y son felices con tu felicidad.

Amaury. Pero tú has logrado vencer, es como el misterio del abanico, cuando me hablaste de las señoras que se abanicaban, ese gran misterio que tiene el abanico, que mientras uno lo está moviendo, puede durar muchos años y no haces más que cerrarlo y ponerlo en una vitrina y se marchita.

Enrique Pineda. Se queda paralítico

Amaury Pérez. Tú has estado hasta hoy moviendo el abanico.

Enrique Pineda. Es una imagen bonita. Se podía poner en una obrita de teatro, "Moviendo el abanico"

Amaury. "Moviendo el abanico". Ahora, tú me dices que naciste en el Vedado, de una clase media alta.

Enrique Pineda. Sí, media profesional.

Amaury Pérez. Porque normalmente, uno no hacía el pre, uno terminaba la enseñanza, lo que hoy sería secundaria y se matriculaba en carreras cortas para generar trabajo. Sin embargo, Enrique Pineda Barnet se va a estudiar al preuniversitario de la Víbora. ¿Por qué a la Víbora?

Enrique Pineda. Bueno, la Víbora, porque en aquella época, como en épocas sucesivas, había muchos problemas en el movimiento estudiantil. El movimiento estudiantil se politizaba mucho, había huelgas, había problemas y entonces a  mi familia le había llegado mucho el rumor de que en el Instituto del Vedado había mucho lío con los estudiantes y que había expulsiones de los estudiantes, y a partir de ahí, pues me pusieron en la Víbora que tenía fama de ser un Instituto tranquilo y estudioso. Bien difícil porque era lejos, yo tenía que coger una guagua, una ruta 79 para llegar a la Víbora. Pero a mí me hizo mucho bien también salir del ámbito estrecho del Vedado.

Amaury. Pero a mí me ha contado un amigo suyo que usted no sólo...

Enrique Pineda. ...Empezaste a tratarme de usted.

Amaury. ¡Ah!, de usted, es verdad, hice mal, pero yo te juro que yo te quiero mucho y te voy a seguir tratando de tú. Un amigo tuyo me dijo, se sentó conmigo el otro día cuando estaba preparando esta entrevista y me dijo: Mira, Enriquito era en el Pre; inteligente, simpático, de una elocuencia aplastante. Pero, además, me dijo: era el muchacho, el joven más lindo del Pre y todas las muchachas estaban enamoradas de él y todos nosotros sentíamos celos de aquel muchacho.

Enrique Pineda. Ese amigo tuyo me lo dijo a mí una vez, me lo contó, ahora después de viejo me lo dijo.

Amaury. ¿Te lo dijo? Todos estaban celosos.

Enrique Pineda. Yo no lo sabía, mira, si yo llego a saber que el perico era sordo... (risas)

Amaury. Pero, Enrique, tú eres un hombre, todavía, muy hermoso. Yo, quisiera, la pregunta empezaba por aquí, ¿las personas bellas tienen una responsabilidad?, ¿la belleza conlleva a una responsabilidad con los demás? Son tan pocos los bellos y tantos los que no lo somos.

Enrique Pineda. Mira, Amaury, por favor. Esto es cómico, esto es cómico..., esto..., yo me encuentro bellísimo. Me encuentro yo, a mí, bellísimo, pero no bellísimo frente al espejito del baño, no, realmente yo me siento bello en el sentido de que yo sé que yo soy un alma bella. Eso sí, me siento muy orgulloso, y no voy a renunciar a eso de ningún modo. Ahí está toda mi vanidad.

La cuñada de esa persona que te habló, era encantadora y la esposa misma, una gente..., unas poetas tremendas, muchachas que hablaban con las flores sentadas en la escalinata del Instituto.

Amaury. Bueno, pues vamos a hablar entonces de esa amiga. La última vez que nos vimos, fue en un ambiente muy triste, familiar, fue en el velorio de esa gran amiga tuya, Margarita Perea Maza. ¿Cómo tú la recuerdas, a Margarita?

Enrique Pineda. Yo la recuerdo como el lirismo, justamente,  como la languidez, la poesía. Era una persona que era toda poesía. Porque ella era, además, muy amiga  de mi novia. Mi novia en aquel momento, una persona que vive y que yo la recuerdo con un amor entrañable y que nos reencontramos justamente y fuimos a tu casa. Aquella persona...

Amaury. ¡Aquella persona!

Enrique Pineda. Aquella persona, que fui a tu casa con ella cuando vino el Papa...

Amaury. ...Cuando vino el Papa...

Enrique Pineda. ...Exactamente, claro, aquella persona era mi novia de los 16 años.

Amaury Pérez. ¡Mira tú! Bueno, di el nombre tú...

Enrique Pineda. No, no, no me gustaría. No, porque yo no sé si a ella le gustaría.

Amaury. Está bien. Ahora, siempre que te veo, veo a Esperancita, a tu mamá. ¿Qué significó y qué significa tu mamá? Porque es que ustedes fueron: madre e hijo; amigo y amiga, novios. No sé, llegó un momento en que uno no podía concebir a Enriquito sin Esperancita.

Enrique Pineda. Sí, yo sé, hay parejas así, hay parejas, matrimonios, así. Y yo decía, bueno, yo estoy casado con mi mamá. Yo nunca le tuve, nunca tuve temor ni rechazo a esos criterios de "este tiene complejo de Edipo", no, para nada. Yo estaba enamorado de mi madre, era un ser maravilloso. Cómo no amarla, cómo no enamorarme de ella. Estaba fascinado con mi madre y fue siempre mi gran amiga, mi gran cómplice.

Un día participé de una conversación entre Sergei Urusevski, el fotógrafo soviético, con Saúl Yelín. Y Saúl le dice a Urusevski: Mi socio, mi compinche. Y Urusevski le pregunta ¿qué cosa es ser compinche? ¿Qué cosa es ser socio? Y Saúl, que era en ese sentido un hombre muy agudo, brillante, le dice: ser cómplice, ser compinche, ser socio, es mucho más profundo que ser amigo. Es quererse en lo bueno y en lo malo. Y eso fue mi mamá para mí.

Mi mamá para mí era mi socia, mi compinche. Porque era para tomarnos el trago juntos. Nos esperábamos para contarnos las maldades, las picardías. Nos conocíamos tanto y tan bien, tan bien, que era una relación estrecha, profunda.

Mi madre llegó a ser, yo decía, y, me atrevo a decirlo,  con vanidad, era el paradigma de mis amigos. Mis amigos adoraban y adoran todavía a mi madre. Mis amigos hablan de mi madre como de una socia, una compinche, una amiga que se nos fue a pasear.

Amaury. Bueno, tú eres una persona que ha ganado muchos premios, muchos, algunos muy importantes. Como la entrevista no es cronológica salto.

Enrique Pineda. Ah, sí, sí.

Amaury. ¿Siempre uno merece los premios, cuando se los dan, uno siente que sí, que me lo dieron porque me lo merezco, porque me lo gané. Sobre todo los premios que has ganado después, el Goya por La bella del Alhambra?

Enrique Pineda. El Goya yo me lo gané. Sí, me lo gané. Yo me lo gané y yo estaba seguro que me lo iba a ganar. Sin embargo, me gané el Coral de La Habana y no me lo dieron, y ese sí que me lo gané y no me lo dieron y fue una cosa para mí feísima.

Amaury. Por La bella del Alhambra.

Enrique Pineda. Por La bella del Alhambra, pero como la cosa es fea prefiero no hablar de ella. Pero el Goya yo me lo gané y estaba muy orgulloso, fui a buscarlo, ah, ah y me encantó, me encantó.

Amaury. Enrique, ¿Cuándo tú llegas, al cine?, ¿haciendo documentales?

Enrique Pineda. No, no, de una manera muy rara. Todo el mundo pensaba que yo iba a hacer cine algún día, porque yo fui fundador de la televisión, cosa que no lo dice ningún currículum mío por ningún lado, y eso sí yo me lo gané, porque fui de los primeritos.

Hice primero guiones, guiones de suspenso y guiones musicales para la televisión y después empecé a hacer producción y terminé dirigiendo comerciales y algunos programas musicales y demás.

Cuando al Triunfo de la Revolución se va a crear el ICAIC, poco tiempo después, casi inmediatamente, en marzo se constituyó la ley de creación del ICAIC y entonces ahí todo el mundo pensaba que yo iba para el ICAIC.

Yo había sido fundador de Teatro Estudio, estaba en Teatro Estudio, y mucha gente, de la televisión inclusive, iba a Teatro Estudio porque había rumores de que Julio García Espinosa estaba yendo a Teatro Estudio a ver gente, a ver a quién se llevaba para el ICAIC.

Para mí ir al ICAIC era ganarme algo que había que ganarse. Estábamos hablando de esto hece un rato ¿quién se lo cree? yo creía que yo no tenía méritos para ir para el ICAIC a fundar una institución, era como un sueño, el ICAIC era como soñar. Como después fue la escuela de cine, que todo el mundo decía: ¿hacer una escuela de cine en Cuba? Es un sueño, un sueño para cualquier adolescente, para cualquier joven que tiene aspiraciones. Entonces, bueno, en ese soñar, pensé que yo no me lo merecía, y aguardé, me mantuve un poco a distancia. Yo no había ido a la  Sierra (Maestra) a combatir, yo no me había alzado por ningún lado, ni lo había pensado ni por un instante.

Amaury.Eras un demócrata y un hombre de oposición, pero no eras un hombre de acción.

Enrique Pineda. Para mí una pistola. En mi casa a veces había, porque en mi casa hubo política ajena a mí, pero para mí una pistola, un arma era algo, de esas cosas que eso no se toca.

Amaury. Pero y por eso tú pensabas a lo mejor que cuando se fundó el ICAIC tú no tenías derecho.

Enrique Pineda. Yo no me lo merecía, yo no me lo merecía, había estado en la clandestinidad, y en cosas y eso, pero.... Y entonces me pongo a pensar ¿qué puedo yo hacer? Yo entrevisté a muchos soldados rebeldes. Me metí en un grupito que había en Columbia, en el Campamento de Columbia, había... Osmany Cienfuegos y Camilo, habían inaugurado unos departamentos de cine y de teatro y entonces Ana Sáenz, una actriz muy buena, una actriz extraordinaria era muy amiga de Violeta Casals, una gran actriz y una guerrillera símbolo de la Revolución. Y entonces Ana me dice: oye, ahí en el antiguo campamento de Columba tenemos un departamento de teatro. Vamos allí y allí enseñamos teatro a los soldados y hacemos teatro con los soldados. Digo, bueno vamos.

Nos fuimos allí y teníamos pase y todo para entrar en el campamento de Columbia. Te estoy hablando de los primeros días.

Amaury. Sí, del 59.

Enrique. Sí, del 59, iniciales. Y digo yo, esta gente lo que necesita ahora es prepararse para la paz, porque les falta cultura, les falta ejercicio artístico, les falta plenitud espiritual y no sé qué. Yo puedo ser un misionero, yo me puedo ir para ese lugar, para la Sierra Maestra y ayudar a que aquello se levante y yo puedo ser un misionero, yo estoy preparado para ser un misionero, hacer teatro en la Sierra Maestra.

Amaury. ¿Todo eso en el 59?

Enrique Pineda. Todo eso en el 59. Entonces empiezo a  prepararme psicológicamente y a preparar datos. Mi currículum, mi sueldo, mis salarios históricos, tengo todo en unos files preparados en secreto y guardados. Y un día estoy en mi casa y una noche exactamente, me llama Norka Méndez, aquella modelo maravillosa, inolvidable de las revistas Vogue, que era la esposa de Korda, el fotógrafo, en aquel momento. Y Korda y Norka estaban de visita en mi casa porque me fueron a anunciar que Norka estaba embarazada.

Que Norka estaba embarazada, ya iba a seguir con el absurdo, que Norka estaba embaraza, hay qué cómico. Y están viendo televisión en mi casa, y sale un programa con Fidel en la televisión, en el Canal 2, que era el canal que estaba, -yo vivía en Malecón y 23- y el Canal 2 estaba en la otra esquina, frente a lo que era el Montmatre.

Bueno, pues Fidel solicita, empieza a explicar de la Sierra, del campesinado de la Sierra, que hacen falta maestros voluntarios -no te estoy hablando de Campaña de Alfabetización- eso fue mucho antes de la Campaña de Alfabetización, que los confunden mucho y a veces los olvidan mucho a los maestros voluntarios.

Entonces dice: hacen falta jóvenes, con algún nivel cultural, etc., con alguna experiencia, que estén dispuestos a irse a la Sierra, tienen que, aquello es difícil, en fin. Digo: ah, eso es lo mío.

Agarro, voy a mi cuarto, cojo mi file con el currículum y todas aquellas cosas y dejo a Korda y a Norka viendo la televisión y me voy a la esquina, cruzo la avenida Infanta y me voy al Canal. Hay un soldadito en la puerta y estaba un VW chiquitico, que Fidel en aquella época andaba en el VW aquel sin nadie que lo cuidara y, el soldadito en la puerta.

Le digo, mire, cuando baje el Comandante, usted le da esto, porque esto él lo está pidiendo ahora, en este momento él lo está pidiendo y me voy, se queda el soldadito con el file. Llego a mi casa, entro, está Korda y Norka y de repente dice Norka: ¿Eh, y eso qué cosa es? Y es Fidel en la pantalla con mi file en la mano, diciendo: aquí tenemos el primero que llegó. Dice Norka: ¿Pero qué es eso? ¿Te volviste loco?, no, no, eso fue ahora mismo estando ustedes aquí. Yo sabía lo que estaba haciendo y medí muy bien lo que estaba haciendo, lo había medido de antemano porque eso estaba en mi cabeza, pero no, no percibía la significación que iba a tener aquello, la explosión que iba a tener aquello en la gente, en la calle, en el país y en mi propia casa, mi mamá, por ejemplo. Yo no vivía con mi mamá, yo vivía aparte de mi casa. Pero el susto, eso fue para mi madre un susto, fue inclusive, eso fue una contradicción seria, dolorosa. Y bueno, ya al día siguiente yo era el primer maestro voluntario. No he caminado dos cuadras cuando siento detrás de mí que me dicen: "hay a quién le gusta posar de vedette del sufrimiento", cuando miro, era Guillermo.

Amaury. ¿Era Guillermo Cabrera Infante?.

Enrique Pineda. Era Guillermo. Entonces, nada, eso fue un primer choque incómodo. En fin. Y ahí pasaron cosas de esa índole, hubo mucha gente aclamándome con mucho amor y, hubo mucha gente que me fustigó por eso, pero ahí cambió mi vida. Cambió por completo mi vida.

Amaury. ¿Y te fuiste a la Sierra por fin?

Enrique Pineda. Me fui a la Sierra, estuve una buena temporada de ángeles en la Sierra, y conocí otro mundo, otra vida, otro amor, otra manera de vivir y, sobre todo, para mí, que me ha acompañado hasta hoy, bueno me acompañan hasta hoy mis alumnitos aquellos. Los niñitos que me encontré en la Sierra cuando llegué, chiquiticos, descalzos, barrigoncitos, etc., están aquí. Y me llaman y me cuidan. Ya fue, para mí la vida fue otra. Aprendí algo muy importante, prescindir. Aprendí a prescindir. Desde entonces hasta hoy no he hecho otra cosa que el ejercicio de prescindir.

Amaury. De prescindir de cosas materiales.

Enrique Pineda. De prescindir de la vida, de todo. Hoy por hoy soy capaz de prescindir de todo, sin problemas de ninguna índole, sin que me cree conflictos; prescindir, punto. No solamente no hay, no hay de esto, bueno, prescindo. Pero es que hay otros no hay que son más profundos, más complicados y prescindo. He prescindido hasta del amor en muchas ocasiones, porque a veces hay que operarse del amor. Hay que operares de muchas cosas en la vida y a veces uno se opera del amor y ya, tranquilo.

Amaury. Bueno hay dos momentos que yo quisiera marcar, porque los tengo aquí muy presentes, además. Uno es el Enrique Pineda Barnet co-guionista de Soy Cuba, con Evtushenko, esa experiencia, y después el director de ese insólito documental que se llama Giselle. ¿Cómo fue trabajar con Evtushenko en el guión de Soy Cuba y cómo fue trabajar con Alicia en Giselle?

Enrique Pineda. Bueno, yo te diría que hay coautorías mucho más interesantes que esas. La actuación con él no me aportó nada, ni me interesó para nada y hoy me sigue sin interesar, francamente para nada.

Amaury. Y nada, la película, incluso, tampoco.

Enrique Pineda. De la película a mí me gusta mucho su fotografía.

Amaury. Un gran fotógrafo Urusevski.

Enrique Pineda. Su dirección de fotografía es tremenda, el aporte de haber conocido a un hombre como Sergei Urusevski, es uno de los más grandes artistas que he conocido en mi vida. Un tipo de un talento, un artista de una creatividad increíble, profundo, honrado, honesto y amoroso. Gente maravillosa, él y su esposa. Bueno, un director importante, más nada. Un director importante para la historia del cine ruso.

Amaury. Sí, pero la fotografía de Soy Cubaes fabulosa.

Enrique Pineda. La fotografía de Soy Cuba es excepcional. El guión de Soy Cuba, las deficiencias que tiene, las tiene. Yo me hago responsable, porque hay que cargar con todo. Evtushenko podía estar, podía no haber estado, no me enriqueció ni me quito nada en la vida, para nada.

En el caso de Alicia, que por cierto no es un documental.

Amaury. Es un largo.

Enrique Pineda. Es un largo de ficción, porque además está hecho el guión y está tratada la película con la dramaturgia de una película de ficción.

Amaury. ¿Y Por que dice todo el mundo que es un documental?

Enrique Pineda. Porque la gente es esquemática, la gente..., además, ese esquema de película, película es todo, todo lo que fue hecho con cine es película. Entonces película, es una película. Pero aparte podía ser una película documental. No es una película documental ¿por qué documental?,  por el hecho de que se hizo en un escenario. Pero se hizo en un escenario con todas las técnicas de un largometraje de ficción. Además, tuvo seis meses de preparación de todos los actores. Todos aquellos actores ya no eran más bailarines, eran actores. Y no es lo mismo pensar un argumento en actor, que pensarlo en bailarín. Y con todo un análisis dramatúrgico de cada personaje, y hubo cambios radicales en la película que no son propios del ballet. Para mí fue una grandísima experiencia, porque tuvimos que estudiarnos, nosotros, el equipo de filmación tuvo que estudiar ballet para entender el ballet y su estructura y poderla llevar a cabo.

Y los bailarines y el equipo del ballet, tuvieron que estudiar cine para entender el fenómeno. Y ahí hice mi primer puente de interés. Realmente era un puente bien interesante.

Las cuatro divas, las cuatro joyas, niñas adorables, nunca han olvidado esa experiencia. Yo no las he olvidado a ellas nunca, como no he olvidado a toda la gente del ballet.

Inclusive, una Alicia distinta a la Alicia que conozco después. Una Alicia diferente, una Alicia sencilla, no modesta, porque eso no le cabe, pero una Alicia estudiosa, una Alicia dócil, aparte de su rigor y de su fuerza. Pero yo recuerdo una anécdota tremenda de una escena en la que llegó un momento que yo le dije a Alicia, Alicia hay que cortarse el pelo. Me dijo: yo, que llevo 14 años dejándome crecer el pelo para la escena de la locura.

Y le dije, justamente mire las manos, mire adónde llegan, esa escena de la locura en una pantalla. No es lo mismo que en un teatro.

En la pantalla necesita mucho menos para que las manos puedan salir. En fin, hablamos de eso, del expresionismo, de la significación de un gesto así, etc. Y al día siguiente llegó con el pelo cortado y yo pensé que aquella rebeldía en aquel momento iba a ser para siempre, no, fue dócil y fue en ese sentido modesta, ahí fue modesta, ahí fue modesta.

Amaury. ¿Y siguen siendo amigos todavía Alicia y tú?

Enrique Pineda. Sí, hay cosas en el medio... entre tú y yo, se interpone, a veces, un abismo que son las vidas, las elecciones, en fin, pero yo la sigo queriendo y la sigo respetando y admirando profundamente.

Amaury. Bueno, aquí yo tengo, Enrique, una lista de películas, tú me dirás si alguna falta. Yo la saqué del currículum que tú me dijiste que me mandabas un currículum por correo, pero que eso no tenía ninguna importancia, pero a mí me ha servido mucho: David, Mella, Aquella larga noche, Tiempo de amar, la super Bella del Alhambra, película que me estremeció y me estremece y que cada vez que la ponen en televisión la vuelvo a ver. El Charenton del Buendía y La Anunciación. ¿Qué cosa es el Charenton del Buendía?

Enrique Pineda. El Charenton del Buendía es un documental, un documental largo que es el proceso de montaje para una puesta en escena de la obra Marat/Sade, de Peter Weiss, que por ser el Grupo Buendía, grupo teatral tan interesante, dirigido por Flora Lauten, con Raquel Carrió.

Es un proceso que yo sabía que iba a ser todo un proceso muy rico para mostrarle a los espectadores, que es el proceso interno del teatro, cómo se va haciendo el montaje de la obra, cómo van descubriendo desde la factura de los objetos con los que andan, hasta el propio actor. Cómo se van preparando los actores, cómo van descubriendo imágenes, cómo van descubriendo cosas y es todo ese proceso durante tres años, fuimos filmando poco a poco. Simplemente éramos Pablo Massip y yo. Íbamos todos los días al grupo a filmar un pedacito de cómo ellos descubrían esto poco a poco. Es un trabajo muy interesante, realmente, se llama así, El Charenton del Buendía, ¿por qué? Porque el Charenton es un manicomio que había en París en los momentos de la Revolución Francesa. Y en ese manicomio el Marqués de Sade escondía a los artistas, que le olía a pólvora la cabeza, los artistas que estaban condenados a la guillotina, y el Marqués de Sade los escondía en ese manicomio, que era un sótano y los hacía pasar por locos.

Por eso es que yo le llamo El Charenton del Buendía, porque es el manicomio del Buendía, cómo los actores estos están salvando sus vidas actualmente con el montaje de esta puesta en escena.

Yo hago mucho documental que parece ficción y viceversa, porque Mella es como una ficción con métodos de documental.

Amaury. Eso que se llama ahora docudrama.

Enrique Pineda. No es docudrama, el docudrama es otra cosa. El docudrama es una pretensión de parecerse a un documental y no lograrlo, es otra cosa diferente.

Amaury. Bueno, hablemos de La Anunciación, que es tu más reciente película, y que trata el tema de la separación de la familia.

Enrique Pineda. La Anunciación es una bronca. La Anunciación es una bronca en todos los sentidos. Siempre hay ángeles demoníacos y siempre hay dificultades y, entonces a mí me plantearon La Anunciación como una dificultad. No hay transporte para hacer cine. Yo dije, bueno, no hay transporte. Me fui al portal de de donde estaba esa discusión y dije: Tin marin de dos pingüés, ahí voy a hacer la película, en frente. De manera, que no hay transporte, yo la hago sin transporte. No, pero no hay pintura para retocar, no sé qué. Está bien, yo quiero el edificio tal y como está. Sí, pero el problema está en que es un lugar muy pequeño, y entonces caben pocos actores. No, si yo con cinco actores la voy a hacer.

Con todos los no, no, no hay, no hay, no hay, y yo te dije que aprendí a prescindir. Ah, pues prescindo. Y realmente iba a ser una película un poco tensa. Pero había algo muy importante que yo necesitaba decir; cosas que yo necesitaba decir. Y ahí está La Anunciación, cuyo título está, yo le había puesto primero Te espero en la eternidad, pero después me supo un poco, que ya empecé a pensar en que no tenía nada que ver con Guzmán, ni con el bolero, ni con nada de esto, es otra cosa, es una cosa más dura y de repente me encuentro con el cuadro de Antonia Eiriz, que se llama La Anunciación. Este, este es, ese esperpento de Antonia Eiriz, esa mujer embarazada, que está ahí, que es un monstruo y que viene el ángel demoníaco a avisarle lo que tienes ahí. Esto es tremendo. Entonces, bueno, me fui con el título de Antonia. Naturalmente esta no es una película con pretensiones de ser bonita. No es una película con pretensiones de ser... Yo precisamente hago el anti anuncio. Yo hago los anti anuncio, yo creo en eso, yo fui publicitario mucho tiempo. Vendí jabón Camay con el alma, y los vendía con ganas y me gustaba venderlos. Pero yo ahora quería hacer el anticine, es decir, esta película no tiene acción, no tiene violencia. Yo dije; ¿qué es lo que prohíben los sábados por la noche?, la película no tiene ninguna de las cosas esas. La película tiene la carga del amor, del dolor, del desprendimiento. Tiene la carga para hacer pensar, para hacer reflexionar. Y así es el resultado. Y se ha puesto en todas partes. El otro día alguien me dijo: cuidado con la piratería.

La piratería yo la agradezco, la piratería es mi distribuidor gratuito. Y así ha caminado por ahí. Bien. Tengo un montón de proyectos, los proyectos no se me acaban. Ya me puse viejo, ya.

Amaury. No hables de eso, aquí no se habla de eso.

Enrique pineda. Ya me puse viejo, porque el abanico se me arrugó.

Amaury. Aquí no se habla de vejez, aquí nadie es viejo.

Enrique Pineda. Pero, realmente yo pa'lante tengo muchísimos proyectos y estoy feliz con eso. De lo que no puedo prescindir es de los proyectos. Iré haciendo proyectos, los dejaré metido por los rincones.

Hoy por hoy mis alumnos son mis minas, porque he ido sembrando alumnos maravillosos, queridísimos que están en todas partes. Ya los hay por dondequiera, por dondequiera me encuentro un alumno. Y eso me hace muy feliz, muy feliz. Yo tengo hijos por docenas y eso me pone muy contento, la verdad.

Amaury. Bueno, Enriquito, qué me queda por decirte. Agradecerte el tiempo que me has dado, porque es un tiempo... el tiempo que me has dedicado hoy y que le has dedicado, por supuesto, a los televidentes que nos estén viendo es un tiempo que dejaste de crear cosas, para contarme cosas.

Enrique Pineda. No, cree cosas, así las creamos.

Amaury. Te quiero mucho.

Enrique Pineda. Gracias, igualmente.

Amaury. Te quiero mucho siempre, siempre te he querido, siempre te he admirado. Y a ver si en estos días trabajamos en algo juntos.

Enrique Pineda. Y no hablamos de tus papis.

Amaury. No, no, de mis papis...

Enrique Pineda. Esa entrevista te la hago yo.

Amaury Pérez. Esa es otra entrevista y yo sí no voy a llorar en televisión. Te quiero mucho.

Enrique Pineda. Chao.

Amaury. Buenas noches tengan todos.

Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet llega a "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Rafael Solís, Enrique Pineda Barnet y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Rafael Solís, Enrique Pineda Barnet y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet y Manolito Iglesias, editor de "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet y Manolito Iglesias, editor de "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Se han publicado 131 comentarios



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  • Lourdes dijo:

    Amaury:

    Quedé fascinada con la personalidad de Enrique Pineda Barnet. Ojalá pudiera contactar por esta vía con esa persona tan fabulosa.
    Felicidades por los programas. Una admiradora del espacio,

    Lourdes I. Reynier Rucabado.
    Abogada de Matanzas.

  • Ibis dijo:

    BELLISIMA ENTREVISTA, MARAVILLOSO HOMBRE, LAS RESPUESTAS DESBORDARON VALENTIA, SINCERIDAD, AMOR, INTELIGENCIA, SABIDURIA.
    A PINEDA BARNET LARGA VIDA, A AMAURY Y AL COLECTIVO DE NUEVO MIS FELICITACIONES.
    EL DE LOURDES TORRES PROMETE ....
    IBIS

  • José García Pérez dijo:

    Muy buen al entrevista a Pineda Barnet, un gran director de cine que tiene nuestro país. Gracías a todos los del programa , pero hace falta que le pongan captión para los que no oimos nada.gracías

  • Colectivo de Con 2 que se quieran dijo:

    UNA NECESARIA ACLARACIÓN:

    A Waldo González López, (POETA, CRÍTICO LITERARIO Y TEATRAL, PERIODISTA CULTURAL):

    No se ha entrevistado a María de los Ángeles Santana, desgraciadamente, ella ya estaba muy enferma cuando comenzamos las grabaciones de los programas, y ya tampoco lo podremos hacer, pues recién falleció. Gracias por los elogios.

  • Cornelia Limonta dijo:

    A Teresita Rabasa: Con todo respeto, Amaury y todos, hasta los niños de 3 años cuentan historias, las suyas, no hay que llegar a los 70 para ser escuchados, lo que hay que tener es algo interesante que contar, además, no creo que Amaury interrumpe, más bien creo que le da ritmo a la conversación y la encamina. Creo que Amaury merece más respeto aunque quien lo critique tenga 70, 80, 30, 12, ó 20, ahí estriba la educación, el respeto y lo que hace diferente su programa de los demás, sobre todo cuando se dirige a personas mayores y a las mujeres. También a los 70 años se puede aprender.
    Maravillosa entrevista. Felicidades a Pineda y otra vez a Amaury.
    Cornelia

  • Grisel Morejón dijo:

    Amaury Perez mis aludos te escribe un fiel televidente para que puedas invitar a tu programa a la Dr. Maria Dorlores Ortiz y Reinaldo Taladrid
    Gracias desde aqui de San Cristobal, Artemisa

  • Delfina Mosquera dijo:

    Maravilloso el programa y los testimonios de vida y sabiduria de Enrique, dejaron al publico esperando mas. El tiempo paso sin percibirlo. Cuando escuchamos la despedida, nos parecia que el programa estaba en el minuto inicial.
    Una mgnifica idea, la de dar a conocer, en la voz de sus protagonistas, historias tan bellas.
    Otra de las entrevistas que a mi modo de ver hizo historia fue la de la Dr Maria Dolores Ortiz, un magisterio excepcional, igual al de Enrique.
    Gracias, Amaury, una lastima que el programa no se mantenga segun versiones reflejadas en este foro.

  • Julia dijo:

    Una entrevista excelente a un hombre excepcional, que no pudo
    "prescindir" de la autenticidad, porque es inherente a él. Felicidades por esa entrevista maravillosa,
    Julia

  • Beatriz dijo:

    Kenia de Santa Clara
    Amaury que la salud siempre lo acompañe a Usted y su familia,

    En días pasados en un aula de la Universidad de mi provincia se originó un debate sobre su programa en cuanto a si era elitista o no, yo para nada coincido con esto solo que como dije en el debate muchas de esas personalidades que han estado en su programa no han nacido en noble cuna, han tenido que saberse imponer ante las adversidades y las situaciones difíciles de la vida, eso es una de las moralejas de su programa que todos los seres humanos tenemos que aprender, me uno a la solicitud de Beatriz con la presencia de HECTOR QUINTERO, POR FAVOR NO NOS PRIVES DE ESTA PERSONALIDAD

  • Walquiria dijo:

    !Sensasional, la entrevista con Pineda Barnet, gracias, una vez mas, Amaury, tu programa me ha permitido conocer a este Enriquito, que no imaginaba asi, tan cubano, tan desenfadado, tan natural,puede prescindir de todo, cuantos necesitan aprender del el, hasta ayer solo lo pensaba, como el Pineda Barnet de La Bella del Alhambra, que tambien la veo como tu cada vez que la dan. Felicitaciones a los dos y por supuesto a tu colectivo tambien. Un abrazo grande.

  • DAVID FOSTER dijo:

    creo que hay record de opiniones. a los que les interesan estas cosas, por ahi pueden medir la sensibilidad de los que escuchan los verdaderos prograams y que es lo que interesa en la vida real.

    A lo mejor si se encuesta en CUBADEBATE sobre POKEMON o YUGIOH, apareceran miles de opiniones pero no todas tan profundas como estas que hoy le prodigan al programa y a Amaury.

  • la negri dijo:

    he escrito en varios ocasiones y no he recibido respuesta de la posible entrevista al programa de vania borges, ya que cada vez que veo los programas y los dialogos tan sinceros y lo bien que llega amaury a nosotros con sus entrevista pienso en la posibilidad de ver a mi gran amiga entre ustedes.
    en espera de una respuesta suya

  • Enrique Vital alfaro dijo:

    Amaury:
    Excelente,como siempre no me pierdo tu programa y lo tengo casi todos,este del maestro Enrique Pineda Barnet es estelar,cuanta sencibilidad humana,cuanta cultura nos transmite y saber que además de todo lo que ha logrado en su vida fue el primer maestro voluntario que respondio al llamado de Fidel en el 1959 y fue a la Sierra Mestra,eso lo engrandece más,es el mejor ejemplo de una vida plena, fecunda que nos enseña que se puede prescindir de muchas cosas,menos de la honestidad,la honradez,la dignidad y el amor al trabajo que son las cosas más importante que no dijo, pero lo dejó entredicho,felicidades a ti y tu equipo y a Barnet mucha salud,y una larga vida para seguir disfrutando de su arte y su ejemplo.
    Hay dos amigos tuyos,contemporáneos y fundadores de la nueva trova,que siguen en nuestro pais y han tenido una vida artística muy rica y son muy valiente en su verbo y acción que me parece que no han ido a tu programa,si me lo perdí como puedo localizar su entrevista y si no han ido me gustaría verlo contigo en la agradable conversación que tu establece y en la que se aprende tanto Silvio y Pablo.
    Gracias por tu programa.

  • Marlene Franco dijo:

    La entrevista a Pineda Barnet, superinteresante. Amaury, te felicito y te admiro, te vi por primera vez, en mi graduación de bachillerato, en el año 1974, cuando cantaste para los estudiantes del Pre de La Habana; y noté gran talento y humildad en tu persona. Hoy, con tu programa, estoy aprendiendo mucho de la historia que no aparece en los libros.
    Me agradó conocer sobre la versatilidad de tu entrevistado, y aún me indigna saber que le quitaron un premio a "La Bella de la Alhambra", mi película cubana favorita.
    Amaury, mil veces gracias por tu programa.

  • Renata M. Gutiérrez dijo:

    Muy buena entrevista, sin embargo sentì como que cortada en algunas ocasiones, como ideas que no se terminaban, imagino que editar un programa asì sea extremadamente complicado. Existe un documental maravilloso, y que a todos recomiendo, se titula CANCION PARA RACHEL, del joven director cubano de cine Carlos Barba, ahì Enrique Pineda habla con lujo de detalles de su pelìcula LA BELLA DEL ALHAMBRA, què ocurriò exactamente con el Coral del Festival Latinoamericano de La Habana que le fue negado a èl y a la propia Beatriz Valdès, pero que luego cuando llegò a su casa encuentra el trofeo en la escalera, entre otros interesantes testimonios de actores y miembros del equipo en general de esa gran producciòn. Felicidades Amaury y Enrique por tan buena entrevista que valiò la pena esperar.

  • Anelis dijo:

    AMAURY:
    ¿Me entiendes si te digo que apruebo q el programa termine por un tiempo?

    Primero porque pienso que el programa te está robando todo el tiempo y tal vez estés dejando de hacer otras cosas que también haces muy bien, como componer,cantar, escribir, y lo digo porque he leído tus libros y me encantan, pero además porque creo sinceramente que los programas tan largos a veces tienden a saturar a las personas, aunque afirmo que tu programa es lo mejor de la televisión cubana en estos momentos, pero pienso que un respiro les vendrá muy bien. Puedes estar seguros que estaremos esperando el retorno del programa con muchas ganas. Saludos cordiales de tu admiradora de muchos años.

  • Ramon Hernandez dijo:

    Amaury, siempre que visito Cuba, trato de que el martes este libre para disfrutar de ese programa que esta haciendo historia, en la television y la vida artistico-historico-cultural de Cuba.
    Sigues la tradicion familiar pues crecimos a la sombra de grandes como fueron tus padres.
    Desde Tampa, ciudad muy Cubana, sigo disfrutando leyendo los programas.
    Gracias mil, somos muchos fuera de la geografia patria que agradecemos tu trabajo.
    Sinceramente.
    P. Ramon Hernandez Serralta

  • César Ocana dijo:

    Ayer escribí y me reboto cosas de los correos nada que la entrevista fue un banquete Pineda fue directo al pan , y al vino , sin rodeos considero fue una clase de como vivir gracias Cesar

  • Mauricio dijo:

    Sería bueno que estos programas, que desde ya son patrimonio de nuestra nación, fueran puestos al alcance del pueblo a través de algún tipo de formato comprable. Es que me gustaría tenerlo como parte de mi archivo personal.

  • Manuel Varela Pérez dijo:

    Considero que... Con dos que se quieran... constituye una fuenta para profundizar en valores humanos, que nos hacen mejores personas y por tanto más revolucionarios. Qué bueno que se pudo recuperar esta entrevista de Amaury con Miguel Barnet, porque fue una clase magistral de sinceridad y desprendimiento por las cosas personales, donde primó la espiritualidad tan importante para enriquecernos como seres humanos.
    Cuánto enseña la anécdota de Barnet en su viaje a la Sierra Maestra... más que cien discursos. Con la experiencia de haber vivido más de ochenta años, te felicito por el mensaje que nos trasmite cada programa y por la posibilidad de conocer a personas extraordinarias, con la sensación de que estamos en la "sala" contigo...

  • JESUS GARCIA CLAVIJO dijo:

    AMAURY, LUIS CARBONEL NO SALDRA? JUANA BACALLAO?

    SI SUPIERAS QUE NO ME PERCATE DE LO DE TU PELO, YA NO ME CONCENTRO EN ESOS DETALLES, ME CONCENTRO EN LA ENTREVISTA Y SU CALIDAD, MUY BUENAS TODAS, CON UN BUEN TRABAJO DE MESA Y UN BUEN EQUIPO DE INVESTIGACION.

    BARNET ES UN HOMBRE DE SU TIEMPO Y DE TODO SU TIEMPO, ¡CUANTO MAGISTERIO¡

    VAS MUY BIEN HERMANO.

    DA VERGUENZA QUE NO CUENTES CON TODO EL APOYO DE LA REPUBLICA DE CUBA COMPLETA PARA TUS PROGRAMAS QUE SON DE LO MEJOR DE LOS ULTIMOS AÑOS EN LA TV. SI NO TIENES DONDE GRAVAR, COMO DIJERON ARRIBA, COMPADRE LO HACES EN EL PARQUE, SABREMOS ENTENDER LAS DEFICIENCIAS DE AUDIO QUE EXISTAN, PERO DA PENA ESO. MIRA COMO BARNET DIJO, QUE A EL NADA DE ESO LO DETENIA.

    GRACIAS POR TODO LO QUE NOS BRINDAS DE CALIDAD.

    ALGUIEN CRITICO UNA VEZ QUE LOS DEL EQUIPO SE METIAN EN EL SET AL FINALIZAR, A MI ME PARECE BIEN, ES ALGO NUEVO, ALGO FUERA DE LO COMUN QUE NOS HACE SENTIR NO EN LA TV, SI NO EN LA MISMA CASA CON USTEDES.

    ESTAS HACIENDO HISTORIA EN LA TV Y LO SABES Y LO SABEN TODOS. OJALA ASI SEA VALORADO Y TE DEN MAS APOYO.

    UN ABRAZO

    JESUS GARCIA CLAVIJO

  • Nilda B dijo:

    Genial , como siempre , los he difrutado todos, este de Pineda Barnet tan sincero, tan elocuente y sabio. siempre deeando escuchar más , los seres humanos somos así , si de preferencia se trata gracias a ti a tu equipo. Gracias por este regalo cada Martes.

  • Amaury Pérez dijo:

    Anelis ¡Claro que te entiendo y comparto tu pensar! ya yo lo había explicado en otro foro. Nos quedan al aire solo 12 programas y después ya veremos si alguien se interesa verdaderamente por el proyecto ( o nosotros) y regresamos el próximo año. Por lo pronto les diré que salgo de La Habana hasta el lunes, intentaré estar al tanto del foro pero no sé si lo lograré. Ayer hablé por teléfono con Enriquito y estaba muy entusiasmado, siendo el gran cineasta que es le encantó la edición ¡vaya usted a saber!
    Con respecto a mi pelo y a mi criticado concepto de que en la TV no se tienen años, no tengo comentarios.
    Los abrazo nuevamente.

  • LYM dijo:

    Que personalidad tan atrayente Pineda Barnet, dices que aún era hermoso y inmensamente es bello, es un hombre MMUUUYYY interesante, cautivador, que grandeza, esa capacidad de prescindir me conmueve porque me veo un poco en él, pues por mantener la esencia es capaz de prescindir, es lo que pienso y me critican, pero es que la espiritualidad es en definitiva lo que realmente somos, lo demás no es nada. Y la infinita espiritualidad que desborda Pineda Barnet lo eleva tanto que no hay forma de no quedar mirando los créditos sin ver y quedar definitivamente prendada.

  • Amaury Pérez dijo:

    Una más...debo aprovechar la ocasión para repetirles los programas que faltan por emitir y así les ahorro sugerencias que amablemente, como he hecho hasta ahora, intentaré satisfacer si hubiera una segunda vez.
    La cancionera Lourdes Torres, el actor Luis Alberto García, el trovador cienfueguero Lázaro García, la etnóloga y escritora Natalia Bolivar,el periodista y conductor de TV Reinaldo Taladrid, la Maestra y directora de coros Digna Guerra, el director del Conjunto Folklórico Nacional y bailarín Manolo Micler, la cantante dominicana Sonia Silvestre, el Subdirector del IPK, estudioso, escritor y pionero contra el VIH en Cuba Dr. Jorge Pérez, la bailarina y coreografa Lizt Alfonso, el Padre e intelectual Carlos Manuel de Céspedes y el trovador Silvio Rodriguez. Lo peor de comprometernos a 60 programas son las exclusiones y no los invitados.
    NOTA IMPORTANTE: Mas de 15 invitados nos negaron la participación, no es ocioso recordarlo.
    Gracias nuevamente.

  • LYM dijo:

    Amaury que suerte has tenido de tener tan profundos amigos, cuídalos y cuídate, gracias por hacer tan sublime selección. No me alcanza ya la vida para agradecerte haber podido conocer a esos ángeles. Aunque no te hagan tu entrevista, este programa nos ha servido para también elevarte a ti por lo que has demostrado ser.

  • Kat dijo:

    hola, soy fiel televidente de C2QSQ y de este foro, aunque es primera vez que escribo. EL programa con Pineda Barnet me gusto mucho, es una persona que siempre he admirado. Sin embargo la citada parte donde habla de prescindir me pareció realmente muy triste. Respeto su opinión personal y la de muchas personas en este foro que han coincidido con la misma, sin embargo me resulta profundamente desalentadora y derrotista la frase que da título a esta entrevista.
    Prescindir del amor?? creo que es una de las cosas más triste que cualquier invitado ha dicho en este programa. Está claro que las cosas materiales no son lo más importante, quien mejor que los cubanos (que se han pasado la vida "prescindiendo") para saberlo, pero "cuidado", porque desgraciadamente se empieza por eso y se termina prescindiendo de cosas más elementales e importantes. Maestro, es una pena que haya que tenido que prescindir, no obstante, mi admiración por todo lo que ha hecho a pesar de eso y por lo que nos enseña cada día con su modestia.

  • Bless dijo:

    Amaury: Tremedo programa este con E.Pineda Barnet!!! se la comieron como se dice en buen cubano!!!
    Porfa, para la proxima temporada traten de invitar a Coco Freeman!!!
    Saludos
    DLBS

  • Bless dijo:

    Amaury: No agarres lucha con el pelo, que esté como esté ese es el de nosotros!!! jajajajaj
    Saludos

  • YUDISBIET dijo:

    HOLA AMAURI QUISIERA DARLE MI MODESTA OPINION SOBRE EL PROGRAMA,A MI Y A MI FAMILIA NOS GUSTA MUCHO Y DISFRUTAMOS DE LAS ENTREVISTAS Y LOS ENTREVISTADO QUIERO QUE SEPA ADEMAS QUE DELDE EL CONCIETRTO POR LA PAZ LO ADMIRO MUCHO MAS PUES COMPARTIMOS VALORES, UN SALUDO Y LOS MAYORES DECEOS DE QUE SE PUDAN REALIZAR MAS PROGRAMAS, Y POR LAS PERSONAS QUE SE NEGARON NO SE PREOCUPEN QUE SI ELLOS SE NIEGAN PODRAN ASISTIR OTROS QUE REALMENTE EL PUBLICO LES AGRADESE.

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Amaury Pérez Vidal

Amaury Pérez Vidal

Cantautor cubano. Fundador de la Nueva Trova. Ha conducido varios espacios exitosos en la televisión nacional. Ha escrito varias novelas y poemas.

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