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Enrique Pineda Barnet: "Hoy por hoy soy capaz de prescindir de todo"

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Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, como me gusta decir siempre, en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, el barrio de Lezama, en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC.

Hoy, esta noche, está con nosotros, me siento hasta emocionado,  uno de los grandes directores de cine que ha tenido nuestro país, una de las personas más encantadoras que conozco. Una de las personas más cultas, divertidas, elocuentes, locuaces y preparadas de nuestros medios artísticos, mi amigo querido, Enrique Pineda Barnet.

Enriquito, muy buenas noches, bienvenido, muchas gracias por aceptar venir.

Enrique Pineda. No faltaba más.

Amaury. Cuando me puse a leer tu currículum, me encontré con una cosa. Digo, perdóname, ¿no te molesta que te trate de tú?, es que nos hemos tratado de tú toda la vida.

Enrique Pineda. Entonces puedes empezar a tutarme desde ya.

Amaury. Me encuentro que Enrique Pineda Barnet, es, voy a leer: Director, guionista de cine y videos, profesor universitario, periodista, crítico, locutor, actor de teatro, cine y televisión, escritor, compositor, cantante. ¿Eres consciente de que eres como un artista del renacimiento?, te faltó pintar.

Enrique pineda. Me faltó pintar, pero era tal como cantar y bailar, porque ya hace muchos años que no hago ninguna de las dos cosas.

Amaury. Pero lo hiciste ¿cómo se puede, cómo podías estirar el tiempo de manera de hacer todas esas cosas?

Enrique Pineda. Todas esas cosas nunca se hacen a la vez, ojalá. Son pinceladas en la vida de uno.

Amaury. Pero sin embargo, con la literatura te ganaste el premio Hernández Catá de literatura. ¿Qué era ese premio?

Enrique Pineda. Bueno, el premio Hernández Catá es..., me da tristeza que me preguntes a estas alturas qué es el premio Hernández Catá, porque Hernández Catá era el premio literario más significativo que tuvo la República.

Ese premio le fue otorgado a todas las figuras, yo creo que a todas las figuras que fueron significativas en el siglo XX.

La revista Bohemia en un momento determinado publicaba todas las semanas un cuento de Hernández Catá, no de Hernández Catá, sino un premio Hernández Catá. Y había un tipo, que era Guillermo Cabrera Infante, el tipo era mi paradigma, era el escritor que yo leía con más admiración, por la audacia, por el verbo, por la imaginación, a veces por la turbulencia, era un escritorazo y me hice amigo de Guillermo Cabrera Infante que era contemporáneo conmigo, un poquitico mayor que yo. Y un día, conversando con Guillermo, me dice ¿por qué tú no mandas al Hernández Catá? Decía: tú mandas ahora y luego te puedes ganar la cuarta mención; el año que tiene te ganas la tercera; después la segunda, después la primera y el premio. Tenía cinco años de perspectiva para ganar el premio.

Amaury. Lo que le había pasado a él.

Enrique Pineda. Por lo que le había pasado a él y además, a mí me parecía como que demasiado pronto. Y bueno, entonces yo mando. Me acuerdo que el día que voy a entregar mi cuento, me dice la señora que recibía los cuentos: ¿Pero usted no es amigo de Guillermito? Dígole, sí, yo soy muy amigo de Guillermito. Dice: ¿Sabe que Guillermito no ha traído su cuento de este año? ¡Pero no me diga eso! No, no y hoy cierra la admisión, dígale que tiene que correr y que tiene que traérmelo. Bueno, yo corro a  casa de Guillermo, él ya estaba en la onda esa de que ya está por encima de eso, no, yo no lo he llevado todavía. Y, está bien, llévaselo, es decir, yo tenía que entregarlo. (Por suerte tuvo mención, si no, hubiera parecido que yo no lo había entregado) Y un día llego a mi casa y me encuentro un telegrama por debajo de la puerta y, Premio Nacional Hernández Catá. Y bueno, me voy corriendo para casa de Guillermo, me bajo en la Avenida de los Presidentes y corro a la casa de Guillermito, le toco a la puerta y Guillermito me abre y le digo: Guille, el Premio, ¡tengo el premio Hernández Catá!

Y se queda Guillermo así, y me dice, -y ahora vienen los piticos que ponen ustedes en la televisión-: "me c... en el c... de tu madre", ¡pam!, y me tira la puerta en mis narices. Y ahí es cuando todo se agolpa..., cuando lo comprendes todo en un instante, dices: ¿hasta dónde he sido imbécil? ¿Cómo yo puedo darle con alegría la noticia a un amigo, la noticia de que le he ganado un espacio que le pertenece a él?, porque para mí ese premio le pertenecía a él, porque ya se lo había ganado, porque ya tenía cinco premios anteriores.

Amaury. Pero un amigo tiene la obligación de sentirse feliz con los éxitos de otro amigo.

Enrique Pineda. Sí, eso después yo lo he sentido muchas veces  y yo lo comprendo. Pero ahí no cabía, no cabía eso, realmente no cabía eso porque era totalmente injusto.

Amaury. ¿Y el premio, en qué consistía, Enrique?

Enrique Pineda. El premio consistía en una cantidad de dinero, no me acuerdo ya si era, en aquel momento, cien pesos.

Amaury. ¡Que era mucho!.

Enrique Barnet. ¡Ja, o quinientos, yo no sé!.

Amaury. ¡Si eran quinientos... mucho más!.

Enrique Pineda. No sé, no sé y publicar el cuento en Bohemia y en El País, en el periódico El País. Bueno, por ahí fue la cosa, eso fue..., realmente fue un momento, uno de los momentos más tristes de mi vidae inició el momento más triste.

Amaury. Enrique, pero tú has tenido una cantidad de éxitos a lo largo de tu vida, que imagino la misma cantidad de enemigos.

Enrique Pineda. Bueno, más o menos. Más o menos, no creas que estás muy distante. Sí, sí, cuando te destacas mucho en algo, eres sombra para alguien. Y a partir de ser sombra para alguien, ganas en ese alguien un enemigo. Y eso ensombreció mucho mi alegría de ganador. Era demasiado joven, tenía 17 años.

Y nada, los viejos me llevaron a mi primer viaje fuera de La Habana. Es más, mi primer viaje fuera del Vedado. De un niñito bitongo del Vedado, eso es otra carga de la vida, los viejos me sacaron, me llevaron a Trinidad..., a Trinidad con sus tradiciones, fuimos a ver a las Sánchez Iznaga. Conocí a toda la flor y nata de Trinidad, todavía aquellas viejas se vestían con batas blancas de hilo hasta el piso. Eran señoras muy respetables, nos enseñaron sus palacios, sus porcelanas, sus abanicos de nácar que tenían dedicatorias por detrás de grandes figuras del siglo anterior. Y entonces me invitaban por la noche a una serenata. ¿Y dónde eran las serenatas? La serenata llegaba a su casa, llegábamos a su casa y aquellas señoras nos esperaban en chancletas, con un porrón de barro, mitad aguardiente, mitad vino tinto.

Amaury. ¡Ah! Pero mira a las señoras...

Enrique Pineda. Las señoras sabían mucho, sabían mucho. Entonces llevábamos acordeones, guitarras, etc., y nos sentábamos en los muros de la Iglesia de La Popa, y cantábamos Longina, Y si llego a besarte, todo ese repertorio que después tanto he machacado.

Amaury. ¿Y ya tú cantabas en esa época?

Enrique Pineda. Yo cantaba desde chiquito.

Amaury. Quiero decir, en esa época ¿ya cantabas, te exhibías, cantabas ahí, delante de las señoras?

EnriquePineda. Sí, sí, yo era bastante exhibicionista  en ese sentido. Me encantaba cantar y que me vieran cantar y que gustara que yo cantara. Y allí, yo recuerdo que en las escenas de las zarzuelas siempre hay unas muchachas debutantes, en las zarzuelas españolas, y siempre hay tres viudas, o tres viejas. Siempre son tres, no sé por qué, tres viejas, tres brujas sentadas y de repente estos viejos se me convirtieron en las viejas de la zarzuela y ellos me empezaron a decir: siempre que tengas un triunfo en tu vida, ganarás enemigos y te llegará la sombra. ¡Dios, era horrible!

Amaury. Y además, eras un niño, un adolescente.

Enrique Pineda. Era un adolescente y entonces, de repente, con esas cosas y esos consejos. Y me decían: nunca pienses que los amigos son solamente aquellos que te abrigan cuando estás en desgracia. Es más fácil compadecer que enaltecer. Los amigos son fundamentalmente aquellos que gozan, disfrutan y son felices con tu felicidad.

Amaury. Pero tú has logrado vencer, es como el misterio del abanico, cuando me hablaste de las señoras que se abanicaban, ese gran misterio que tiene el abanico, que mientras uno lo está moviendo, puede durar muchos años y no haces más que cerrarlo y ponerlo en una vitrina y se marchita.

Enrique Pineda. Se queda paralítico

Amaury Pérez. Tú has estado hasta hoy moviendo el abanico.

Enrique Pineda. Es una imagen bonita. Se podía poner en una obrita de teatro, "Moviendo el abanico"

Amaury. "Moviendo el abanico". Ahora, tú me dices que naciste en el Vedado, de una clase media alta.

Enrique Pineda. Sí, media profesional.

Amaury Pérez. Porque normalmente, uno no hacía el pre, uno terminaba la enseñanza, lo que hoy sería secundaria y se matriculaba en carreras cortas para generar trabajo. Sin embargo, Enrique Pineda Barnet se va a estudiar al preuniversitario de la Víbora. ¿Por qué a la Víbora?

Enrique Pineda. Bueno, la Víbora, porque en aquella época, como en épocas sucesivas, había muchos problemas en el movimiento estudiantil. El movimiento estudiantil se politizaba mucho, había huelgas, había problemas y entonces a  mi familia le había llegado mucho el rumor de que en el Instituto del Vedado había mucho lío con los estudiantes y que había expulsiones de los estudiantes, y a partir de ahí, pues me pusieron en la Víbora que tenía fama de ser un Instituto tranquilo y estudioso. Bien difícil porque era lejos, yo tenía que coger una guagua, una ruta 79 para llegar a la Víbora. Pero a mí me hizo mucho bien también salir del ámbito estrecho del Vedado.

Amaury. Pero a mí me ha contado un amigo suyo que usted no sólo...

Enrique Pineda. ...Empezaste a tratarme de usted.

Amaury. ¡Ah!, de usted, es verdad, hice mal, pero yo te juro que yo te quiero mucho y te voy a seguir tratando de tú. Un amigo tuyo me dijo, se sentó conmigo el otro día cuando estaba preparando esta entrevista y me dijo: Mira, Enriquito era en el Pre; inteligente, simpático, de una elocuencia aplastante. Pero, además, me dijo: era el muchacho, el joven más lindo del Pre y todas las muchachas estaban enamoradas de él y todos nosotros sentíamos celos de aquel muchacho.

Enrique Pineda. Ese amigo tuyo me lo dijo a mí una vez, me lo contó, ahora después de viejo me lo dijo.

Amaury. ¿Te lo dijo? Todos estaban celosos.

Enrique Pineda. Yo no lo sabía, mira, si yo llego a saber que el perico era sordo... (risas)

Amaury. Pero, Enrique, tú eres un hombre, todavía, muy hermoso. Yo, quisiera, la pregunta empezaba por aquí, ¿las personas bellas tienen una responsabilidad?, ¿la belleza conlleva a una responsabilidad con los demás? Son tan pocos los bellos y tantos los que no lo somos.

Enrique Pineda. Mira, Amaury, por favor. Esto es cómico, esto es cómico..., esto..., yo me encuentro bellísimo. Me encuentro yo, a mí, bellísimo, pero no bellísimo frente al espejito del baño, no, realmente yo me siento bello en el sentido de que yo sé que yo soy un alma bella. Eso sí, me siento muy orgulloso, y no voy a renunciar a eso de ningún modo. Ahí está toda mi vanidad.

La cuñada de esa persona que te habló, era encantadora y la esposa misma, una gente..., unas poetas tremendas, muchachas que hablaban con las flores sentadas en la escalinata del Instituto.

Amaury. Bueno, pues vamos a hablar entonces de esa amiga. La última vez que nos vimos, fue en un ambiente muy triste, familiar, fue en el velorio de esa gran amiga tuya, Margarita Perea Maza. ¿Cómo tú la recuerdas, a Margarita?

Enrique Pineda. Yo la recuerdo como el lirismo, justamente,  como la languidez, la poesía. Era una persona que era toda poesía. Porque ella era, además, muy amiga  de mi novia. Mi novia en aquel momento, una persona que vive y que yo la recuerdo con un amor entrañable y que nos reencontramos justamente y fuimos a tu casa. Aquella persona...

Amaury. ¡Aquella persona!

Enrique Pineda. Aquella persona, que fui a tu casa con ella cuando vino el Papa...

Amaury. ...Cuando vino el Papa...

Enrique Pineda. ...Exactamente, claro, aquella persona era mi novia de los 16 años.

Amaury Pérez. ¡Mira tú! Bueno, di el nombre tú...

Enrique Pineda. No, no, no me gustaría. No, porque yo no sé si a ella le gustaría.

Amaury. Está bien. Ahora, siempre que te veo, veo a Esperancita, a tu mamá. ¿Qué significó y qué significa tu mamá? Porque es que ustedes fueron: madre e hijo; amigo y amiga, novios. No sé, llegó un momento en que uno no podía concebir a Enriquito sin Esperancita.

Enrique Pineda. Sí, yo sé, hay parejas así, hay parejas, matrimonios, así. Y yo decía, bueno, yo estoy casado con mi mamá. Yo nunca le tuve, nunca tuve temor ni rechazo a esos criterios de "este tiene complejo de Edipo", no, para nada. Yo estaba enamorado de mi madre, era un ser maravilloso. Cómo no amarla, cómo no enamorarme de ella. Estaba fascinado con mi madre y fue siempre mi gran amiga, mi gran cómplice.

Un día participé de una conversación entre Sergei Urusevski, el fotógrafo soviético, con Saúl Yelín. Y Saúl le dice a Urusevski: Mi socio, mi compinche. Y Urusevski le pregunta ¿qué cosa es ser compinche? ¿Qué cosa es ser socio? Y Saúl, que era en ese sentido un hombre muy agudo, brillante, le dice: ser cómplice, ser compinche, ser socio, es mucho más profundo que ser amigo. Es quererse en lo bueno y en lo malo. Y eso fue mi mamá para mí.

Mi mamá para mí era mi socia, mi compinche. Porque era para tomarnos el trago juntos. Nos esperábamos para contarnos las maldades, las picardías. Nos conocíamos tanto y tan bien, tan bien, que era una relación estrecha, profunda.

Mi madre llegó a ser, yo decía, y, me atrevo a decirlo,  con vanidad, era el paradigma de mis amigos. Mis amigos adoraban y adoran todavía a mi madre. Mis amigos hablan de mi madre como de una socia, una compinche, una amiga que se nos fue a pasear.

Amaury. Bueno, tú eres una persona que ha ganado muchos premios, muchos, algunos muy importantes. Como la entrevista no es cronológica salto.

Enrique Pineda. Ah, sí, sí.

Amaury. ¿Siempre uno merece los premios, cuando se los dan, uno siente que sí, que me lo dieron porque me lo merezco, porque me lo gané. Sobre todo los premios que has ganado después, el Goya por La bella del Alhambra?

Enrique Pineda. El Goya yo me lo gané. Sí, me lo gané. Yo me lo gané y yo estaba seguro que me lo iba a ganar. Sin embargo, me gané el Coral de La Habana y no me lo dieron, y ese sí que me lo gané y no me lo dieron y fue una cosa para mí feísima.

Amaury. Por La bella del Alhambra.

Enrique Pineda. Por La bella del Alhambra, pero como la cosa es fea prefiero no hablar de ella. Pero el Goya yo me lo gané y estaba muy orgulloso, fui a buscarlo, ah, ah y me encantó, me encantó.

Amaury. Enrique, ¿Cuándo tú llegas, al cine?, ¿haciendo documentales?

Enrique Pineda. No, no, de una manera muy rara. Todo el mundo pensaba que yo iba a hacer cine algún día, porque yo fui fundador de la televisión, cosa que no lo dice ningún currículum mío por ningún lado, y eso sí yo me lo gané, porque fui de los primeritos.

Hice primero guiones, guiones de suspenso y guiones musicales para la televisión y después empecé a hacer producción y terminé dirigiendo comerciales y algunos programas musicales y demás.

Cuando al Triunfo de la Revolución se va a crear el ICAIC, poco tiempo después, casi inmediatamente, en marzo se constituyó la ley de creación del ICAIC y entonces ahí todo el mundo pensaba que yo iba para el ICAIC.

Yo había sido fundador de Teatro Estudio, estaba en Teatro Estudio, y mucha gente, de la televisión inclusive, iba a Teatro Estudio porque había rumores de que Julio García Espinosa estaba yendo a Teatro Estudio a ver gente, a ver a quién se llevaba para el ICAIC.

Para mí ir al ICAIC era ganarme algo que había que ganarse. Estábamos hablando de esto hece un rato ¿quién se lo cree? yo creía que yo no tenía méritos para ir para el ICAIC a fundar una institución, era como un sueño, el ICAIC era como soñar. Como después fue la escuela de cine, que todo el mundo decía: ¿hacer una escuela de cine en Cuba? Es un sueño, un sueño para cualquier adolescente, para cualquier joven que tiene aspiraciones. Entonces, bueno, en ese soñar, pensé que yo no me lo merecía, y aguardé, me mantuve un poco a distancia. Yo no había ido a la  Sierra (Maestra) a combatir, yo no me había alzado por ningún lado, ni lo había pensado ni por un instante.

Amaury.Eras un demócrata y un hombre de oposición, pero no eras un hombre de acción.

Enrique Pineda. Para mí una pistola. En mi casa a veces había, porque en mi casa hubo política ajena a mí, pero para mí una pistola, un arma era algo, de esas cosas que eso no se toca.

Amaury. Pero y por eso tú pensabas a lo mejor que cuando se fundó el ICAIC tú no tenías derecho.

Enrique Pineda. Yo no me lo merecía, yo no me lo merecía, había estado en la clandestinidad, y en cosas y eso, pero.... Y entonces me pongo a pensar ¿qué puedo yo hacer? Yo entrevisté a muchos soldados rebeldes. Me metí en un grupito que había en Columbia, en el Campamento de Columbia, había... Osmany Cienfuegos y Camilo, habían inaugurado unos departamentos de cine y de teatro y entonces Ana Sáenz, una actriz muy buena, una actriz extraordinaria era muy amiga de Violeta Casals, una gran actriz y una guerrillera símbolo de la Revolución. Y entonces Ana me dice: oye, ahí en el antiguo campamento de Columba tenemos un departamento de teatro. Vamos allí y allí enseñamos teatro a los soldados y hacemos teatro con los soldados. Digo, bueno vamos.

Nos fuimos allí y teníamos pase y todo para entrar en el campamento de Columbia. Te estoy hablando de los primeros días.

Amaury. Sí, del 59.

Enrique. Sí, del 59, iniciales. Y digo yo, esta gente lo que necesita ahora es prepararse para la paz, porque les falta cultura, les falta ejercicio artístico, les falta plenitud espiritual y no sé qué. Yo puedo ser un misionero, yo me puedo ir para ese lugar, para la Sierra Maestra y ayudar a que aquello se levante y yo puedo ser un misionero, yo estoy preparado para ser un misionero, hacer teatro en la Sierra Maestra.

Amaury. ¿Todo eso en el 59?

Enrique Pineda. Todo eso en el 59. Entonces empiezo a  prepararme psicológicamente y a preparar datos. Mi currículum, mi sueldo, mis salarios históricos, tengo todo en unos files preparados en secreto y guardados. Y un día estoy en mi casa y una noche exactamente, me llama Norka Méndez, aquella modelo maravillosa, inolvidable de las revistas Vogue, que era la esposa de Korda, el fotógrafo, en aquel momento. Y Korda y Norka estaban de visita en mi casa porque me fueron a anunciar que Norka estaba embarazada.

Que Norka estaba embarazada, ya iba a seguir con el absurdo, que Norka estaba embaraza, hay qué cómico. Y están viendo televisión en mi casa, y sale un programa con Fidel en la televisión, en el Canal 2, que era el canal que estaba, -yo vivía en Malecón y 23- y el Canal 2 estaba en la otra esquina, frente a lo que era el Montmatre.

Bueno, pues Fidel solicita, empieza a explicar de la Sierra, del campesinado de la Sierra, que hacen falta maestros voluntarios -no te estoy hablando de Campaña de Alfabetización- eso fue mucho antes de la Campaña de Alfabetización, que los confunden mucho y a veces los olvidan mucho a los maestros voluntarios.

Entonces dice: hacen falta jóvenes, con algún nivel cultural, etc., con alguna experiencia, que estén dispuestos a irse a la Sierra, tienen que, aquello es difícil, en fin. Digo: ah, eso es lo mío.

Agarro, voy a mi cuarto, cojo mi file con el currículum y todas aquellas cosas y dejo a Korda y a Norka viendo la televisión y me voy a la esquina, cruzo la avenida Infanta y me voy al Canal. Hay un soldadito en la puerta y estaba un VW chiquitico, que Fidel en aquella época andaba en el VW aquel sin nadie que lo cuidara y, el soldadito en la puerta.

Le digo, mire, cuando baje el Comandante, usted le da esto, porque esto él lo está pidiendo ahora, en este momento él lo está pidiendo y me voy, se queda el soldadito con el file. Llego a mi casa, entro, está Korda y Norka y de repente dice Norka: ¿Eh, y eso qué cosa es? Y es Fidel en la pantalla con mi file en la mano, diciendo: aquí tenemos el primero que llegó. Dice Norka: ¿Pero qué es eso? ¿Te volviste loco?, no, no, eso fue ahora mismo estando ustedes aquí. Yo sabía lo que estaba haciendo y medí muy bien lo que estaba haciendo, lo había medido de antemano porque eso estaba en mi cabeza, pero no, no percibía la significación que iba a tener aquello, la explosión que iba a tener aquello en la gente, en la calle, en el país y en mi propia casa, mi mamá, por ejemplo. Yo no vivía con mi mamá, yo vivía aparte de mi casa. Pero el susto, eso fue para mi madre un susto, fue inclusive, eso fue una contradicción seria, dolorosa. Y bueno, ya al día siguiente yo era el primer maestro voluntario. No he caminado dos cuadras cuando siento detrás de mí que me dicen: "hay a quién le gusta posar de vedette del sufrimiento", cuando miro, era Guillermo.

Amaury. ¿Era Guillermo Cabrera Infante?.

Enrique Pineda. Era Guillermo. Entonces, nada, eso fue un primer choque incómodo. En fin. Y ahí pasaron cosas de esa índole, hubo mucha gente aclamándome con mucho amor y, hubo mucha gente que me fustigó por eso, pero ahí cambió mi vida. Cambió por completo mi vida.

Amaury. ¿Y te fuiste a la Sierra por fin?

Enrique Pineda. Me fui a la Sierra, estuve una buena temporada de ángeles en la Sierra, y conocí otro mundo, otra vida, otro amor, otra manera de vivir y, sobre todo, para mí, que me ha acompañado hasta hoy, bueno me acompañan hasta hoy mis alumnitos aquellos. Los niñitos que me encontré en la Sierra cuando llegué, chiquiticos, descalzos, barrigoncitos, etc., están aquí. Y me llaman y me cuidan. Ya fue, para mí la vida fue otra. Aprendí algo muy importante, prescindir. Aprendí a prescindir. Desde entonces hasta hoy no he hecho otra cosa que el ejercicio de prescindir.

Amaury. De prescindir de cosas materiales.

Enrique Pineda. De prescindir de la vida, de todo. Hoy por hoy soy capaz de prescindir de todo, sin problemas de ninguna índole, sin que me cree conflictos; prescindir, punto. No solamente no hay, no hay de esto, bueno, prescindo. Pero es que hay otros no hay que son más profundos, más complicados y prescindo. He prescindido hasta del amor en muchas ocasiones, porque a veces hay que operarse del amor. Hay que operares de muchas cosas en la vida y a veces uno se opera del amor y ya, tranquilo.

Amaury. Bueno hay dos momentos que yo quisiera marcar, porque los tengo aquí muy presentes, además. Uno es el Enrique Pineda Barnet co-guionista de Soy Cuba, con Evtushenko, esa experiencia, y después el director de ese insólito documental que se llama Giselle. ¿Cómo fue trabajar con Evtushenko en el guión de Soy Cuba y cómo fue trabajar con Alicia en Giselle?

Enrique Pineda. Bueno, yo te diría que hay coautorías mucho más interesantes que esas. La actuación con él no me aportó nada, ni me interesó para nada y hoy me sigue sin interesar, francamente para nada.

Amaury. Y nada, la película, incluso, tampoco.

Enrique Pineda. De la película a mí me gusta mucho su fotografía.

Amaury. Un gran fotógrafo Urusevski.

Enrique Pineda. Su dirección de fotografía es tremenda, el aporte de haber conocido a un hombre como Sergei Urusevski, es uno de los más grandes artistas que he conocido en mi vida. Un tipo de un talento, un artista de una creatividad increíble, profundo, honrado, honesto y amoroso. Gente maravillosa, él y su esposa. Bueno, un director importante, más nada. Un director importante para la historia del cine ruso.

Amaury. Sí, pero la fotografía de Soy Cubaes fabulosa.

Enrique Pineda. La fotografía de Soy Cuba es excepcional. El guión de Soy Cuba, las deficiencias que tiene, las tiene. Yo me hago responsable, porque hay que cargar con todo. Evtushenko podía estar, podía no haber estado, no me enriqueció ni me quito nada en la vida, para nada.

En el caso de Alicia, que por cierto no es un documental.

Amaury. Es un largo.

Enrique Pineda. Es un largo de ficción, porque además está hecho el guión y está tratada la película con la dramaturgia de una película de ficción.

Amaury. ¿Y Por que dice todo el mundo que es un documental?

Enrique Pineda. Porque la gente es esquemática, la gente..., además, ese esquema de película, película es todo, todo lo que fue hecho con cine es película. Entonces película, es una película. Pero aparte podía ser una película documental. No es una película documental ¿por qué documental?,  por el hecho de que se hizo en un escenario. Pero se hizo en un escenario con todas las técnicas de un largometraje de ficción. Además, tuvo seis meses de preparación de todos los actores. Todos aquellos actores ya no eran más bailarines, eran actores. Y no es lo mismo pensar un argumento en actor, que pensarlo en bailarín. Y con todo un análisis dramatúrgico de cada personaje, y hubo cambios radicales en la película que no son propios del ballet. Para mí fue una grandísima experiencia, porque tuvimos que estudiarnos, nosotros, el equipo de filmación tuvo que estudiar ballet para entender el ballet y su estructura y poderla llevar a cabo.

Y los bailarines y el equipo del ballet, tuvieron que estudiar cine para entender el fenómeno. Y ahí hice mi primer puente de interés. Realmente era un puente bien interesante.

Las cuatro divas, las cuatro joyas, niñas adorables, nunca han olvidado esa experiencia. Yo no las he olvidado a ellas nunca, como no he olvidado a toda la gente del ballet.

Inclusive, una Alicia distinta a la Alicia que conozco después. Una Alicia diferente, una Alicia sencilla, no modesta, porque eso no le cabe, pero una Alicia estudiosa, una Alicia dócil, aparte de su rigor y de su fuerza. Pero yo recuerdo una anécdota tremenda de una escena en la que llegó un momento que yo le dije a Alicia, Alicia hay que cortarse el pelo. Me dijo: yo, que llevo 14 años dejándome crecer el pelo para la escena de la locura.

Y le dije, justamente mire las manos, mire adónde llegan, esa escena de la locura en una pantalla. No es lo mismo que en un teatro.

En la pantalla necesita mucho menos para que las manos puedan salir. En fin, hablamos de eso, del expresionismo, de la significación de un gesto así, etc. Y al día siguiente llegó con el pelo cortado y yo pensé que aquella rebeldía en aquel momento iba a ser para siempre, no, fue dócil y fue en ese sentido modesta, ahí fue modesta, ahí fue modesta.

Amaury. ¿Y siguen siendo amigos todavía Alicia y tú?

Enrique Pineda. Sí, hay cosas en el medio... entre tú y yo, se interpone, a veces, un abismo que son las vidas, las elecciones, en fin, pero yo la sigo queriendo y la sigo respetando y admirando profundamente.

Amaury. Bueno, aquí yo tengo, Enrique, una lista de películas, tú me dirás si alguna falta. Yo la saqué del currículum que tú me dijiste que me mandabas un currículum por correo, pero que eso no tenía ninguna importancia, pero a mí me ha servido mucho: David, Mella, Aquella larga noche, Tiempo de amar, la super Bella del Alhambra, película que me estremeció y me estremece y que cada vez que la ponen en televisión la vuelvo a ver. El Charenton del Buendía y La Anunciación. ¿Qué cosa es el Charenton del Buendía?

Enrique Pineda. El Charenton del Buendía es un documental, un documental largo que es el proceso de montaje para una puesta en escena de la obra Marat/Sade, de Peter Weiss, que por ser el Grupo Buendía, grupo teatral tan interesante, dirigido por Flora Lauten, con Raquel Carrió.

Es un proceso que yo sabía que iba a ser todo un proceso muy rico para mostrarle a los espectadores, que es el proceso interno del teatro, cómo se va haciendo el montaje de la obra, cómo van descubriendo desde la factura de los objetos con los que andan, hasta el propio actor. Cómo se van preparando los actores, cómo van descubriendo imágenes, cómo van descubriendo cosas y es todo ese proceso durante tres años, fuimos filmando poco a poco. Simplemente éramos Pablo Massip y yo. Íbamos todos los días al grupo a filmar un pedacito de cómo ellos descubrían esto poco a poco. Es un trabajo muy interesante, realmente, se llama así, El Charenton del Buendía, ¿por qué? Porque el Charenton es un manicomio que había en París en los momentos de la Revolución Francesa. Y en ese manicomio el Marqués de Sade escondía a los artistas, que le olía a pólvora la cabeza, los artistas que estaban condenados a la guillotina, y el Marqués de Sade los escondía en ese manicomio, que era un sótano y los hacía pasar por locos.

Por eso es que yo le llamo El Charenton del Buendía, porque es el manicomio del Buendía, cómo los actores estos están salvando sus vidas actualmente con el montaje de esta puesta en escena.

Yo hago mucho documental que parece ficción y viceversa, porque Mella es como una ficción con métodos de documental.

Amaury. Eso que se llama ahora docudrama.

Enrique Pineda. No es docudrama, el docudrama es otra cosa. El docudrama es una pretensión de parecerse a un documental y no lograrlo, es otra cosa diferente.

Amaury. Bueno, hablemos de La Anunciación, que es tu más reciente película, y que trata el tema de la separación de la familia.

Enrique Pineda. La Anunciación es una bronca. La Anunciación es una bronca en todos los sentidos. Siempre hay ángeles demoníacos y siempre hay dificultades y, entonces a mí me plantearon La Anunciación como una dificultad. No hay transporte para hacer cine. Yo dije, bueno, no hay transporte. Me fui al portal de de donde estaba esa discusión y dije: Tin marin de dos pingüés, ahí voy a hacer la película, en frente. De manera, que no hay transporte, yo la hago sin transporte. No, pero no hay pintura para retocar, no sé qué. Está bien, yo quiero el edificio tal y como está. Sí, pero el problema está en que es un lugar muy pequeño, y entonces caben pocos actores. No, si yo con cinco actores la voy a hacer.

Con todos los no, no, no hay, no hay, no hay, y yo te dije que aprendí a prescindir. Ah, pues prescindo. Y realmente iba a ser una película un poco tensa. Pero había algo muy importante que yo necesitaba decir; cosas que yo necesitaba decir. Y ahí está La Anunciación, cuyo título está, yo le había puesto primero Te espero en la eternidad, pero después me supo un poco, que ya empecé a pensar en que no tenía nada que ver con Guzmán, ni con el bolero, ni con nada de esto, es otra cosa, es una cosa más dura y de repente me encuentro con el cuadro de Antonia Eiriz, que se llama La Anunciación. Este, este es, ese esperpento de Antonia Eiriz, esa mujer embarazada, que está ahí, que es un monstruo y que viene el ángel demoníaco a avisarle lo que tienes ahí. Esto es tremendo. Entonces, bueno, me fui con el título de Antonia. Naturalmente esta no es una película con pretensiones de ser bonita. No es una película con pretensiones de ser... Yo precisamente hago el anti anuncio. Yo hago los anti anuncio, yo creo en eso, yo fui publicitario mucho tiempo. Vendí jabón Camay con el alma, y los vendía con ganas y me gustaba venderlos. Pero yo ahora quería hacer el anticine, es decir, esta película no tiene acción, no tiene violencia. Yo dije; ¿qué es lo que prohíben los sábados por la noche?, la película no tiene ninguna de las cosas esas. La película tiene la carga del amor, del dolor, del desprendimiento. Tiene la carga para hacer pensar, para hacer reflexionar. Y así es el resultado. Y se ha puesto en todas partes. El otro día alguien me dijo: cuidado con la piratería.

La piratería yo la agradezco, la piratería es mi distribuidor gratuito. Y así ha caminado por ahí. Bien. Tengo un montón de proyectos, los proyectos no se me acaban. Ya me puse viejo, ya.

Amaury. No hables de eso, aquí no se habla de eso.

Enrique pineda. Ya me puse viejo, porque el abanico se me arrugó.

Amaury. Aquí no se habla de vejez, aquí nadie es viejo.

Enrique Pineda. Pero, realmente yo pa'lante tengo muchísimos proyectos y estoy feliz con eso. De lo que no puedo prescindir es de los proyectos. Iré haciendo proyectos, los dejaré metido por los rincones.

Hoy por hoy mis alumnos son mis minas, porque he ido sembrando alumnos maravillosos, queridísimos que están en todas partes. Ya los hay por dondequiera, por dondequiera me encuentro un alumno. Y eso me hace muy feliz, muy feliz. Yo tengo hijos por docenas y eso me pone muy contento, la verdad.

Amaury. Bueno, Enriquito, qué me queda por decirte. Agradecerte el tiempo que me has dado, porque es un tiempo... el tiempo que me has dedicado hoy y que le has dedicado, por supuesto, a los televidentes que nos estén viendo es un tiempo que dejaste de crear cosas, para contarme cosas.

Enrique Pineda. No, cree cosas, así las creamos.

Amaury. Te quiero mucho.

Enrique Pineda. Gracias, igualmente.

Amaury. Te quiero mucho siempre, siempre te he querido, siempre te he admirado. Y a ver si en estos días trabajamos en algo juntos.

Enrique Pineda. Y no hablamos de tus papis.

Amaury. No, no, de mis papis...

Enrique Pineda. Esa entrevista te la hago yo.

Amaury Pérez. Esa es otra entrevista y yo sí no voy a llorar en televisión. Te quiero mucho.

Enrique Pineda. Chao.

Amaury. Buenas noches tengan todos.

Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet llega a "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Rafael Solís, Enrique Pineda Barnet y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Rafael Solís, Enrique Pineda Barnet y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet y Manolito Iglesias, editor de "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Enrique Pineda Barnet y Manolito Iglesias, editor de "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Se han publicado 131 comentarios



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  • Omeris Amaya Martínez dijo:

    El programa fue muy bueno felicitaciones, Enrique es una persona muy preparada y las preguntas de usted están muy bien elaboradas.

    Feliciatciones por el programa de parte mía y de mi familia.

  • Rosa Margarita dijo:

    Valiente, enriquecedor, audaz, entretenido, aleccionador, fluido, inteligente... en fin, puedo hacer una lista interminable de calificativos positivos para el programa tuyo, Amaury. Cada invitado que llevas es como un libro que lees en 40 minutos. Gran programa el de Pineda Barnet, una clase magistral, no sólo de conceptos, sino de como asumirlos y ponerlos en práctica. Fabuloso.
    Gracias

  • Cubano en Canada dijo:

    No se si Pineda Barnet pueda leer este mensaje pero le dire que resido en Canada hace mucho tiempo pero cuando era estudiante en la Universidad de La Habana participe como extra en la pelicula 'Mella' incluyendo una escena que se filmo en la bella aula magna, fue una experiencia que nunca he olvidado. He tratado por todas las vias de encontrar esa pelicula pero nunca tuve suerte pero si recuerdo muy bien al director Pineda Barnet y como soy muy aficionado del cine pues queria enviar este mensaje a Pineda Barnet y desearle una larga vida con salud y paz.

  • gusmade dijo:

    Amaury:

    Además de ser un destacado intelectual hemos descubierto a una persona extraordinariamente sensible (su obra así lo demuestra), a un tremendo CUBANO... el Equipo de realización tiene razones para estar satisfecho con el trabajo hasta ahora realizado....

  • Ketty Arrondes Crespo dijo:

    Amauri veo tu programa todos los martes para mi eres una persona especial po las casas que hacas que dices por valiente audaz creeme me encantara poder comunicarme contigo las persanas como tu son las que nos hacen pensar que si existe un mañana

  • Hortensia Rivera dijo:

    Excelente programa con Enrique, es un ser humano bello y lo dejó ver. He sabido que ya terminaste Amaury los programas que grabaste la semana pasada ¿por que no nos cuentas que tal? entre tanto espero que ya hayan decidido continuar mas adelante con nuestro programa, podemos prescindir como dijera Enrique de todo pero NO de Con 2 que se quieran. Ayer cuando estaban poniendo la programación de los canales después del NTV pensé ¿que haremos cuando los martes no anuncien C2QSQ? y temblé esperando el próximo bodrio chato o consignero de nuestra televisión.

  • fulanita dijo:

    primero un saludo a menganita, como esta la palangana?
    a pineda barnet le mando las gracias por regalarnos toda una vida de arte cinematografico y sobre todo por su bella de la alambra q es una pelicula q nunca en la vida me cansare de ver.

  • ROBERTO SANTIAGO GONZÁLEZ dijo:

    Mis saludos y respeto,por acá un periodista y realizador de tv en Remedios VC.Amaury admiro el trabajo que hace junto al equipo de realización.Por acá por Remedios mi tierra parrandera puedo arriesgarme a revelar que hay teleaudiencia casi total de su programa.Gracias por su idea original.A usted lo considero artista y periodista, el corte de ¨Con 2 que se quieran¨,lo demuestra,lleno de emociones contagian a las mayorías,le reitero las gracias y felicidades.

  • riera2348 dijo:

    UNA RETIRADA A TIEMPO ES UNA VICTORIA ¡O! LA FELICIDAD DURA POCO EN CASA DEL POBRE

    Fui, soy y seré un ferviente defensor lo bueno, aunque, ¨Lo bueno no pasa¨. Debí escribir estas líneas en el programa anterior y presentar mis respetos a Marta del Río, espero que ustedes los más avezados tengan la oportunidad de hacerle llegar mis pretensiones de caballerosidad y ratificar pos programa y presentación ante Cubadebate mis congratulaciones por los magníficos momentos que nos ha hecho pasar con sus actuaciones
    El programa tuve que verlo diferido por qué me encontraba trabajando y no gocé de la oportunidad de hacerle llegar mi criterio sobre el mismos, pero me sirvió para comprender lo que para todos parece insólito……. ¡Con 2 que se quiera! está llegando a su final.
    Inicialmente un espacio desapercibido por muchos, empieza a ganar en popularidad y está en estos momentos en el estadio de lleno de espectacularidad, despierta ansias de que llegue el próximo martes en fin, los asiduos al foro salen extasiado, salen de este momento para casi inmediatamente correr tras la novela.
    “ya no tenemos más estudio a partir del viernes 11 en la noche”. No me extraña, más temprano que tarde tendría que pasar, el que busca encuentra y ya está el pretexto para no poder filmar más , ya lo dijo quien lo dijo, que no dijo nada por que no se lo publicaron, pero lo dijo, "El que quiere hacer busca palabras,el que no quiere hacer hacer busca razones" ya le dieron "Las Razones a nuestro amigo Amaury"
    ¿Tendrás que hacer las entrevistas sentados en el parque del Vedado al lado del Ex Beatles, o de Frédéric Chopin en la Plaza de San Francisco de Asís, o parados al lado del Caballero de París, no, no, creo mejor realizarlo en el Cementerio de Espada
    Clarificación en los forista es lo más urgente y perentorio, conquistas televidentes, lo lograste, ahora convencerlos de la necesidad de 60 es más difícil que consumar los mismos con tantas trabas dime y diretes, con buena calidad, apetecible para tantas personas, no me queda más que respetar la opinión del colectivo …. ¡Razones! Martica las expresó en la entrevista explicó lo que pasó con Casos y Cosas de Casa y Amaury dijo Eso se llama pundonor, orgullo. Es mejor recordarlo como algo bello que perder el público a quien va dirigido y que exprese postración de él al final de una larga jornada
    Feliz es concluir con el programa en sus mejores momento así quedará un grato recuerdo y el tiempo no nos jugará una mala pasada.
    Somos cubanos o no llegamos o nos pasamos
    Sobre Enrique Pineda Barnet espero hoy o a más tardar mañana tocar algo interesante sobre esta magnífica y oportuna entrevista
    Gracias una vez más a Con 2 que se quieran, a su conductor Amaury, a su genial entrevistado y como siempre a todos los demás que públicamente no se ven.

  • Mayda dijo:

    Amaury felicidades por el programa con Barnet y muy justo el cartel que apareció al principio destacando que fue filmado hace mucho tiempo porque eso aclara muchas cosas. A Teresita le diré que el look del pelo es el que utilizaste en los primeros 30 programas así que no sé de que se extraña y con respecto a interrumpir a Martica y no a Barnet le diré que a algunos invitados hay que interrumpirlos y redireccionarlos y a otros no es necesario, cada entrevistado tiene sus características y no se les puede entrevistar a todos de la misma manera, ahí radica tu arte y la diferencia con otros entrevistadores que lo hacen igual con todos sean Haila Mompié o el dramaturgo Carlos Díaz ¿Donde si no?. Besos y espero que no me coman por esto.

  • Juan A. de la Cruz dijo:

    Extraordinario programa el de el Señor Barnet, no tengo objeciones, fue como ya dije extraordinario y aleccionador y me dejó un gusto a esperanza muy satisfactorio. La gran frae está en el título que sabiamente escogieron para la entrevista. Felicidades Amaury que pena que ya casi se acaba lo que se daba... espero regrese.

  • Waldo González López dijo:

    FELICITO A TODO EL EQUIPO DE CON DOS QUE SE QUIERAN. CLARO EN PRIMER LUGAR A AMAURY, PERO ENSEGUIDA AL RESTO DEL EQUIPO QUE HACE POSIBLE CADA NUEVA EDICIÓN DE ESTE IMPORTANTE ESPACIO TELEVISUAL: DE LOS MEJORES DE NUESTRA NO SIEMPRE ATINADA TV.
    PERO DESTACO, SOBRE TODO, EL DE AYER MARTES, CUANDO MI ADMIRADO AMIGO ENRIQUE (ENRIQUITO) PINEDA BARNET DIO, UNA VEZ MÁS, SUS HABITUALES MUESTRAS DE SINCERIDAD Y MODESTIA.
    PROGRAMAS ASÍ NOS LAVAN EL ALMA DE TANTA BOBERÍA Y ARROGANCIA DE SUPUESTOS 'INTELECTUALES' O 'DESLUMBRANTES' ARTISTAS. ESTE DE ENRIQUITO, COMO LOS DE OTROS ENTREVISTADOS: EUSEBIO LEAL, MARÍA DE LOS ÁNGELES SANTANA, ROSITA FORNÉS, ESLINDA NÚÑEZ Y OTROS QUE AHORA NO RECUERDO (¿YA SALIÓ VERÓNICA LYNN?, PORQUE SI NO HA APARECIDO, DEBE SALIR: OTRO EJEMPLO DE BONHOMÍA Y GRANDEZA, COMO DE SENCILLEZ ESPARTANA).
    EN FIN, QUE FELICITO A TODO EL EQUIPO POR DIVERSAS CUALIDADES, COMO EL BUEN GUSTO, EL TONO COLOQUIAL (QUE TANTA CUBANÍA LE APORTA) Y LA CALIDAD GENERAL DEL PROGRAMA.
    Y A AMAURY, QUE CONTINÚE CONDUCIÉNDOLO.
    WALDO GONZÁLEZ LÓPEZ
    POETA, CRÍTICO LITERARIO Y TEATRAL, PERIODISTA CULTURAL

  • Carlos Manuel dijo:

    Uno más en la lista de buenos programas. No se para cuantos pero si se que muchos, salvan el espacio del martes a las 8:30 pm para no perder tú cita siempre agradable, siempre amena, siempre nueva con personas que han hecho y que hacen la cultura de nuestro país. Gracias Amaury, y espero que por mucho no recese el programa, espero que a tono con el momento solo sea el descanso de la primera temporada.
    Gracias a Pineda Barnet por su entrevista, y que no le quede nunca duda, NUNCA FUE MAS SUYO EL CORAL, QUE EL DIA QUE NO SE LO ENTREGARON, porque SU CORAL SERA SIEMPRE ETERNO, COMO ETERNA sera esa pelicula para los cubanos, muchos como Amaury la ven siempre que la pasan.

  • HAYDÉE dijo:

    Bueno, ''todavía'' no voy a escribir del programa de anoche, me gusta que el foro cresca,pero si tu programa continúa me sumo a Carlos Rafael que pide a Pedro L Ferrer, y digo mas, hizo época no, está tan vigente como siempre aunque los medios no lo promuevan, es increíble con los años que han pasado desde que podemos decir que marcó época, como el año pasado hizo una gira nacional y estuvo en nuestra ciudad, Ciego de Avila y nuestro precioso Teatro Principal que siempre él elogia estuvo al tope, los de su generación lloramos al escucharlo porque recordar es volver a vivr pero también es muy emotivo y lo digo porque soy prof de Piano, y en mis 35 años de experiencia son muchos los que han pasado por mis manos y había jóvenes, adolescentes, etc cantando sus canciones como si fueran de estos tiempos, soy su fan y pienso que Tú, gran músico, debes serlo tambien, Cuidate y bendiciones para tu familia y el colectivo del programa, Haydée

  • cary dijo:

    cari dijo: 16 de Marzo de 2011

    OTRA EXCELENTE ENTREVISTA, MUY SINCERA Y MUY INSTRUCTIVA, HASTA CON UNA DEFINICION NUEVA DE AMIGO LLENA DE VERDADES.

    TODO MUY FINO, MUY CIERTO, MUY CUBANA, MUY DE PINEDA.

    GRACIAS AMAURY, GRACIAS ENRIQUE.

  • Juan francisco cuni collado dijo:

    Sigue Amaury demostrando sus dotes de buen conductor.

    Hermano Amaury me gustaria que invites un dia al programa a la destacada artista Juana Bacallao

  • Mariela dijo:

    Saludos:
    Le escribo primeramente para elogiar su programa, es excelente y muy interesante, además usted lo conduce muy bien y es del gusto de muchas personas,el otro tema es que yo tengo un hermano que presenta problemas de retraso mental severo(ej él no habla casi nada excepto algunas palabras y a veces es se altera),pero su programa le gusta y le presta atención al extremo que al escuhar la canción de presentación se muestra contento y se sienta a ver el programa tranquilamente, además la figura suya él la conoce aunque se presente en otro programa, en una ocasión usted habló de que estaban en venta unos discos referentes al programa, mi pregunta es esas ventas nada más es para la Habana?, me gustaría poder adquirir esos discos ya que a él le gusta tanto el programa y al verlo se seda y se tranquiliza.
    Le escribe su hermana desde Nuevitas Provincia Camagüey.
    Le deseo mucha suerte.

  • Pablo Vargas dijo:

    No siempre podemos ser precisos
    exactos inmaculados
    Así llevaremos menos para la despedida
    Recordemos al sol, y a sus manchas.

    Hermano Amaury

    Estoy de vuelta después de más de 1 mes de viajes y recorridos por todo el país a propósito de la 20 Feria Internacional del Libro y me place sobremanera que sea Enriquito Pineda (ser humano y artista excepcional) quién me devuelva a mis rutinas y trajines habituales.

    Te confieso que sentí una gran nostalgia, mezclada con otros sentimientos más placenteros recordando que di mis primeros pasos en el mundo del cine, análisis, critica, apreciación etc., de la mano de Enriquito, fue él junto al también querido Rolando Díaz, de los primeros Directores en compartir sus conocimientos con todas aquellas personas que como yo entonces, se asomaban por primera vez a lo maravilloso y desconocido de este universo que es el cine.

    Recuerdo sus enseñanzas, su gentileza y buen humor, pero sobre todo su particular manera de ejercer el magisterio, su paciencia tantas veces puesta a prueba por nuestra ignorancia, pero quizás como la más indeleble de las huellas, su manera de disfrutar nuestro asombro, la ingenuidad con la que nos acercábamos a la obra cinematográfica y su tremenda sensibilidad para detectar donde estaban nuestras carencias culturales, para con sutileza y buen tino ir colmando de conocimientos y enseñanzas sabias nuestros vacíos.

    Ayer mientas Uds. conversaban sobre Esperancita su madre adorada, yo cerraba los ojos y la veía sentada en su sillón, engalanada y maquillada, con todas sus joyas puestas, como esperando una salida o una visita muy importante y todo aquello sólo para recibir a Enrique y sus amigos y alumnos. La recuerdo compartiendo con nosotros una bebida (preferiblemente alcohólica) o sentada a la mesa, explicando sin revelarnos del todo, el secreto de su manera de combinar todos los ingredientes que llevaba un plato que se respetara. Hay uno que recuerdo de manera especial como un paradigma y era el pollo a la galantina, plato con el que Enrique ganó más de un concurso de arte culinario (nunca supe realmente si fue realmente el chef de aquella delicia o estuvo la mano maestra de Esperancita tras aquello) y me percato entonces de que los buenos recuerdos resisten todos los estragos del tiempo y una que otra vez regresan como relámpagos, iluminando con su fulgor las más densas y terribles oscuridades.

    Con Esperancita confieso sin ningún pudor aprendí los protocolos de la buena mesa, la utilidad y el uso de todos los cubiertos, la manera de colocar las servilletas y de ser gentil, discreto,comedido, y dejar en los anfitriones la convicción de haber recibido y servido con deleite a los invitados. Con ella también aprendí a ejercer la moderación y a tener sentido de la medida y los buenos modales. Esperancita donde quiera que esté, se sentirá satisfecha de haber pasado por la vida colmando de alegrías y cosas bellas a las de muchos otros.

    Como la principal de las lecciones y la más importante del saldo que me deja esta larga amistad con Enriquito, debo destacar aquella de haber aprendido a prescindir, de las cosas materiales superfluas, pero jamás a las que enriquecen al espíritu y te hacen vivir apegados al decoro y la ética a no sobrevalorar jamás mi papel en cualquier evento cultural, político o social al que tenga la obligación o el deber de hacer algún aporte. Pero más que todo a no compadecer, que resulta más fácil que enaltecer, que es la manera correcta de demostrar la amistad.

    Como mi maestro y amigo de tantos años, creo en el milagro del amor, en el tendido de puentes hacia todas las direcciones, sin sacrificio claro está, de principios y los valores morales esenciales. Creo en la amistad y el respeto y como él aspiro a ser perseverante en todo lo que proyecte o pretenda crear.

    Como debo poner fin de algún modo a este comentario lo hago como es habitual agradeciéndote por la selección tan necesaria y atinada de las personas que han de comparecer en este espacio. Para ti y para Enrique, hermanos en las buenas y en las maduras, el testimonio de mi cariño y respeto.

    Pablito Vargas
    A mediados de marzo de 2011

  • menganita dijo:

    para fulanita: palangana bien y Martinez como esta?

    estos programas ademas te hacen investigar, no sabia quien era Cabrera Infante y ya por lo menos se algo, su biografia esta en EcuRed

  • pablo vargas dijo:

    No siempre podemos ser precisos

    exactos inmaculados

    Así llevaremos menos para la despedida

    Recordemos al sol, y a sus manchas.

    Hermano Amaury

    Estoy de vuelta después de más de 1 mes de viajes y recorridos por todo el país a propósito de la 20 Feria Internacional del Libro y me place sobremanera que sea Enriquito Pineda (ser humano y artista excepcional) quién me devuelva a mis rutinas y trajines habituales.

    Te confieso que sentí una gran nostalgia, mezclada con otros sentimientos más placenteros recordando que di mis primeros pasos en el mundo del cine, análisis, critica, apreciación etc., de la mano de Enriquito, fue él junto al también querido Rolando Díaz, de los primeros Directores en compartir sus conocimientos con todas aquellas personas que como yo entonces, se asomaban por primera vez a lo maravilloso y desconocido de este universo que es el cine.

    Recuerdo sus enseñanzas, su gentileza y buen humor, pero sobre todo su particular manera de ejercer el magisterio, su paciencia tantas veces puesta a prueba por nuestra ignorancia, pero quizás como la más indeleble de las huellas, su manera de disfrutar nuestro asombro, la ingenuidad con la que nos acercábamos a la obra cinematográfica y su tremenda sensibilidad para detectar donde estaban nuestras carencias culturales, para con sutileza y buen tino ir colmando de conocimientos y enseñanzas sabias nuestros vacíos.

    Ayer mientas Uds. conversaban sobre Esperancita su madre adorada, yo cerraba los ojos y la veía sentada en su sillón, engalanada y maquillada, con todas sus joyas puestas, como esperando una salida o una visita muy importante y todo aquello sólo para recibir a Enrique y sus amigos y alumnos. La recuerdo compartiendo con nosotros una bebida (preferiblemente alcohólica) o sentada a la mesa, explicando sin revelarnos del todo, el secreto de su manera de combinar todos los ingredientes que llevaba un plato que se respetara. Hay uno que recuerdo de manera especial como un paradigma y era el pollo a la galantina, plato con el que Enrique ganó más de un concurso de arte culinario (nunca supe verdaderamente si fue en realidad el chef de aquella delicia o estuvo la mano maestra de Esperancita trás aquello) y me percato entonces de que los buenos recuerdos resisten todos los estragos del tiempo y una que otra vez regresan como relámpagos, iluminando con su fulgor las más densas y terribles oscuridades.

    Con Esperancita confieso sin ningún pudor aprendí los protocolos de la buena mesa, la utilidad y el uso de todos los cubiertos, la manera de colocar las servilletas y de ser gentil, discreto,comedido, y dejar en los anfitriones la convicción de haber recibido y servido con deleite a los invitados. Con ella también aprendí a ejercer la moderación y a tener sentido de la medida y los buenos modales. Esperancita donde quiera que esté, se sentirá satisfecha de haber pasado por la vida colmando de alegrías y cosas bellas a las de muchos otros.

    Como la principal de las lecciones y la más importante del saldo que me deja esta larga amistad con Enriquito, debo destacar aquella de haber aprendido a prescindir, de las cosas materiales superfluas, pero jamás a las que enriquecen al espíritu y te hacen vivir apegados al decoro y la ética a no sobrevalorar nunca mi papel en cualquier evento cultural, político o social al que tenga la obligación o el deber de hacer algún aporte. Pero más que todo a no compadecer, que resulta más fácil que enaltecer, que es la manera correcta de demostrar la amistad.

    Como mi maestro y amigo de tantos años, creo en el milagro del amor, en el tendido de puentes hacia todas las direcciones, sin sacrificio claro está, de principios y los valores morales esenciales. Creo en la amistad y el respeto y como él aspiro a ser perseverante en todo lo que proyecte o pretenda crear.

    Como debo poner fin de algún modo a este comentario lo hago como es habitual agradeciéndote por la selección tan necesaria y atinada de las personas que han de comparecer en este espacio. Para ti y para Enrique, hermanos en las buenas y en las maduras, el testimonio de mi cariño y respeto.

    Pablito Vargas
    A mediados de marzo de 2011

  • MariaC dijo:

    Muy inteligente la entrevista anoche a Miguel Pineda Barnet, muy sincera y a su vez muy profunda, nos ayudo a conocer mas a Pineda Barnet como ser humano, con sus defectos y virtudes, siempre lo identifico con La Bella de La Alambra, una pelicula extraordinaria que hace que siempre deseamos volver a verla, gracias Amaury por tan hermosa noche.
    Le deseo a usted maestro mucha salud y exitos en todos sus proyectos.

  • Armín dijo:

    Hola Amaury:

    Excelente intelectual, de una gran sinceridad. Hemos disfrutado y aprendido mucho con sus creaciones. Cuando mencionó cosas de las que prescinde, recordé una caricatura de poemita que escribí allá por 1998 en el que hago un inventario de casas de las que prescindo: el cigarro, la droga, el poder absoluto que corrompe, el rencor furibundo, el Amor banal, el quejido involuntario, la envidia ultrajante, el orgullo, la fama, de indolentes sarcásticos, de infames perjuros, de comidas suculentas, de frágiles desganos, de ridículos cansancios, de flores sin espinas, de cosas mal habidas, del ingrato dolor, de exigencias desmedidas, de solemnes compromisos incumplidos, etc. Seguramente, todos podemos hacer una lista de cosas de las que prescindimos.

    Esperamos que la vida le siga dando fuerzas a Enrique Pineda Barnet para que nos pueda seguir regalando la concreción de todos los proyectos que tiene este trabajador incansable.

  • Liliana dijo:

    Amaury como siempre me encantó el programa, que bueno saber que Solís esta mejor, Isa estará felíz.

  • Rafael dijo:

    Muy bueno tu programa, porque es tuyo ysolo tu podias llevarlo con tanta calidad y entrega.

    Alguien dijo que se acerca a su fin ¿ como es posible ? Si tienen dos dedos de frente lo que deben hacer es moverlo para el Domingo a las 8 y 30. Darle un horario estelar en el que todos podamos disfrutar de el. No quiero hablar mal de otros programas de la TV digamos que son desafortunados en horario afortunado. Quedan tantas personas por entrevistar!!!! polémicos y no polémicos, auque se que este no es un programa para polémicas, talvez algun dia...

    Muy buena la entrevista con Enrique, como tantas otras, aprender a prescindir es crecer.

    Muchos exitos

  • Hilda María dijo:

    Amaury:

    El programa de ayer,EXCELENTE,Enrique Pineda Barnet trasmite cultura, valentía y sobre todo sinceridad.
    A mi me sucede lo mismo que a ti, cada vez que ponen "La Bella de la Alahambra" la disfruto como si fuera la primera vez.
    Cuanto hemos conocido y aprendido con tus programas.(que lástima que pronto se acabe,como dice el refrán "la alegría del pobre dura poco").

    Saludos a todos y me alegra saber que Solis está mejorando.

  • Mercedes dijo:

    Gracias por conocer anoche al extraordinario cubano Enrique Pineda Barnet.
    Amaury la verdad que has cultivado gran admiración y cariño junto al colectivo que te acompaña, en miles de personas, desde que comenzó el programa.
    Una vez más, les deseo
    Salud y éxitos para todos.

  • alen dijo:

    Gracias Amaury por este programa y todas estas entrevistas.

    desde fuera de cuba el poder leer a través de este medio las entrevistas me hace sentir partícipe. pude ver directamente la de Alicia y luego leer la de Antón Arufat y ahora la de Enrique Pineda Barnet y realmente es un verdadero placer el tener esta oportunidad. tu programa tiene la facultad de ser un oasis, un refugio cultural.
    muchas gracias, en este caso a ambos, por esta excelente entrevista.

  • MIRIAM dijo:

    BRAVO AMAURY
    TUS ENTREVISTAS SON COMO EL BUEN CAFE ,QUE DEJAN EL SABOR DE QUERER MAS ,QUE VAMOS A VER LOS MARTES CUANDO TU PROGRAMA SE ACABE,DIOS QUIERA Y TE PERMITAN SEGUIR FELICIDADESSSSSSS

  • Carol dijo:

    Muy bueno el programa de ayer, muy honesto.Gracias a ambos.Me sumo a los que piden a Pedro Luis Ferrer ya yo lo había solicitado hace meses.Creo sencillamente que tiene calidad artística suficiente para ser entrevistado y que éste pudiera se el primer paso para se divulgue su obra la de antes y la de ahora.Es una de las voces más bellas de la trova de todos los tiempo y en particular de la nueva trova pero sobre todo un compositor excelente con una cubanía innegable en su obra.Creo que sin dudas se debe entrevistar a Pedro Luis Ferrer.
    Gracias

  • lucien dijo:

    Gracias equipo de realización
    Gracias Amauury, excelente comunicador...

    Sugerencia: En ocasiones personaliza algunas anécdotas, el círculo de amigos, de la familia, que participamos. Creo que Amaury debe existir totalmente en el programa y existir, a la vez, un poco menos. Así como elogios excesivos e innecesarios....hay millones de ojos y sentidos reaccionando y activos, analizando...
    Gracias Amaury, Gracias Cuba por tu ejemplo de cultura para el mundo.

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Amaury Pérez Vidal

Amaury Pérez Vidal

Cantautor cubano. Fundador de la Nueva Trova. Ha conducido varios espacios exitosos en la televisión nacional. Ha escrito varias novelas y poemas.

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