El Museo de la Música, atendiendo al Programa de Rescate, plasmación y difusión del Patrimonio Musical que ha instrumentado el Instituto Cubano de la Música, anuncia, dentro de su plan de publicaciones -ya portador de valiosos trabajos en torno a la obra de clásicos como Espadero y Alejandro García Caturla o genios tan cercanos a nosotros en el tiempo como Leo Brouwer-- la presentación de un volumen dedicado al compositor y guitarrista Ñïco Rojas.
En sus páginas la compiladora, Ivón Peñalver, ha destinado la primera parte a recrear el testimonio del músico de manera eficaz a partir de una mirada sensible y un estilo contenido bien difícil de sostenerse en equilibrio, tratándose de un material que apela constantemente al aspecto emotivo del ser humano. De esa manera, uno a uno en sus breves capítulos vamos recibiendo de primera mano recuerdos, vivencias y maneras muy especiales del autor para engarzarlos, que consiguen devolvernos al Ñico que tanto quisimos quienes, gracias a la suerte de haber estado cerca de él conocimos de primera mano su anecdotario, así como, por otra parte, aproximar a este músico a quienes vinieron y vendrán después o a los contemporáneos suyos que, hechos ya al gusto por su música, van a poder ahora encariñarse con el hombre de bien que la concibió desde un amor sin límites a todos sus semejantes.
La segunda parte del libro atesora materiales tan diversos como la mirada de Harold Gramatges al hombre y al músico; la nota de presentación a su disco Guitarra / Ñico Rojas, elaborada por la musicóloga María Teresa Linares; la valoración al ser humano a través de su vida, que ofrece César Portillo de la Luz o el enfoque abarcador y justo debido a un enamorado de lo que la guitarra ha representado en el panorama de nuestra música, como lo es Radamés Giro.
Puntos de vista, anécdotas y valoraciones de todo aquel a quien apeló la joven compiladora en aras de encerrar en el mundo de la palabra la entrega de toda una vida, se suceden en las páginas de este libro. De manera muy especial, yo recomendaría la lectura atenta de los textos que aportan dos de los guitarristas que, de manera respetuosa, fiel, profunda, a partir de la audición de la obra instrumental para guitarra de este compositor e intérprete único en el panorama de la música cubana, se entregaron a la noble y titánica tarea de llevarla al pentagrama, lo cual no solo constituye una contribución al conocimiento de Ñico y a la justa valoración de su legado sino que pone en evidencia la grandeza de quienes, como el Maestro Martín Pedreira y el joven guitarrista Ahmed Dickinson, han consagrado buena parte de su quehacer al estudio, difusión e interpretación, de la obra de este músico.
El martes 23 de noviembre a las 3 de la tarde en la sede provisional del Museo de la Música sita en Obrapía entre Bernaza y Teniente Rey, en La Habana Vieja, se presentará este libro, indudable herramienta para conocer y valorar con justeza al autor de piezas como el bolero Mi ayer o la Canción Estudio; al creador del inmenso legado guitarrístico que encabeza la Guajira a mi madre: al gran cubano de nombre Ñico Rojas. Una breve muestra a cargo de intérpretes muy destacados así como la presencia de la autora del libro, serán razones más que suficientes para un aplauso interminable.
El Cerro, 21 de noviembre de 2010
En Video, Ñico Rojas
Fragmento del documental "Decir con Feeling", dedicado a Ñico Rojas y editado especial para Cubadebate por la realizadora Rebeca Chávez. Con las interpretaciones de Martirio ("Mi ayer") y Sexto Sentido ("Canción estudio"). Aparece también brevemente la compositora cubana Marta Valdés en un encuentro con Ñico.