¡Twitter sí, pero no aquí!

Esa debió ser la frase que pronunció Hillary Clinton, Secretaría de Estado de Obama, cuando el FBI detuvo a dos ciudadanos estadounidenses por haber utilizado Twitter durante las protestas contra la cumbre del G-20 en Pittsburgh, para informar a los manifestantes y movimientos sociales de las acciones de la policía. Ese mismo gobierno promovió el uso de la red social contra el gobierno de Irán, incluso pidiendo a los propietarios, para que no realizaran una parada técnica anunciada, pero que enfriaba las espontáneamente bien coordinadas revueltas callejeras.