
Ciudad de Ciego de Ávila. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Ciego de Ávila, ubicada en el corazón de Cuba, respira una mezcla encantadora de tradición y vida moderna. Las mañanas en el Parque Martí, uno de los espacios públicos más icónicos de la ciudad, comienzan con el murmullo de vecinos que caminan hacia el trabajo, jóvenes disfrutando del buen ambiente bajo la sombra de los árboles, mientras las palmas se mecen con la brisa cálida, como si vigilaran la rutina diaria que va fluyendo con serenidad y sabor criollo.
A unos kilómetros de distancia se encuentra Morón, ciudad que late con su propio pulso, su emblemático Gallo hace que la cotidianidad se convierta en poesía visual, tejida con calor humano y resiliencia caribeña.

Ciego de Ávila se alista para el 26. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Ciudad de Ciego de Ávila. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Ciudad de Ciego de Ávila. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Estadio José Ramón Cepero de Ciego de Ávila. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Ciego de Ávila se alista para el 26. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Cotidianidad en Ciego de Ávila. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Jóvenes en el parque José Martí de Ciego de Ávila. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

El Gallo de Morón. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Jardines del Rey. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.