
El rascacielos móvil. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
La Habana, rica por su diversidad, colores y todo lo que tenga que ver con ese menjunje de raíces que conforman al cubano.
En esta ciudad puedes encontrar desde lo más sentimental hasta lo más insólito. Caminar por sus calles y visitar sus lugares es como redescubrir la esencia misma de su gente, su originalidad y alegría, incluso en situaciones difíciles.
Es un sello que no se puede borrar y nos identifica en cualquier parte del mundo.

El curioso. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Barnet y Flapi en La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Un pasito más que queda uno afuera. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

El fiero León. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

La siesta. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.