
Niños juegan en parque infantil de La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
Podemos 'tener incorporado' que los meses de julio y agosto son sinónimo de vacaciones, despreocupación y juegos, pero desde hace 17 meses ya nada es igual, ni normal.
La COVID-19 ha venido a dislocar sueños, a minimizar juegos, a transformar vidas. Esa es hoy nuestra cotidianidad. Debemos cuidarnos, y sobre todo, cuidar a nuestros niños. Démonos la posibilidad de vivir, por los que están y por los que partieron, nos lo debemos.

Así se vive agosto en un parque infantil en La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Nasobucos en tiempos de COVID: necesarios y muchas veces, mal empleados. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

En un parque infantil de La Habana confluyen varios niños, incumpliendo con las normas establecidas para evitar el contagio de la COVID-19. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Niños juegan en un parque infantil de La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Niños asisten a parque infantil en La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Decenas de niños juegan en un parque infantil de La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Es importante la responsabilidad para proteger a los infantes. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.