"...Habrá además, el área del Jardín Botánico, que dispondrá también de unas 500 hectáreas. Ese Jardín Botánico estará a cargo de la Universidad de la Habana, de la Escuela de Botánica (…) Existe el propósito de desarrollar los jardines botánicos en todas las capitales de provincia, de manera que sirvan de sitios de estudios y de recreación, porque un jardín botánico bien hecho no solamente es extraordinariamente útil en el sentido económico, es también muy útil como base de estudios y un lugar de recreación”.
Así quedaba expuesta en enero de 1968, en la voz de Fidel Castro durante su discurso de inauguración del pueblo de Valle Grande, la idea de crear un Jardín Botánico Nacional en Cuba.
Ese mismo año, con solo algunos pocos meses de diferencia, comenzó su construcción bajo la supervisión del científico alemán y gran conocedor de la flora cubana, Johannes Bisse, quien además sostuvo una profunda amistad con el líder de la Revolución Cubana.
"De este jardín tenemos que aprender los principios, las concepciones, el arte de combinar la naturaleza, como se ha hecho aquí, para ir embelleciendo cada vez más nuestra tierra y para ir humanizando cada vez más nuestra ciudad"
Esas palabras, también de Fidel, marcan un segundo punto de notable relevancia en la historia del nuestro Jardín Botánico: su oficial inauguración el 26 de octubre de 1989. Sin embargo, la especialista en Comunicación de la entidad, Blanca Elena Sorribes Amores, apunta que tal fecha determina el momento en el cual el espacio queda abierto al público, pero desde los primeros momentos de su concepción fungió como un centro de investigación en desarrollo estrechamente relacionado a facultados afines de la Universidad de La Habana.
Con 500 hectáreas de terreno en el municipio Arroyo Naranjo de la capital cubana, desde entonces el Jardín Botánico Nacional ha sido un centro de obligada recurrencia para estudiosos del área y amantes de la naturaleza
Organizado por zonas fitogeográficas, cuenta con colecciones especiales, pabellones de exposiciones, laboratorios, viveros, un herbario, áreas de recreación y salas de exposiciones. A propósito, como parte de la jornada para celebrar su 50 aniversario, este viernes 23 de marzo quedará inaugurada la muestra interactiva inédita en Cuba Isla del tesoro verde, donada por el centro alemán Museo-Jardín Botánico de la Universidad Libre de Berlín, con experiencias interactivas visuales y sonoras de bosques cubanos.
En el marco de la celebración de este viernes, se realizará una ceremonia solemne en recordación de Fidel Castro y Johannes Bisse, quienes concibieron la idea de crear el centro, así como se homenajeará a la doctora Ángela Teresita Leiva Sánchez, quien fuera directora del jardín botánico por más de 40 años.

Algunas de las áreas que mejor conservadas se mantienen en el recinto son los pabellones. Pabellón para Plantas Tropicales. Foto: Darío Gabriel Sánchez García/Cubadebate.

Inflorescencia de una bromelia. Foto: Darío Gabriel Sánchez García/CUBADEBATE.

Pabellón para plantas que habitan en lugares áridos. Foto: Darío Gabriel Sánchez García/Cubadebate.

Melocactus con cefalio florecido. Foto: Darío Gabriel Sánchez García/Cubadebate.

El Palmetum es una colección mundial de palmas, como elementos destacados en la flora tropical, que se ubica al centro del Jardín Botánico. Foto: Darío Gabriel Sánchez García/Cubadebate.

El microambiente que ha generado a nivel de flora el Jardín Botánico Nacional, también ha propiciado la concentración y aumento de las poblaciones de reptiles, anfibios y aves. Foto: Darío Gabriel Sánchez García/Cubadebate.

Carpintero Jabao. Foto: Darío Gabriel Sánchez García/Cubadebate.

Abeja polinizando una Carolina. Foto: Darío Gabriel Sánchez García/Cubadebate.