Chile, 29 de octubre de 2015. El desierto de Atacama, el más árido del mundo, está cubierto de un manto de flores. La presencia de suspiros de campo, garras de león y patas de guanaco, entre otras especies, en laderas que alcanzan temperaturas superiores a los 40 grados Celsius se debe al fenómeno climático de El Niño.





