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Juan Formell, con el corazón

El maquinista de ese tren que es Van Van, el maestro Juan Formell, bajo cuya batuta se hizo la banda sonora popular de la Cuba de los últimos cuarenta años, ya no está. La despedida se hace difícil, no hay resignación ni consuelo, pero queda el latido de ese ritmo profundo, la resonancia en el cuerpo que no puede corresponder de otra forma que bailando.

“Tú pones el baile, yo pongo la música”, dijo alguna vez como si hablara con alguien del público. Eran los interlocutores en esa conversación, en esa comunión de códigos, esos hilos de contacto que salían desde su bajo, desde el micrófono, para tocar y mover.

Bajo y micrófono custodiaron sus cenizas hoy. Y los hilos de contacto, ahora desde la gente, lo buscan. Lo buscan desde muchachos negros, viejos blancos, muchachos blancos, viejos negros, lo buscan desde la vendedora de maní fuera del teatro, lo buscan desde el pelotero famoso y el anciano vestido de almidón; lo buscan desde el intelectual y el bisnero, desde el ministro y el rapero…

Y en la voz de amigos de música y vida se teje una memoria breve para un maestro grande:

Beatriz Márquez

Estoy destruida. Hace poco tuve la gran oportunidad de hacer un dúo con él en esa bella canción suya Este amor que se muere, realmente fue una gran experiencia. El corazón de todos los cubanos está estremecido.

Polito Ibáñez

Tuve el privilegio de ser su amigo, y de vivir siete años frente a su casa. Habiéndolo conocido y tenido esa experiencia, puedo entender que haya este mar de pueblo aquí reunido, porque Juanito Formell, no solo como artista sino con una naturaleza muy especial a la hora de representar la idiosincrasia del cubano, era también una persona que expresaba desde el sentimiento. Captó como nadie una esencia de la personalidad de un país. Hoy lo que se está viviendo con su muerte es mucho dolor y mucha frustración..

Telmary

¿Qué decir de Formell? Para mí ha sido un padre. Conoció a mi madre, Marilú. Fue la persona que de la nada confió en mí en lo que yo hacía. Él decía que yo era una hechicera de la palabra, que yo era una santera o una moyubbera. Inventó mil términos y cosas porque él no se explicaba por qué podía poetizar arriba de la música jazz, de la timba, del bolero. Me dio noticias de mí misma que ni yo sabía.

Para mí murió una era de la música cubana, una gran persona además de un gran músico, un gran maestro. Siempre que me veía me hacía alguna anécdota de mi mamá. Él sabía que me gustaba porque mi mamá murió cuando yo era muy chiquita.

Hoy hay un ángel más en el cielo. Mucha luz, mucha luz.

Lele

Juan para nosotros no era solo el director o el gran músico; Juan era mi papá, era el abuelo de mis hijos. Además, siempre lo demostró con hechos. Mi esposa decía una cosa: el primer ramo de flores que llegó al hospital cuando mis hijos nacieron siempre fue el de Juan. Ahorita alguien me decía que fuera fuerte, pero debe ser que no sé serlo y por eso lloro. Creo que lo menos que podemos dedicarle a Formell es alegría, pero también lágrimas porque fue tremendo tipo y así lo voy a recordar. El caballo…

Van Van ahora está muy triste. Pero a la vez, trabajando. Él nos preparó muy celosamente y con mucha inteligencia. Hace algunos años que nosotros estamos haciendo cosas solos. Hace tiempo él nos preparó y lógicamente es un golpe durísimo para nosotros que no esté. Pero a la vez es otro incentivo para no defraudarlo nunca. Estamos aquí para defender todo lo que él ha hecho.

Roberto Hernández (Robertón)

Formell para mí representó la vida. Me enseñó en todos los aspectos. Fue una persona maravillosa, a quien, aunque me muera y vuelva a nacer, seguiré. Formell es vida, Formell es alegría, Formell es Cuba. Ese es mi sentir. Le agradezco más del 90 por ciento de mi vida al maestro Juan Formell. Donde quiera que esté: mis respetos.

Pedrito Calvo

Formell para mí fue la culminación del trabajo profesional. Con él empecé a hacer cosas. Es uno de los hombres que desde hace 50 años para acá ha puesto en un altar cimero la música popular cubana. Cambió los conceptos bailables en los años 70 y después siguió haciendo cosas que hasta hoy han perdurado y van a seguir perdurando por su calidad.

Para mí lo más grande de mi vida es haber tenido un director como Juan Formell, que me educó, me enseñó “la maldad” de muchas cosas.

Para Cuba, para Latinoamérica y toda la gente que guste de esta música, es una perdida que no se recupera. Pero sí nos dejó un legado tremendo, donde nosotros vamos a aprender y a conocer más quien fue Juan Formell.

Yo venía de Cienfuegos, de un concierto allá de dos horas bajo el sol, y casi toda la música fue la que yo hacía con los Van Van y el público cantaba todas aquellas canciones como si fueran de ahora mismo. Venía satisfecho con todas esas cosas. Cuando llegué a mi casa, enciendo el televisor, y la noticia. Sentí un golpe fuerte y un dolor de cabeza.

No nos lo esperábamos, nadie. No es fácil. Para todos nosotros, los que tuvimos el privilegio de trabajar con él por muchos años, es más doloroso. Porque yo con él montaba un tema, de ahí a pasear, de ahí a bañarnos en la playa, tener novia, de todo, viajar juntos. Exigía, pero era nuestro socio. Porque la exigencia del trabajo es una cosa, y ser socio de cualquier guaracha es otra. Él separaba eso, y cuando decía “Por aquí”, todo el mundo bocabajo.

Todos los que hemos pasado por Van Van hemos sido un granito de arena para esa roca que se formó. Me siento satisfecho por eso.

Ian Padrón

Yo lo había dicho antes. Cuando uno conoce a una persona como Formell, se da cuenta de que está trabajando con alguien que va a pasar a la historia. Pienso que Formell ha logrado algo que es difícil en cualquier cultura. Si nos ponemos a pensar, hay músicos que han trascendido haciendo dos números, tres números… Formell ha hecho más de cien, que están en el gusto popular. Dejó alrededor suyo toda una estela de cariño y admiración.

Hay mucha gente que cuando es muy grande, no deja espacio a la creación de los demás. No era su caso. Si tenías una buena idea, o un concepto aunque fuera distinto al suyo, él confiaba.

Hace unas horas yo decía que no nos hemos dado cuenta de lo que ha pasado. Y si cuando murió Benny Moré, o cuando murió Pérez Prado… cuando han muerto grandes, nos hemos dado cuenta. Creo que hoy es el primer día sin Formell y nos daremos cuenta en el futuro de lo difícil que será repetir a una persona como él, lo que ha hecho con los Van Van. Me parece que él diría lo más difícil no es lo que ha pasado, sino que va a pasar con los Van Van, que Van Van tenga fuerzas para seguir, nueva creatividad para honrar su nombre. Espero que en el futuro, si se puede, seguir trabajando para Van Van y perpetuando lo que son.

Es uno de los días más tristes de mi vida, es como si hubiera perdido a alguien de mi sangre. Incluso él hacia el chiste de que yo trabajaba tanto con la orquesta, que me podrían llamar Ian Formell. Ese es uno de los honores más grandes en mi vida, uno de los premios más grandes es que Formell me haya permitido trabajar cerca de él.

Cesar Pedroso (Pupi)

A Formell tengo muchas maneras de recordarlo, porque estuvimos tanto tiempo unidos profesionalmente, que coincidíamos en muchas cosas y él me preguntaba que de donde yo sacaba los chistes y yo me reía de lo que él decía y así. Pasamos muchos momentos gratos, también estuvo al lado mío en momentos difíciles de mi vida. A la hora de componer: cómo oía cualquier expresión de un cubano e iba y sacaba un tema alrededor de eso.

Formell para mí es imborrable. Hemos perdido un amigo, a un hermano. La familia perdió a un excelente familiar y Cuba perdió a un patriota de la cultura. Realmente lo fue, le cantó a muchas cosas, lo mismo al que pasa por la esquina y se echa a reír, que a la federación de mujeres… Tuvo un desenvolvimiento autoral que jamás se había conocido dentro del ambiente de la música popular. Para mí, Formell está dentro de los grandes grandes grandes de la música cubana. Se me fue y se quedaron cosas por hablar.

La clave de su éxito era la cadencia y el texto de los temas, la forma de arreglar. Yo aprendí muchísimo con él a la hora de incursionar en los arreglos, en las composiciones. Cuando la gente estaba bailando un tema muy rápido, el venía con un tema muy lento. ¡Y lo pegaba! Así paso con el Baile del buey Cansa´o. Él tenía visión, tenía una luz propia para esas cosas. Darle al bailador donde le doliera.

Toca la casualidad que a la par del Baile del buey cansa´o, montamos Seis semanas, un número mío más acorde con lo que estaba pasando en la música, y grabamos, y al otro día se aparece él con el arreglo del buey cansa´o, y cuando terminamos el ensayo, empezamos a boncharlo y decirle que se estaba volviendo loco. Dijo “Déjenme loco, déjenme mi locura, ustedes van a ver”. Y así fue. Y así lo hacía… Era muy experimental, siempre estaba buscando la forma de algo innovador dentro del repertorio. En cada disco de Van Van hay un tema que se separa de todo lo que se esté haciendo en ese momento.

Y ahí está la cantidad de cosas que Formell hizo. Porque lo mismo hacía un encargo al congreso mundial de la juventud, que otro para una planta o un programa de televisión, y pegaban. Todavía algunos están sonando. Otra cosa: para hacer música para dramatizados era “el caballo”. Llegaba, le daban el guion y él lo hacía. Ahí está Los pájaros tirándole a la escopeta, que no hace mucho la vi de nuevo, y lo llamé y le dije: “Coño, compadre, que tú estabas pensando cuando hiciste eso”. Yo estaba acostado viéndola y me levanté y me puse a bailar. Le dije a mi mujer: “De verdad que este tipo está fuera de liga”.

Yo he vivido varias etapas y estoy criado dentro del ambiente musical, y sé de muchas cosas de nuestros antecesores, de los que crearon la crónica, Ñico Saquito, Miguel Matamoros, he oído mucha música de esa. Pero Formell hizo tanto en un lugar en que nosotros estábamos sin respiración. Formell hizo todo eso “ñato”. Esa gente hizo toda la música que hizo con una disquera internacional, venían, les grababan. Formell todo lo que hizo, lo hizo “trancado” y tan es así que ganó el premio Grammy a la Excelencia. Que para lograr eso desde aquí, con todas las cosas adversas de esa gente hacia nosotros, hay que ser un grande. Y él es un grande y lo ha demostrado.

En las entrevistas participaron, además, Marianela Dufflar y Carlos Manuel Álvarez.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba despide a Juan Formell. Foto: Ismael Francisco / Cubadebate.