Por Kaloian Santos Cabrera
La ciudad argentina de Mar del Plata, a 400 km de Buenos Aires, es el principal balneario del país y uno de los más famosos del cono sur. Sobre esta urbe podrían escribirse múltiples miradas. Yo tuve la oportunidad de estar en invierno, donde la temperatura media es de 6 grados aunque puede bajar por debajo de cero. La ciudad y sus playas entonces parecen desiertas y mágicas.
Sin embargo el verano me dejó mudo. El panorama cambia, sobre todo entre enero y marzo, cuando cerca de tres millones de visitantes llegan a estas costas buscando mitigar el calor.
El paisaje entonces es un caos, un cúmulo de contrastes entre las altas temperaturas y el frío mar, cientos de miles de personas aglomeradas en la arena gris, diversas marcas inventando publicidades, autos en las calles, conciertos al aire libre, discotecas, bares y las supuestas vacaciones familiares para descansar. En fin, una movida que resulta muy interesante.
Los invito a pasear por ese caos apacible y atrayente.
Una nota importante. Mar del plata ha sido escenario de históricos eventos. Algunos felices y otros tristes.
En 1978, mientras en el país la dictadura militar desparecía y torturaba sin impunidad, los militares intentaron tapar esa realidad con el Campeonato Mundial de Fútbol. En Mar del Plata fue la ceremonia inaugural, los partidos eliminatorios, semifinales y la final. Argentina conquistó la Copa del Mundo y fue entregada por el genocida y dictador Jorge Rafael Videla, presidente de facto y responsable de numerosos crímenes de lesa humanidad cometidos durante su gobierno.
En Mar del Plata también se celebró, en 2005, la IV Cumbre de las Américas hasta donde llegaron 34 Presidentes. Entre ellos y, con un desaforado dispositivo de seguridad, el entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush. A la par se armó una Contra Cumbre. Tuvo lugar una multitudinaria marcha. Habló el presidente venezolano Hugo Chávez y participaron además personalidades como Diego Armando Maradona, el Premio Nobel argentino Adolfo Pérez Esquivel, el cantautor Silvio Rodríguez, el cantante Manu Chao, Las Madres de Plaza de Mayo, entre otros. Fue el sitio donde el ALCA se fue ALCArajo.














