
Hola a todos y todas estoy feliz de poder dialogar nuevamente con los lectores de este espacio. Les propongo un tema polémico y controvertido, incluso entre los jóvenes, a pesar de que son ellos los que más parecen incursionar en estas prácticas que para nada son nuevas. Solo se retoman en tiempos de crisis, cuando lo diferente se convierte en excusa para la experimentación y la búsqueda de nuevas emociones.
Después de la Covid-19 y desde el CENESEX, un pequeño grupo de investigadores en sinergia con el Centro de Estudios de la Juventud (CESJ) y el Centro de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades (PROSALUD), decidimos hacer una actualización acerca de las expresiones en torno a las prácticas sexuales de las adolescencias y juventudes.
Resultó muy interesante porque en los grupos focales que se realizaron, se mencionaba esta práctica de sexo entre varias personas. Algunas eran pareja establecidas, que deseaban probar, “vivir la experiencia” “saber qué se sentía”.
La mayoría de los/as adolescentes y jóvenes consideraron que es una práctica sexual más, que ellos no juzgan. La vivencian quienes quieren, en tanto los demás consideran que cada cual hace lo que le gusta. Es un asunto personal.
Por lo general, las poblaciones juveniles en la actualidad tienden a no enjuiciar el comportamiento sexual de sus coetáneos. A diferencia de otras generaciones, asumen actitudes de tolerancia, no cuestionamiento y respeto hacia las personas no binarias e interactúan con lesbianas, homosexuales y trans, por solo mencionar algunas, sin ningún problema, ni contradicción.
No es por casualidad. Los y las adolescentes, así como jóvenes de estos tiempos, nacieron y han crecido en un contexto marcado por luchas y conquistas a favor de la justicia social hacia las personas LGTBQ+, lo que naturalmente facilita la comprensión de cualquier otra expresión de las sexualidades como la del sexo en grupo.
Entre los argumentos que se expresan a favor de esa práctica están los siguientes:
- exacerba la adrenalina y la libido porque suele ser visto por la comunidad como algo pecaminoso
- al ser una modalidad no común en las relaciones sexuales, resulta estimulante
- por curiosidad, por experimentar qué se siente
- bajo los efectos del alcohol se puede hacer cualquier cosa
Mientras, los argumentos en contra de tener sexo en grupo revelan los siguientes:
- reproducir y disfrutar lo que se vive en las películas
- no soy celosa, así es que ver a mi novio con otra en el mismo espacio que yo, me permite comprobar mi reacción y la de él hacia mí
- comparar lo que se siente, estando con dos o tres que me gustan y no puedo definirme por uno solo.
- está de moda y quiero experimentar.
Así, los criterios a favor y en contra fueron diversos, pero todos apuntan hacia el interés por experimentar nuevas sensaciones, lo que resultó común y natural entre los entrevistados.
Las formas de vivir la sexualidad generalmente se aprenden desde el modelo o ejemplo familiar, el intercambio con los amigos, las redes sociales y los medios de comunicación. Estos referentes entre dos personas, generalmente muestran relaciones de pareja satisfactorias o no tanto, pero sobre todo la filmografía que atrae a los más jóvenes muestra prácticas sexuales no tradicionales, “modernas”, que supuestamente superan y exacerban la libido.
Si bien la educación integral de la sexualidad en estos tiempos es insuficiente y no sistemática, cuando se imparte, se enfatiza en que cada persona debe vivir su sexualidad como la considere, siempre que con ello no haga daño a otras.
El sexo en grupo debe contar con el consentimiento de todas y todos los que participan, aunque lo que cada cual busque en esa práctica sea diferente, pues en un mismo grupo algunos llevan tiempo haciéndolo, otros no tanto y hay quienes prueban por primera vez. Lo que se siente estará matizado por las individualidades. El resultado final de la experiencia será distinto para cada participante.
Insisto en que entre los jóvenes esta práctica no es cuestionada, consideran que es un problema de cada cual. Cuando se juzga el comportamiento sexual de otros, se corre el riesgo de ser injusto o sencillamente de dar una opinión sobre algo que no es de incumbencia ajena e incluso no se busca que otros opinen.
La exploración a las/os adolescentes y jóvenes entrevistados, nos permite considerar que el sexo en grupo existe de toda la vida, con cierto resurgir en la actualidad, solo que no es una práctica generalizada, ni exclusiva de los más jóvenes.
Estas y otras expresiones de la sexualidad, ocurren de manera puntual y experimental no sistemática.
Me encantaría saber que piensan los lectores de este espacio, pues como digo en la presentación del tema es un asunto muy controversial. Soy de las que piensa como los jóvenes, que es una decisión individual y según quienes la han vivido, no se sostiene en el tiempo. Al fin y al cabo por más que sea una práctica de siglos, nunca ha dejado de ser experimento. Generalmente no queda como una práctica definitiva.