
El restaurante El Fabio de Palmares cada sábado hace una obra de amor. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
A las cinco y media de la mañana, la cocina del restaurante El Fabio, en la esquina de Línea y J, ya está en marcha. Los trabajadores llegan a esa hora para comenzar la limpieza y la preparación de los ingredientes. El cocinero enciende los fogones de gas. La cocción de los alimentos, según explican, toma aproximadamente una hora y media. Sin embargo, el almuerzo no se sirve hasta las once; el tiempo intermedio se usa para montar los platos y mantener la comida caliente. “Nunca hemos fallado”, dice uno de los trabajadores. “Siempre a las once está el almuerzo listo”.
Lo que preparan allí los sábados, en esta céntrica instalación de Palmares, va al comedor del Sistema de Atención a la Familia (SAF) de la Rampa, ubicado en la esquina de Línea y J.

El restaurante El Fabio de Palmares cada sábado hace una obra de amor. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
El local del SAF recibe cada sábado a unos 95 adultos mayores del Consejo Popular Rampa. Son los que la comisión del centro selecciona entre los más vulnerables del censo: jubilados que viven solos, ancianos sin red familiar o aquellos cuyas familias salen a trabajar y no pueden dejarlos atendidos. Para muchos de ellos, ese almuerzo es la comida principal del día.

Sistema de Atención a la Familia (SAF): Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
La iniciativa comenzó el 6 de junio pasado y se repite cada sábado sin excepción. La financia la sucursal Habana Centro de Palmares con parte de sus utilidades.
“La atención social está contemplada en el presupuesto“, explica Andy Vigoa Santiesteban, administrador de la sucursal. “Es un gasto que asumimos y lo ponemos en función de la prioridad”.

Sistema de atención a la familia. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
El resto de la semana, el SAF garantiza desayuno, almuerzo y comida mediante donaciones de otras empresas y una cuota asignada por la intendencia de Plaza. Pero los sábados, el almuerzo lo pone Palmares.
El menú es arroz, un plato fuerte —que rota entre ropa vieja, albóndiga, hamburguesa o picadillo—, viandas y ensalada. El costo ronda entre 6 y 15 pesos cubanos.

Sistema de Atención a la Familia (SAF): Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
El personal de El Fabio se divide entre la cocina y el traslado. A las once en punto, el vehículo de la empresa llega al SAF, descargan las cajas térmicas y montan la mesa en el salón. Los adultos mayores reciben el plato caliente, se sientan a comer y el equipo recoge los utensilios al finalizar. Todo en menos de dos horas.
El Consejo Popular Rampa, que abarca desde el Malecón hasta San Lázaro y desde Infanta hasta la calle G, es uno de los territorios con mayor índice de envejecimiento poblacional de La Habana. Allí, el SAF no es un comedor más: es el lugar donde los más necesitados encuentran no solo comida, sino también compañía.
La selección de los beneficiarios la hace el presidente de la comisión del centro, que revisa los censos y prioriza a quienes no tienen quién les cocine o dependen exclusivamente de lo que reciben en el SAF. Son 95 personas fijas, las mismas cada sábado. “Ellos están siempre sentaditos esperando”, comenta un trabajador del centro. “Saben que el sábado llega el almuerzo de Palmares y es uno de los momentos que más esperan”.

Sistema de Atención a la Familia (SAF): Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
¿Qué historia guarda el restaurante El Fabio?
Pero el local donde funciona el restaurante El Fabio tiene una historia que lo antecede y que, de alguna manera, le da un peso simbólico al gesto.
Lo fundó Giustino Di Celmo, un ciudadano italiano, en homenaje a su hijo Fabio, quien murió en los atentados de 1997 contra el hotel Copacabana. La explosión, una de las varias que ocurrieron ese año en La Habana, destrozó un cristal en el lugar donde el joven estaba. Su padre, después de la tragedia, abrió el restaurante como un homenaje. La base del menú era la comida italiana, las pizzas. Con el tiempo, el espacio pasó a la red de instalaciones de Palmares y hoy, desde su cocina, sale cada sábado el almuerzo para los adultos mayores del Rampeño.

El restaurante El Fabio de Palmares cada sábado hace una obra de amor. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
El sábado 25 de julio, el equipo de Cubadebate documentó la jornada. Desde la cocina de El Fabio hasta el salón del SAF, el recorrido mostró la cadena completa: limpieza, cocción, traslado, montaje y servicio. Un proceso que se repite cada semana con la misma precisión.
“Los sábados son diferentes”, dice uno de los cocineros mientras remueve una olla de arroz amarillo. “Sabemos que esto va para los abuelos, no para los clientes del restaurante. Eso cambia la manera de hacerlo”. No explica cómo. Pero se nota en el cuidado con que porcionan la comida, en el modo en que revisan que cada plato llegue caliente.

Sistema de Atención a la Familia (SAF): Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
A las once menos cuarto, el vehículo de Palmares estaciona frente al SAF. Los trabajadores bajan las cajas térmicas, las llevan al salón y comienzan a montar la mesa. Los adultos mayores, que ya están sentados, observan el movimiento en silencio. Algunos saludan con la mano. En menos de quince minutos, la comida está servida.
Los domingos, el SAF se transforma. Después del almuerzo, llega la peña cultural, preparan caldosa y asisten artistas locales que amenizan la tarde con música y actuaciones. No es un evento programado con lujo de detalles: es una extensión natural del sábado de Palmares, un cierre del fin de semana que los adultos mayores esperan con la misma intensidad que el almuerzo.
Los artistas van porque quieren ir, porque conocen a los abuelos, porque saben que allí se les recibe con una sonrisa. Es, quizás, la parte más frágil del engranaje, pero también la más humana.

Sistema de Atención a la Familia (SAF): Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.p
La empresa no descarta extender la experiencia a otros SAF del municipio, aunque por ahora se mantiene en la Rampa. La demanda de alimentos en los centros de adultos mayores es alta y los recursos estatales no siempre cubren todas las necesidades. Iniciativas como esta, financiadas con utilidades de empresas estatales, alivian parcialmente la carga.
El restaurante El Fabio mantendrá esta iniciativa hasta el 31 de agosto, dentro del plan vacacional de verano. Después de esa fecha, la continuidad dependerá de los recursos y de las decisiones de la empresa.

Sistema de atención a la familia. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
Pero mientras dure, para los adultos mayores es un gesto que rompe la rutina. Para la empresa, una forma de devolver a la comunidad parte de lo que recibe. Para el barrio, un recordatorio de que la solidaridad es una cadena de acciones concretas que comienza a las 5:30 de la mañana en una cocina pequeña y termina en un plato caliente servido a las once en punto.
La iniciativa cumple dos meses. Ha servido más de 700 almuerzos desde junio. Y cada sábado, a las cinco y media de la mañana, la cocina de El Fabio se enciende para que a las once el almuerzo esté listo.

Sistema de Atención a la Familia (SAF): Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
Palmares sigue en las comunidades

Palmares llevó alegría a los niños del barrio El Ramirito. Foto: Daylén Vega Muguercia
El pasado domingo, desde las 10:00 de la mañana, el Barrio Ramirito (5ta. y 262, Santa Fe) disfrutó de El Show de Pirulí, una propuesta llena de música, humor, juegos y entretenimiento para toda la familia.

Palmares llevó alegría a los niños del barrio El Ramirito. Foto: Daylén Vega Muguercia


Palmares llevó alegría a los niños del barrio El Ramirito. Foto: Daylén Vega Muguercia

Palmares llevó alegría a los niños del barrio El Ramirito. Foto: Daylén Vega Muguercia

Palmares llevó alegría a los niños del barrio El Ramirito. Foto: Daylén Vega Muguercia

Palmares llevó alegría a los niños del barrio El Ramirito. Foto: Daylén Vega Muguercia