Washington dicta el guion y la red tóxica simula el consenso

El análisis de miles de contenidos publicados en Internet entre enero y julio de 2026 muestra que la conversación digital sobre Cuba no se organizó como un debate espontáneo ni horizontal. Washington marcó el calendario y proporcionó el vocabulario; un grupo reducido de medios e influenciadores convirtió cada decisión punitiva en un relato de amenaza, fracaso y colapso; y miles de cuentas pequeñas repitieron mensajes idénticos hasta fabricar una apariencia de consenso.