
Argentina dicta de ser un contendiente con todas las letras si el análisis es meramente futbolero.
No han sido equipos de etiqueta y por lo tanto, los dueños actuales del trono mundial se deben llamar a capítulo si la intención es repetir. Un dato es revelador. Argentina acumula 14 tantos a favor, siendo uno de ellos autogol de Cabo Verde. De los otros 13, ocho van a los registros de su carta ganadora.
Para Scaloni ver a la albiceleste tan enganchada a los botines de Leo no formaba parte del plan inicial. Puede seguir mostrándose como factor diferencial, aunque el bajón de varias piezas claves le ha obligado a poner una marcha más. Y sí, lo de los penaltis preocupa.
La estadística refleja cuatro aciertos y misma cantidad de fallos durante su paso por las Copas Mundiales. El resumen, el futbolista con más tiros errados desde los 12 pasos. Ahora, medirle solo por ello es no comprender la dimensión de sus virtudes encima del césped.
Dichas capacidades volvieron a estar a prueba. Egipto explotó cada metro a la espalda de la última línea argentina y se quedó muy cerca de la épica. Este es otro fútbol, el del VAR, ese de las suspicacias en cada acción dentro del rectángulo verde. Los faraones no lo entienden y es comprensible.

Egipto explotó cada metro a la espalda de la última línea argentina y se quedó muy cerca de la épica.
Cada contragolpe era un puñal al favoritismo de unos sudamericanos a ritmo inadecuado. Claro, los partidos son de 90 minutos y las piernas de los africanos no respondieron cuando la hazaña dejaba de ser quimera. Apareció el único con ganas de hacer algo distinto y el resto es historia.
Ojo, calendario a un lado, Argentina dicta de ser un contendiente con todas las letras si el análisis es meramente futbolero. Lentos en la circulación de balón y un centro del campo sin la capacidad de generar ocasiones claras independiente a los hilos manejados por Leo.
Mucha falta les hará para sacar del camino a una Suiza siempre muy competitiva. Los helvéticos lograron cruzar la frontera de los octavos de final. Ya estuvieron hace 72 años entre los mejores ocho, pero eran mundiales de 16 elencos y tras la fase de grupos se pasaba a los cuartos.
Ucrania en 2006, Argentina en 2014, Suecia en 2018 y Portugal en 2022 fueron los muros ante los cuales chocaron los suizos en épocas recientes. Esta vez se convirtieron en victimarios de una Colombia inoperante en los 120 minutos de partido. La táctica de los europeos se cumplió desde la A hasta la Z.
Limitaron a unos Cafeteros de juego divertido, pero apagados en esta ocasión por una estructura defensiva sin los anhelados espacios para pensar en cómo hacerle daño. No pasará este encuentro a los libros del juego más entretenido, pero resulta un aviso nada despreciable para el siguiente rival.